El
50% tiene exceso de peso, el 40% fuma, el 30% posee colesterol elevado,
el 11,2% sufre de diabetes, el 34,7% tuvo alguna vez presión arterial
elevada y el 46,2% no practica suficiente actividad física.
La mitad de los argentinos
padece de exceso de peso y cuatro de cada diez adultos tienen el mal hábito
de fumar, lo cual los convierte en un caldo de cultivo para las enfermedades
cardiovasculares y distintos tipos de cáncer.
Estos dos factores, sumados a las lesiones por accidentes, explican más
del 60% de las muertes en la Argentina, según datos oficiales.
Pero más grave aún es que podrían comprometer el
75% de los fallecimientos en los próximos 12 años, en caso
de que la comunidad no mute sus malos hábitos, advierten autoridades
públicas nacionales.
Ocurre que los principales factores de riesgo causantes de estas patologías
devienen de hábitos poco saludables.
En la Argentina, como en cualquier otro país en vía de desarrollo
con baja mortalidad, el alcohol, el tabaco, la obesidad, la hipertensión
arterial, la hipercolesterolemia y una dieta inadecuada son los agentes
que más inciden.
Y según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, apenas algo
más de la mitad de los habitantes del país (el 50,9%) tiene
un peso acorde para su contextura corporal.
El 49,1%, en cambio, presenta exceso de peso (el 34,5% sobrepeso y el
14,6%, obesidad).
Comparado con la región, el país supera los índices
de sobrepeso, ya que el promedio de las naciones de América Latina
es del 25%.
Pero a este mapa nutricional de los argentinos se suma que el 33,4% fuma
al menos un cigarrillo de tabaco; casi el 30% por ciento posee colesterol
elevado, el 11,2% sufre de diabetes, el 34,7% tuvo alguna vez presión
arterial elevada y el 46,2% no practica suficiente actividad física.
"El aumento de los factores de riesgo es una tendencia que preocupa
a nivel mundial, no sólo en la región. Cada vez hay más
personas que mueren por enfermedades no transmisibles a causa de comportamientos
poco saludables, y esto hay que detenerlo", sostuvo Juan Antonio
Pagés, representante de la Organización Panamericana de
la Salud (OPS) para la Argentina.
De acuerdo con el especialista, el país si bien tiene índices
muy elevados, algo que también preocupa son las diferencias según
las jurisdicciones o géneros.
Además, son las mujeres quienes más afectadas se ven por
los factores de riesgo, al tiempo que los jóvenes son quienes mayormente
fuman.
Pagés subrayó la importancia de que la población
tome seria conciencia de que es necesario disminuir el sedentarismo que
impulsa la vida moderna.
"Tener comportamientos y hábitos más saludables disminuyen
sensiblemente la posibilidad de contraer esas enfermedades.
Aunque la gente --en todo el mundo-- está comiendo muy mal, ingiriendo
demasiadas grasas, no practica ejercicios y lleva una vida muy quieta",
alertó el médico.
Otro de los aspectos que reveló la encuesta del Ministerio de Salud
de la Nación --efectuada en el período 2003 y 2005-- fue
que la mayoría de los factores de riesgo presentaron mayor prevalencia
en las poblaciones más desfavorecidas, en términos de ingresos
y nivel educativo.
Cigarrillos
A la hora de indagar sobre el consumo de cigarrillos, la encuesta encontró
que la prevalencia del tabaquismo es del 33,4% en la población
mayor de edad, mientras que el 56,4% de los argentinos está expuesto
en forma habitual al humo del tabaco.
Sin control
En términos de prevención del cáncer en
la mujer, los datos no son muy alentadores y dan cuenta de la falta de
concientización de esta porción de la población sobre
la importancia de efectuarse estudios de diagnóstico de rutina.
Sólo cuatro de cada diez jefas de hogar mayores de 40 años
se realizaron una mamografía y el 51,6% de las mujeres mayores
de 18 años se practicó el estudio de PAP en los últimos
dos años.
Positivo
Como positivo, el relevamiento destaca que casi el 70% de los
ciudadanos no agrega sal a las comidas y 64,7% consume frutas y verduras
al menos cinco días en la semana.
El desafío es cambiar
Luis Escoto, consultor en Salud Familiar y Comunitaria de la OPS en la
Argentina, señaló que "revertir las tendencias de los
factores de riesgo en nuestros países es un desafío complejo
porque compromete a las conductas individuales, al Estado, a las organizaciones
del tercer sector y al sector productivo".
Pero, no obstante, se mostró optimista de poder torcer esos hábitos.
"Sabemos que es posible y que lograrlo implicará un aumento
notable en la calidad de vida de todos", consideró.
¿Cómo hacer entonces para encaminar las acciones hacia esa
pendiente? Según los especialistas, es muy importante lograr entender
que comer equilibradamente y realizar actividad física en forma
regular constituyen estilos de vida que benefician a todos.
También es de vital importancia caminar al menos 30 minutos por
día, aumentar el consumo de frutas y hortalizas, así como
de legumbres, cereales integrales y frutos secos; y limitar la ingesta
de alcohol, entre otras acciones pequeñas como tender la ropa,
lavar uno el vehículo, andar en bicicleta o ir a buscar al kiosco
el diario, en lugar de esperar que el canillita lo entregue a la puerta
de casa.
Según distintos indicadores, la ingesta insuficiente de frutas
y verduras ocasiona el 19% de los cánceres del tubo digestivo,
31% de la enfermedad coronaria y el 11% de la enfermedad cerebro vascular.
"En diferentes ensayos clínicos y estudios epidemiológicos
se observó además una reducción del riesgo de patologías
cardiovasculares asociado con un aumento del consumo de frutas y verduras",
agregó Escoto.
Desafío para estar mejor
Cada día de la semana, aquellos que elijan subir las escaleras
en lugar de tomar el ascensor sumarán 20 puntos; quienes caminen
diez cuadras en vez de tomar un taxi se adjudicarán 30; y los que
se alimenten de manera equilibrada cosecharán 40 puntos; pero los
que compartan una ración amplia de comida se alzarán con
la suma máxima: 500 puntos. ¿El premio? Más y mejor
calidad de vida.
El test, al que se puede acceder a través de una página
de internet para saber cuán saludable es la vida que cada uno está
llevando, es una de las piezas publicitarias que componen una reciente
campaña de bien público lanzada por la Organización
Panamericana de la Salud (OPS) y el Consejo Publicitario Argentino.
La iniciativa tiene como meta "prevenir y controlar las enfermedades
crónicas relacionadas con la falta de actividad física y
una alimentación no equilibrada puesto que son las principales
causas de las patologías no transmisibles más importantes
en el país, como las cardiovasculares, la diabetes de tipo dos
y determinados tipos de cáncer, además de caries dentales
y osteoporosis".
Así, los creativos --con la colaboración de profesionales
de la salud-- diagramaron la campaña "desde la premisa de
que en las actividades diarias hay pequeños cambios que se pueden
realizar para llevar una vida más saludable".
Por eso, en los spots se sugiere adoptar hábitos comúnmente
escuchados como trotar, andar en bicicleta, beber agua, ingerir mayores
raciones de frutas y verduras o no degustar porciones muy amplias de comidas.
Pero también se proponen acciones como bajarse del colectivo una
parada antes para caminar unas cuadras extras, comer antes de tener demasiada
hambre, ir a buscar uno mismo los pedidos de delivery, usar las escaleras
en lugar del ascensor o reemplazar actividades como mandar a lavar el
auto por hacerlo uno mismo, entre otros hábitos.
"Todo suma, por más mínimo que parezca. Lo importante
es que tomen conciencia de esto", resaltó el representante
de la OPS en Argentina, Juan Antonio Pagés.
Con la consigna Sumá Vida, en total son una veintena de piezas
apoyadas en el humor que podrán verse a lo largo de dos meses a
través de medios televisivos, radiales y gráficos, de la
vía pública y del sitio web www.sumavida.org.ar, especialmente
diseñado para esta propuesta.
"Un amigo es ése con el que se comparten charlas íntimas,
risas, momentos duros y, por qué no, una napolitana con rabas o
una porción de budín de pan. Porque compartir grandes porciones,
también es ser grandes amigos. Comparta, le hace bien a los dos",
dice el último mensaje de una escala de 500 puntos especialmente
ideada para esta propuesta con el fin de que los lectores descubran qué
tan saludable es la vida que están llevando.
Aunque también fue pensada para proporcionar herramientas tendientes
a mejorar esos hábitos.
Armas y autos
Las muertes por diferentes tipos de lesiones automovilísticas
o que involucraron un arma también integran el 60% de los decesos
por patologías no transmisibles.
Al respecto, el 48% de los encuestados manifestó usar siempre el
cinturón de seguridad, pero tan sólo el 8,7% de los motociclistas
lleva puesto el casco.
Otra de las posibilidades de perder la vida es por causa y acción
del disparo de un arma.
Y uno de cada diez argentinos confesó que tiene armas en su entorno;
el 5,6% fue víctima; el 9%, testigo de robo a mano armada y el
3,5% fue golpeado.
Fuente: La Nueva Provincia (Bahía Blanca)
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