Las
patronales rurales de Argentina pidieron ayer al Gobierno que "designe
interlocutores" para retomar el diálogo y reclamaron "un
gesto" a la Presidenta del país, Cristina Fernández,
para debatir un plan agropecuario nacional.
Carlos
Garetto, titular en ejercicio de Coninagro, una de las cuatro entidades
más importantes del campo, destacó que es hora de "debatir
políticas de Estado" para el sector, que acaba de protagonizar
un conflicto con el Gobierno de más de cuatro meses.
El dirigente fue uno de los voceros de la reunión que mantuvo la
"mesa de enlace" de las patronales agrarias con el objetivo
de ratificar su alineamiento y unificar un posición de cara al
futuro.
El
encuentro se llevó a cabo un día después de que entrara
en vigor la suspensión del esquema de impuestos móviles
a las exportaciones de granos, la iniciativa que detonó la controversia
en marzo pasado, por lo que las retenciones para las ventas de soja, girasol,
trigo y maíz volvieron a tener una alícuota fija.
Garetto
consideró que esta sola decisión "no contempla las
expectativas" de los productores e insistió en que el Gobierno
y el campo deben reanudar las conversaciones para definir una política
agropecuaria.
En
ese sentido, destacó uno de los proyectos presentados la semana
pasada por el ex corredor de Fórmula Uno y actual senador del gobernante
Partido Justicialista, Carlos Reutemann, quien propuso un esquema diferenciado
de retenciones para los pequeños productores.
"Esa
iniciativa sintetiza el pensamiento en general, pero tenemos que consensuar
con el Ejecutivo toda la política agropecuaria y luego buscar el
respaldo de una ley", sostuvo el presidente de Coninagro.
En
sintonía con los dirigentes rurales se pronunció el ex presidente
argentino Eduardo Duhalde (2002-2003), quien dijo que espera que Cristina
Fernández "termine con los enfrentamientos y trabaje contra
la pobreza".
"Que
Dios dé a la presidenta la fortaleza para seguir trabajando, pero
entendiendo bien lo que pasa: que los argentinos no necesitamos más
enfrentamientos ni pelearnos con nadie, sino trabajar entre todos contra
la pobreza y la exclusión social", opinó.
Duhalde
sostuvo que Argentina "tiene todas las posibilidades" para crecer
y elogió la discusión "profunda" en el Senado
del rechazado proyecto tributario, que a su juicio dio lugar a "un
clima de distensión que se nota en todos los ámbitos".
"No
es momento de hablar de quién ganó o quién perdió.
Más allá de los resultados, Argentina vive otro clima y
la responsabilidad de mantenerlo es de todos", remarcó.
La
suspensión de las retenciones móviles se anunció
el viernes último, un día después de que el oficialismo
no lograse el respaldo suficiente para la medida en el Senado con el voto
en contra del vicepresidente, Julio Cobos, que inclinó la balanza
a favor del campo.
Luego
de esa derrota política y con el propósito de recomponer
su imagen, erosionada por el extenso conflicto con el sector rural, Fernández
estudia una serie de medidas y cambios en su gabinete de ministros.
Sobre
este punto, algunas versiones de prensa consideran "inminente"
la salida del secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación,
Javier de Urquiza.
Fuente: Jornada (Bolivia) |