Los
diputados porteños se aprestaban a una maratónica sesión
en la que tenían previsto debatir leyes fundamentales para la gestión
de Mauricio Macri, como el pago a proveedores y la redeterminación
de los precios de la obra pública.
Por
Alejandra Vignollés
Comienza
el receso invernal y los legisladores porteños esta noche quieren
tirar la casa por la ventana. Así durante una maratónica
sesión que seguramente durará hasta bien entrado el día
viernes, tienen pensado aprobar un paquete de leyes que desde hace tiempo
está esperando Mauricio Macri para ver si su gobierno arranca de
una vez. Sobre todo ahora que el conflicto del campo entró en un
impasse y solamente queda esperar a que se calmen los mercados internacionales.
"La
primera definición es que el gobierno de Macri está gestionando
a partir de allí. Creo que estas leyes vienen a cerrar el ciclo
que empezamos con la ley del Fondo de Infraestructura Social que aprobamos
hace 15 días", advirtió apremiante el presidente de
la comisión de Presupuesto y Hacienda, Álvaro González,
ante Noticias Urbanas.
Hecha
esta aclaración, lo cierto es que el oficialismo macrista intentará
hoy sancionar normas "muy pesadas", como se dice en la jerga
parlamentaria cuando un proyecto demanda muchas horas de negociaciones
para finalmente arribar a un consenso.
Así
por caso, se pondrá en discusión la ley de Redeterminación
de Precios. Una norma fundamental si se tiene en cuenta que el 80 por
ciento de la obra pública se encuentra parada.
También
esta noche es probable que se apruebe el Certificado de Control para la
Consolidación de Deuda, que está referido a las acreencias
que tienen los proveedores del Estado, sobre todo los de la construcción
y los de servicios, por 490 millones de pesos. Cabe aclarar que el 70
por ciento de ese monto va a ir a parar a la redeterminación de
los precios de las obras en curso, aunque paralizadas. Una de esas obras
es nada más y nada menos que la del Teatro Colón.
Por
otra parte, se discutiría una ley de Facturación y Cobro
de Prestaciones, que permitirá al Estado porteño facturar
las prestaciones hechas por el hospital público a pacientes que
tengan obra social, prepaga o el Pami, por ejemplo.
También
quedaría derogada la controvertida caja de jubilaciones de los
abogados.
El
oficialismo tenía pensado ingresar hoy también la creación
del Ente Teatro Colón, pero una disidencia a último momento
de la Coalición Cívica, en este caso de Teresita de Anchorena,
a un inciso de la norma, hizo que finalmente la discusión quede
para más adelante. Dicen que la bronca de la presidenta de la comisión
de Cultura, la kirchnerista Inés Urdapilleta, fue tal ante la defección
de los "lilitos", que algunos legisladores presentes se tapaban
los oídos para no escuchar tanto improperios juntos. Es que el
anuncio de la Coalición de echar todo para atrás ocurrió
en esta semana tan particular para los kirchneristas, que no estaban justamente
para aguantar más tropezones. Sobre todo después de lo que
pasó con el voto de Cleto Cobos y la renuncia de Alberto Fernández.
En
cuanto al proyecto de la redeterminación de los precios de la obra
pública, Álvaro González explicó que las mismas
"están ralentizadas desde que apareció un ingrediente
nuevo que es la inflación".
"A
partir de allí, el gobierno de Macri decidió políticamente
tener un sistema de redeterminación de precios que sea por ley,
hasta ahora era por decreto, y eso lo hemos discutido largamente, aunque
no pudimos dejar conformes a todos, sobre todo a la Cámara de la
Construcción (CAC)", explicó González.
En
este sentido, el legislador explicó que "si bien nosotros
no queremos perjudicar a las empresas, tampoco nos queremos suicidar como
gobierno".
González
hizo referencia así a que la CAC había solicitado a los
legisladores que no se tomaran los índices del Indec para redeterminar
los precios. Sin embago, los diputados decidieron incluir al Indec, también
a la Dirección de Estadística dependiente del Ministerio
de Hacienda u organismos que la reemplacen y a otros órganos públicos
especializados. De esta manera, echaron por tierra otro pedido de la CAC
en el sentido de que se tuviera en cuenta también un índice
que ellos vienen utilizando desde hace 54 años. Sobre esto último,
González dijo que tomaron esa decisión ya que no "se
puede poner al zorro a cuidar a las gallinas".
No
obstante, la Comisión de Presupuesto sí aceptó otra
sugerencia de la CAC. Es la referida a que el Gobierno debe tener un plazo
para realizar la redeterminación de los precios de la obra pública,
algo que hasta ahora no sucedía, que son 120 días a partir
del último acto administrativo.
En
cuanto al Certificado de Control de Consolidación de Deuda, González
explicó que se trata de una "deuda que viene de arrastre de
otras administraciones".
Por
su parte, el ex jefe de Gobierno Aníbal Ibarra precisó que
le parecía lógico que el Gobierno porteño implemente
algún mecanismo para readecuación de los precios de la obra
pública. Pero en cuanto al bono para pagar a los proveedores, entendió
que es "blanquear el desmanejo financiero de la gestión (Sergio)
Beros-(Jorge) Telerman".
Según
Ibarra durante la gestión Beros-Telerman, lo que se hizo fue pasar
de una ciudad "superavitaria, con un fondo anticíclico y sin
deuda a otra que es todo lo contrario y que es el mejor ejemplo de cómo
se hace pelota las finanzas de un Estado en tan sólo un año
y medio".
Fuente: Noticias Urbanas |