Los hombres de negocios reclamaron mejores instituciones y reglas de juego
claras. La mayoría admite que el rol del empresariado ha sido entre
regular y malo. Se reconoció, sin embargo, un buen desempeño
de la dirigencia rural.
Entre autocríticos y escépticos, los hombres de negocios
nucleados en la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas
(ACDE) realizaron ayer su encuentro anual, en el que evaluaron un mal
ambiente de negocios para los próximos años e hicieron un
llamado a mejorar las instituciones. Casi nueve de cada diez empresarios
convocados opinaron que su rol en el actual contexto socio-económico
ha sido ""entre regular y malo"".
La
autocrítica se realizó mediante una encuesta llevada a cabo
entre los 250 asistentes del Encuentro Anual. El sondeo señaló,
en cambio, que un 70% de los consultados considera que el rol de los empresarios
directamente involucrados en el conflicto entre el agro y el Gobierno
ha sido ""entre muy bueno y bueno"".
El
titular del Encuentro, Adolfo Ablático expresó que ""seguramente
nos pondríamos notas bajas si hiciéramos un examen de conciencia"".
Entre las conclusiones que dejó la jornada de debate, los empresarios
anotaron la vocación por pedir un funcionamiento pleno de las instituciones
y la estabilidad de las reglas de juego.
Además,
se resaltó la importancia de la libertad de expresión y
discurso, la vigencia de la verdad para reconstruir la confianza, la plena
inserción mundial, políticas concretas para la reinserción
de los excluidos, educación irrestricta y un ambiente amigable
para sumar inversiones productivas.
CLIMA
DE INVERSION
Sobre
este último punto, la encuesta también determinó
que la mayoría de los empresarios (un 85%) piensan que el clima
de negocios para los próximos cinco años será entre
""regular y malo"".
Por
lo bajo, los empresarios reconocieron que sus preocupaciones más
importantes tienen que ver con la inflación, los cuellos de botellas
en materia energético y algunas rigideces del sistema laboral,
como la falta de una normativa clara de accidentes de trabajo. Además,
algunos ejecutivos se mostraron inquietos por las dificultades para conseguir
personal en puestos calificados.
En
relación a la calidad política que se observa en la Argentina,
el relevamiento arrojó un lapidario 96% de opiniones que lo sitúan
""entre regular y malo"".
Durante el encuentro hubo mesas de discusión de economía
y política, esta última con figuras que representan la nueva
dirigencia. Sobre la articulación de las empresas con el estado,
el debate se dio entre el empresario argentino y titular de Aacrea, Oscar
Alvarado, el ex embajador brasileño en la Argentina, José
Botafogo Goncalves y el chileno Jorge Matetic Riestra.
""Acabo de escuchar que los otros panelistas se mostraron orgullosamente
agroindustriales, y pienso que en la Argentina somos vergonzosamente agroindustriales"",
afirmó Alvarado, titular del grupo El Tejar, que controla más
de 100.000 hectáreas en el país.
Fuente:
La Prensa (Buenos Aires)
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