EL
INFORME IMPACTO AL MAGISTRADO
El Juez Comercial Jorge Sícoli habría resuelto intervenir
Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas luego
de la audiencia realizada durante la mañana y parte de la tarde
de hoy para analizar las verdaderas dimensiones de la crisis en que se
encuentran las dos empresas.
Según pudo saber CÓDIGO
AÉREO, la decisión del magistrado fue tomada con celeridad,
pero todavía no habría definido el modelo de intervención,
así como el nombre de la personas que se hará cargo y las
tareas que desarrollará.
"Sícoli no creía
muchos de los números que se anunciaron por los medios, pero el
informe del Grupo Marsans lo hizo dudar si debe intervenir la empresa
o mandarla a quiebra. En principio, como todas las partes -salvo los españoles-
pidieron que se interviniera la compañía, se descartó
ordenar le cese de operaciones", sostuvo una fuente del Poder Judicial.
Según explicaron "tampoco
se puede dejar sin vuelos a la Argentina. Esa fue otra de las consideraciones
que hizo el Juez. Sin embargo, analiza las tareas que deberá desarrollar
el interventor o si deja espacio para un acuerdo entre el Grupo Marsans
y el Gobierno. Además, está considerando las medidas cautelares
que se deben tener en cuenta para poder asegurar la supervivencia de la
empresa".
Hoy, el Grupo Marsans anunció
que Por la noche, la compañía reconoció en un comunicado
que el pasivo conjunto de Aerolíneas Argentinas y Austral asciende
a unos 890 millones de dólares, de los cuales 220 millones corresponde
a "deuda exigible" al 30 de junio pasado.
Argumentan los españoles
que "los niveles de pasivo, comparados con los niveles de facturación,
son menores al 65 por ciento, lo que demuestra que el estado contable
de dichas compañías son similares a cualquier situación
económica financiera de otras empresas del sector aerocomercial",
dijo la empresa en el comunicado.
A decir verdad, con facturación
por 1.100 millones de dólares y un costo de sueldos y salarios
por menos de 150 millones de dólares, la empresa está lejos
de ser considerada "inviable". Pero, sin duda, tiene un pasivo
de corto plazo y una falta de liquidez que debe solucionarse en el corto
plazo.
Cuando se dijo que Juan Carlos
López Mena tenía intenciones de ingresar a Aerolíneas
Argentinas e inyectaría 100 millones de dólares, hoy se
considera que esa cifra debería ser dos veces superior para poder
asegurar pagar los pasivos de corto plazo más importantes y adquirir
partes que permitan hacer volar al 90% de la flota.
Con estos números a la vista,
el juez Sícoli duda sobre los pasos para dar, pero las presiones
políticas son muy fuertes, se asegura en fuentes tribunalicias.
Por eso, si la política acerca un acuerdo entre el Grupo Marsans
y el Estado, la solución sería más sencilla.
Fuente:
Código Aéreo
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