Kirchner
regenera en su autoritarismo la conducta seguida por Galtieri al declararle
la guerra a la O.T.A.N. el 2 de abril de 1982. “Malvinizó”
la cuestión de las papeleras frente a un pueblo hermano con el
uruguayo que basa su única diferencia sustancial con el nuestro
en que nunca padeció ser gobernado por un dictador populista que,
aunque fue electo democráticamente, ejercitó todos los métodos
disponibles para perseguir a la oposición de entonces por el sólo
hecho de pensar distinto.
Las
circunstancias históricas son distintas. En la Argentina de hoy
no existe una oposición monolítica que enfrente en conjunto
al hegemonismo en franca consolidación. Se escuchan variadas voces
particulares de protesta al “patoterismo” ejercido por el
primer mandatario como la de Carrió, Menem, Jorge Rivas (socialismo)
o Mauricio Macri o López Murphy….Pero sólo voces…hechos
o acciones comunes…nada.
Pero
aquí vale una crítica hacia el principal partido de la oposición
con representación parlamentaria, la Unión Cívica
Radical, que sirvió de justificación con su presencia a
través del gobernador mendocino Julio Cobos para “nacionalizar
el conflicto”.
No
es cipayo el que compra sino el que se hace vender.
El
triste papel del travestido Cobos al discursear frente a la nomenclatura
rindiendo su examen de “payaso necesario para justificar
la payasada”, no dejó de dolernos a muchos
quienes creemos que dentro de 17 meses, más precisamente el 28
de octubre, los argentinos deberemos elegir entre seguir fuera del mundo
de la mano del marxismo practicante de Evo Morales y el populismo frenético
del dictador Hugo Chávez o recomenzar el camino de reinserción
en el mundo civilizado del que forma parte Latinoamérica salvo
“Los tres chiflados” (ver artículo de Alejandro Tagliavini
en Notiar del viernes 05 de mayo).
Es
tan prostituta quien vende su cuerpo como el que paga por ello; es tan
coimero el que ofrece dinero como quien lo acepta.
Y
en ese palco había de todo. Ideólogos del golpe de Estado
del 20 de diciembre de 2001 como Hugo Moyano; asesinos como el actual
canciller Jorge Taiana; montoneras reaccionarias como Nilda Garré
que no se cansa de reabrir heridas de la guerra de los setenta; depredadores
de la riqueza ictícola del Mar Argentino por el otorgamiento a
ultranza de permisos de pesca a buques de terceras banderas, como Felipe
Solá durante su larga gestión en el gobierno de Menem, vecinos
convencidos por el poder político de Busti para continuar los ilegales
cortes de ruta con el país hermano y también aquellos entrerrianos
que, aunque consideren una causa justa la protección de su medio
ambiente, se oponen al “delito continuado” del corte de rutas
y enfocan su defensa dentro de formas civilizadas.
Del
lado de la vecina orilla, el progresista en serio de Tabaré Vázquez,
contestaba a las payasadas de Kirchner visitando a Condoleezza Rice y
a George Bush y abriendo las puertas para su República ante inminentes
convenios bilaterales de libre comercio entre ambas naciones.
Nada
peor para Kirchner que el “traidor de la demagogia” de Tabaré
demostrara ser un hombre de Estado.
No
ha sido lo único que sucedió en el subcontinente americano
esta semana. A fuerza de ser sinceros fue lo menos importante, ya que
las medidas tomadas por Evo Morales, en consonancia con su ideología
y con la aquiescencia de Chávez trazaron una línea divisoria
de futuros conflictos en lo que respecta al precio del gas y energía
boliviana durante el invierno que se avecina. Lula tomó distancia
prudencial y trató de mediar para evitar males mayores que perjudiquen
a su país….Kirchner sólo pensaba en el “corso”
del viernes pasado.
Mientras
tanto poco importa que la economía encorsetada comience a sufrir
filtraciones ni que en sólo sesenta días el “efecto
changuito” en los supermercados haya subido un 50%,
sin tomar en cuenta el valor de las carteras Gucci ni Louis Vouiton, embarcaciones,
relojes suizos ni aeronaves privadas, que no sufrieron aumento alguno.
Tampoco
el gobierno toma en cuenta que en 22 años de democracia, cada día
más formal e incumplida, el superávit primario se de de
bruces con el aumento de los índices de indigencia, ni que niños
de una escuela misionera se alimenten con gomaespuma para saciar su hambruna.
Todo
es permitido en el reino del revés; depende de nosotros y de los
dirigentes de la oposición decir hasta cuándo.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Mayo 07 de 2006
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