Editorial
 
-Pluralismo hegemónico
Por Humberto Bonanata

 



Con esta frase incongruente podríamos definir en sentido lato el pensamiento íntimo de Kirchner.

Hizo preparar por sus cortesanos “su Plaza”. Sabía que gran parte de la gente allí convocada había concurrido llevada por el típico aparato peronista; el necesario para llenar; el necesario para aplaudir; el necesario para saquear y voltear un débil gobierno constitucional.

En sus pobres 16 minutos de discurso, aún acusaba las “malaventuranzas” proferidas por Monseñor Jorge Bergoglio en el TE DEUM de horas antes en nuestra Catedral Metropolitana. Recalco lo de “nuestra” ya que ha quedado claro que el balcón histórico sólo pertenece a Perón y Eva Duarte y la Plaza de Mayo a los “desaparecidos”.

Quedó en su garganta un discurso convocante para exaltar un mensaje reeleccionista ante las masas, recibir el plebiscitario apoyo de un escenario armado para la ocasión y despedir a la concurrencia con la tácita aprobación a su diktacracia en marcha, con prisa y sin pausa. Pero las “Bienaventuranzas de N.S. Jesucristo impidieron la consumación de su “coito mental”

Un día antes, muchas menos personas y mucha más gente, se autoconvocó a rendir un justo homenaje a los civiles y militares asesinados por la subversión, muchos de ellos (los asesinos) hoy integrantes del gobierno. Lamentablemente pocos militares tuvieron la hidalguía de portar el uniforme que les confió la Patria y por ello, esos pocos serán sancionados por el lacayo MALdini, más apto para malversar fondos de una unidad militar que para honrar a su Ejército.

La autoconvocatoria causó estupor en la nomenklatura. Como Stalin la “purga” no debía hacerse esperar y esa misma noche los “insurgentes” fueron notificados en sus domicilios para concurrir a prestar declaración el 25 de mayo por la mañana. Era de esperar; las casi cinco mil personas que nos dimos cita a un acto de homenaje no político, ya que allí habíamos ciudadanos de todas las ideologías partidarias con un justo objetivo: homenajear héroes que defendieron la Nación, cuando el actual territorio argentino era una Nación en llamas, más Nación al fin.

Kirchner por ahora sigue avanzando firmemente hacia su propio precipicio. Se da el lujo a través del devaluado Ministro del Interior, Aníbal “todólogo” Fernández de enunciar taxativamente quiénes quedan excluidos del pluralismo convocante desde el calor oficial. La prohibición a integrar la democracia kirchneriana recae en Elisa Carrió, Ricardo López Murphy, Mauricio Macri y Jorge Sobisch….por ahora, sólo por ahora porque la lista tenderá a ampliarse a medida restrictiva en forma proporcional a la pérdida de poder del su gobierno.

¡Bienaventurados aquellos que Kirchner macule de su entorno porque de ellos será la obligación de refundar la República!

¡Sólo le pido a Dios que las miserias humanas no les sean indiferentes!

Humberto Bonanata

Buenos Aires, Mayo 28 de 2006

 
Ver más noticias II Ir al inicio