Editorial
 
-Macri candidato, Kirchner al poder
Por Humberto Bonanata

 

Como demostración de qué sucede en la oposición al hegemonismo potencial de Kirchner, con fecha de desencadenamiento posible el 27 de octubre de 2007, Mauricio Macri, el opositor más funcional al poder alarga sus decisiones electorales hasta fin de año porque no quiere perder otra vez (ballotage porteño contra el inútil de Ibarra).

En los círculos aúlicos de Compromiso para el Cambio (hasta el nombre es gatopardista) han quedado estupefactos con el lanzamiento la a Jefatura de Gobierno Porteño de Ricardo Hipólito López Murphy, quien el 27 de abril de 2003 (últimas elecciones presidenciales) triunfó en la Capital Federal y logró un estoico 16% en todo el país.

En los cuarteles de Macri, que por razón de economía de espacios dicen haber decidido elegir las oficinas de comité de campaña en las que ocupa Pago Fácil (propiedad del grupo) recibieron como vidrio no molido y menos aún digerido la decisión del “bulldog” de lanzarse de pleno a la lucha porteña. Saben también, y eso el lo que más les preocupa, que podría repetirse el “efecto acompañamiento” de votantes radicales como lo hicieron en la presidencial pasada.

Y lo peor saben que Raúl Alfonsín no vería con desagrado que López Murphy junto a Rodolfo Terragno acompañaran –con la sábana Lavagna-Sanz- la lucha del tercer presupuesto nacional en un seguro enfrentamiento con Daniel Scioli, alguien que si fuera por el amor que Kirchner le prodiga ya habría sido designado Embajador en Finlandia pero es el único que mide con posibilidad de competencia.

Molesta en el gobierno la dupla Ibarra-Bonasso y las reuniones públicas realizadas en la semana. “Es como si antes de servir un buen asado le echáramos Raid como condimento” habría comentado un pingüino de la primera hora –hombre de De Vido-mientras auditaba los pliegos de la licitación del Ferrocarril Belgrano-Cargas, adjudicado a gente de bien como Franco Macri, José Pedraza y el dueño de la C.G.T., y fragotero del golpe de 2001, el estanciero Hugo Moyano.

El verdadero problema de Mauricio Macri es que –muy a su pesar- el año que viene no puede ser candidato a nada, ya que si decide lanzarse a la Presidencial contra Kirchner será absolutamente funcional al tirano potencial y si lo hace por la ciudad de Buenos Aires sólo tendrá asegurado el voto de algunos boqueases, ya que será recordada históricamente su absentia in voce como presidente del bloque del autodenominado PRO en defensa de la banca legítimamente lograda por el ciudadano Luis Abelardo Patti. Hizo “la gran Casildo” se borró para no jugarse con un enfermo en coma IV, porque sabía de antemano que Bonasso y sus cómplices triunfarían en sus ardid conspiratorio contra la voluntad de 400.000 bonaerenses.

Aunque Macri guarda su “as” en la manga. Horacio Rodríguez Larreta, un principiante en la lucha política es su candidato para doblegar a la caja del gobierno en las elecciones porteñas. Salvo que aparezca DÉlía y lo acuse de “chorro”injustamente en cuatro oportunidades y no sepa cómo defenderse. Si no sabe defenderse de falsas acusaciones provenientes de un delincuente bajo el amparo oficial…¿cómo hará para defender a Doña Rosa de Villa Lugano que se queja por la inseguridad y el abuso de “pacos” por los delincuentes?...

Eso es el PRO actualmente. Un resabio de votantes de Cavallo-Béliz en el año 2000 y de Macri-Rodríguez Larreta en 2004, ambos vencidos por el incapaz de Ibarra en la ciudad de Buenos Aires.

Quien espere de Macri o de Sobich otra cosa, aguardará sentado la reelección de Kirchner.

Humberto Bonanata

Buenos Aires, Septiembre 10 de 2006

 
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