La
bipolaridad política de Kirchner podrá ser creída
por algunos de sus acólitos dentro de nuestro territorio o por
los miembros presentes en la Conferencia de los No Alineados, no así
–allende nuestras fronteras y de América Latina- donde la
globalización capitalista ha hecho crecer en sólo tres lustros
a la empobrecida y aislada Europa del Este; a la China comunista (en lo
político) y capitalista en su comercio, a Irlanda y a Chile, por
mencionar sólo antípodas del pensamiento kirchneriano.
Tras
la triste experiencia de Felisa “Gioconda” Miceli en Singapur
al no haberse podido reunir con Rodrigo de Rato, atento el constante incumplimiento
de políticas aperturistas de nuestra economía aplicado desde
que Kirchner echó a Lavagna, la Argentina juega “la doble
combinada de los burreros” sin éxito internacional.
Seamos
honestos, apreciados lectores: para el mundo civilizado no somos ni buenos,
regulares o malos; simplemente no existimos.
Nuestra
propia inconsistencia retrógrada nos aísla a pesar de la
enorme acumulación de capital por parte del Estado a costa del
empobrecimiento de los asalariados, el incumplimiento de los contratos,
la falta de inversión energética durante tres años,
el aumento de la pobreza e indigencia desde que Kirchner asumió
el poder hace 40 meses.
Además,
demuestra internamente alto poder destructivo sobre todo quien se anime
a oponerse a su tiranía en marcha en caso de ser reelecto dentro
de 13 meses. Su resentimiento social transforma a sus adversarios en enemigos
políticos y utilizará los “encantos” de la S.I.D.E.
para tapar su pasado –para nada revolucionario- lindante con políticas
usurarias, tanto en lo privado (deudores del Banco Regional Patagónico),
como en lo público (indiscriminada disposición de fondos
públicos de la provincia de santa Cruz durante su reinado).
Pero
el verdadero lamento argentino no es Kirchner, sino la oposición
a Kirchner.
Ni
podemos hablar de rejuntado porque están atomizados al creer que
su propia existencia garantiza ab initio una oposición
dogmática, por ahora inexistente.
Pruebas
al canto; el viernes pasado Lavagna organizó un acto en el
que pretendía pre-lanzar su campaña presidencial. Los auspicios
de Moreau y Storani como “maestros de ceremonia” y la presencia
en primera fila de la esposa del “autopresidente”
Duhalde, más que “el abrazo del oso”
le representaron una manifestación de los bonistas italianos que
fueron “postergados” en el canje de la deuda externa
en 2005 cuando aún formaba parte del “clan pingüinesco”.
Esta
es la Argentina de hoy. Nos guste o no repetiremos hasta el hartazgo
que los únicos responsables si Kirchner es reelecto son las miserias
humanas de los atomizados opositores.
Que
lo tomen como crítica y como cómplices políticos
de la tiranía en marcha.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Septiembre 24 de 2006
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