Editorial
 
-Kirchner no podrá superar el “efecto Misiones”
Por Humberto Bonanata

 

A cincuenta y un semanas de las elecciones presidenciales, Kirchner aún no logra recuperarse del “grito alberdiano” del pueblo misionero. Recién el lunes se animó a salir de su autoostracismo, se atrincheró tras su atril y no tuvo la nobleza republicana de reconocer la primera de sus derrotas.

Las órdenes impartidas a Eduardo Fellner (Jujuy), a Alperovih (Tucumán) y la suelta de manos al pretenso reeleccionista Felipe Solá fueron una directa señal de derrota al hegemonismo, que desde Misiones como prueba de ensayo, pretendía instaurar para abrir los caminos de su reelección.

Tuvo que desandar su propio camino y quienes suelen conocer el difícil carácter presidencial, estiman que el impacto aluvional del arco opositor lo hará recular –seguramente- de sus deseos de candidatearse para ser reelecto.

Además, él sabe como pocos que la economía sufrirá el año que viene el freno del viento de cola y que la escalada entre precios y puja distributiva de un salario cada vez mas paupérrimo por efecto del impuesto más regresivo –la inflación- comenzarán a detonar en pleno año eleccionario y deseará guardarse para sí los logros de crecimiento sostenido, más que por un plan económico inexistente por una realidad mundial que favoreció cíclicamente hasta el crecimiento del Haití.

Por ello cada vez suena más fuerte en los oidos del poder la candidatura de la Reina Cristina a presidente con el acompañamiento del traidor gobernador de Mendoza, Julio Cobos.

En el arco opositor también Misiones los despertó del letargo. Han habido múltiples reuniones entre dirigentes de diversos partidos que, unidos por espanto, comienzan a despertar de la soberbia individualista en miras de aunar en una mesa de consenso los puntos básicos para exponer a la ciudadanía ávida de respuesta cívica frente a un autoritarismo impredecible.

Esas imágenes las vimos nuevamente ante la visita del “pata” Martínez al plenarios del Comité Central Confederal de la C.G.T. para pedir la renuncia del “compañero” Moyano, otro nefasto personaje que, como Luis DÉlía, tiene “el boleto picado” en el entorno pingüinesco.

Cómo despegar de matones a sueldo cuando siempre se los utilizó para los trabajos “non sanctos”. Cómo podría decirle Kirchner que el camionero millonario de un paso al costado de la conducción mafiosa de una dirigencia sindical de un único sesgo ideológico, muy lejana a representar, como en los países desarrollados, a diversos sectores representativos de otras ideas políticas.

La Argentina prebendaria y misérrima ha comenzado a morir por la dignidad misionera, que votó con el corazón y nó con el bolsillo.

Sólo es de esperar que quienes coincidimos con la necesidad de liberarnos cívicamente del abuso de poder, decidamos encolumnarnos con quienes nos sentimos identificados ideológicamente, dejemos la poltrona de nuestro living.

Escribiendo o pensando sólo cumpliremos con nuestros devaneos intelectuales.

Sólo con la participación activa y militante lograremos el triunfo que nos devuelva la República perdida.

Humberto Bonanata

Buenos Aires, Noviembre 05 de 2006

 
Ver más noticias II Ir al inicio