Editorial
 
-El decadente Rey declina su feudo en persona de la Reina consorte
Por Humberto Bonanata

 


A cincuenta semanas de las elecciones nacionales que se celebrarán el 28 de octubre de 2007, el presidente Kirchner comenzó a escuchar los subterráneos ruidos de la economía para el año que viene.

La diosa soja y el boom inmobiliario marcan el techo del cíclico período de crecimiento económico mundial, al que la Argentina –a pesar de aislarse de los mercados internacionales- no pudo evitar ser parte de similar crecimiento al de Ecuador, Haití y República Dominicana.

Pero al decir de “Vox Dei” en “La Biblia”…todo termina al fin…nada puede escapar.

Y nosotros no somos la excepción. Con una economía cerrada, basada en un tipo de cambio alto y en la sustitución de importaciones, pregonaron ante el mundo un milagro económico inexistente. Una renegociación de deuda –el megacanje de Lavagna- que no solo no ha logrado reducirla sustancialmente sino que postergó vencimientos de aquellos que no aceptaron la compulsividad de la medida.

Volviendo a las rencillas de Palacio, el “efecto Piña” siguió causando estragos en las internas de poder hasta lograr que Kirchner no sólo obligara a Fellner y a Solá a bajarse de la reelección sino que el propio Rey anunciara su abdicación en la persona de su consorte. Nadie en política regala espacios, salvo que desayune con vidrio molido.

Y esos nubarrones que prevé el ex abogado del Banco Regional Patagónico tienen su razón de ser. A la caída de los precios internacionales de nuestros commodities se suma primordialmente la inflación reprimida, los futuros reclamos salariales que ya no podrá controlar junto a su amigo Moyano –caído en desgracia luego del aluvión necrófilo del 17 de octubre-, el crecimiento del poder de la combativa C.T.A. en desmedro de la burócrata C.G.T. y la falta de inversión en materia energética que hará que Julio De Vido baile “la danza del frío” en plena temporada estival para que la definitoria clase media no padezca horas a oscuras dentro de un ascensor con 37 grados de sensación térmica.

Kirchner en el mandato que concluye el 10 de diciembre de 2007 tratará de arrogarse ser “el padre de la criatura” del crecimiento sostenido artificialmente por las razones macroeconómicas ya expuestas. Mientras tanto, la Reina consorte deberá cambiar sus zapatos de Gucci por zapatillas Flecha si pretende asegurar un triunfo –cada día más vidrioso- en la primera vuelta.

Salvo Jorge Sobisch, “el amo del feudo II”, siempre funcional al gobierno que competirá solo en las presidenciales para quitarle el 3% de los votos a la futura concertación democrática, los demás partidos de la oposición han comenzado a despertar de su letargo y a fogonear sus propios posicionamientos para que, a la hora de sentarse a negociar candidaturas, puedan unir sus fuerzas para recuperar la República perdida, la Justicia, la seguridad, y la distribución de la riqueza con trabajo digno y no con prebendas degradantes de la sensibilidad humana.

Los argentinos debemos aprender de la dignidad del pueblo misionero.

Caso contrario, estaremos condenados al éxito…de Cristina Kirchner.

Humberto Bonanata

Buenos Aires, Noviembre 12 de 2006 ( a solo 6 días de cumplirse el segundo mes de la desaparición de Jorge Julio López)

 
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