Aunque
parezca fellinesco la oposición argentina no logró comenzar
el diálogo en búsqueda de coincidencias programáticas
para las elecciones del 28 de octubre de 2007 por virtudes propias sino
por errores ajenos.
Kirchner
–el gran hacedor del espanto- potenció sus virtudes escatológicas
y logró milagros que la soberbia oposición argentina no
había ni comenzado a soñar.
A
los hechos nos remitimos. Mauricio Macri, en un gesto de
desprendimiento hasta ahora poco típico en él, declinó
su potencial candidatura a Presidente de la nación en la persona
de Roberto Lavagna y se ofreció hasta ocupar el cargo de “aguatero”
si el país así lo requiere. Sabemos que la política
como ciencia práctica no es una de las artes destacadas en la personalidad
del presidente de Boca Juniors, por ello doblemente impactante esta proclamación
hacia quien se encamina a colectar el aluvión democrático
de quienes solos no tienen destino.
La
renuncia de Roberto Iglesias a la presidencia de la Unión Cívica
Radical, no sólo marcó un gesto de cobardía y egoísmo
en el peor momento de sus 115 años de historia, sino que al derrapar
como dirigente abrió el camino a los radicales que pretenden que
Lavagna encabece la fórmula presidencial. Esos mismos radicales
que no miran con desagrado una fórmula bonaerense Macri-Stolbizer
ni a Ricardo López Murphy como candidato a Jefe de Gobierno porteño.
Para el mismo cargo porteño, Rodolfo Terragno trabaja sigilosamente
desde hace meses; es otro candidato para no descartar.
Dentro
del abanico a conformar no se descarta ofrecimientos a los restos del
A.R.I., que en la práctica sólo reside en la mediática
figura de Elisa Carrió.
“Hay
espacio para todos quienes comprendan que en 2007 la Argentina se juega
entre la recuperación de la República o el afianzamiento
al feudalismo”, suele decir un hombre del “Grupo
El General”, de plena confianza de Duhalde y que no logró
sucumbir por 30 monedas a la traición kirchneriana frente a su
padrino presidencial en 2003.
La
degradación de las instituciones republicanas, la inseguridad acompañada
de violencia con ensañamiento hacia las víctimas; el regreso
de los secuestros extorsivos; la compresión inflacionaria que recae
en los bolsillos de los asalariados a través del “efecto
changuito”; la persecución a la prensa libre
a través de policíacos proyectos legislativos o por el condicionamiento
servil de la justicia para criminalizar actos no judiciables; el descreimiento
creciente de sectores que se consideran progresistas y se sienten estafados
por el gobierno más conservador en 23 años de democracia
(en lo que a distribución de la riqueza se refiere); la desnacionalización
de empresas símbolo como SAN.COR por consecuencia
de la subvaluación de nuestro signo monetario
que hace de la Argentina un país irrisorio para los extranjeros
y caro para nosotros; el “silenzio stampa”
del gobierno sobre los 62 días de desaparición de Jorge
Julio López que sólo fue interrumpido por el caradurismo
de Felipe Solá al hacernos culpables a todo el pueblo
de tal accionar criminal; la Universidad de Buenos Aires que por
sexta vez su Consejo Académico no pudo nombrar Rector,
a pesar que los dos candidatos cuentan con el aval “del amo
del feudo” y las medidas demagógicas, inoportunas e
incongruentes como la tomada por Telerman en suspender por 90 días
los permisos de nuevas obras, que implican una pérdida de inversión
del orden de los 400 millones de dólares, ya que según pensará
“el afrancesado” en ese término perentorio
AYSA -en manos del gremio de la ex Obras Sanitarias- construirá
los desagües cloacales necesarios que impidan en impacto ambiental
y demás coletazos del “efecto Misiones”
hicieron que a Kirchner por primera vez “comenzaran a entrarle las
balas” y que una sola picadura de mosquito pueda producirle una
poderosa infección.
En
materia internacional, la cancillería kirchneriana sufrió
un revés definitivo en el papelón de las papeleras.
El B.I.D. concedió el préstamo de U$S 170 millones a Botnia
y otorgó vía libre a la construcción ya autorizada
hace meses por la Corte Internacional de La Haya, por catorce votos en
favor contra el voto argentino en contra.
El
mazo ha cambiado de dueño. Ahora está en manos
de la oposición que debe demostrarnos se responsabilidad, gestos
de renunciamiento y altura moral para entender que todo proyecto aislado
será funcional al hegemonismo herido más aún no derrotado
y quien pretenda sacar “los pies del plato”
en esta etapa refundacional de la libertad y democracia como forma de
vida incurrirá moralmente en el delito de infame traidor
a la Patria.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires; Noviembre 19 de 2006
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