Culminamos
un año difícil para quienes cometemos el delito de pensar
distinto a Kirchner, que deseamos y lucharemos con todas nuestras fuerzas
para afianzar la democracia y la libertad como única forma de vida
entre los argentinos; para quienes soñamos –como Alberdi-
en la división republicana de los poderes; para quienes creemos
que el hegemonismo gobernante ejerce su longa manu en “su”
justicia –así con minúsculas- para perseguir y fogonear
causas contra sus opositores políticos.
Porque
en la Argentina de Kirchner Nicola Macchiavelo hubiera sido
despedido por inútil, ya que la enseñanza
del florentino fue ampliamente superada por Rudy Ulloa Igor, Ricardo Jaime,
Luis D’Elía, Alberto “Rasputín” Fernández;
Julio De Vido; los asesinos de “Cacho” Espinosa (CONARPESA);
Emilio Pérsico; Eduardo Luis Duhalde; Jorge Taina; Carlos Bettini,
Roberto Bendini; León Arslanián, la malversación
de los fondos de Santa Cruz; Carlos Rovira, Felipe Solá; los valijeros
de Southern Winds; los “cuentos chinos” de comprarnos la deuda
canjeada por inversiones genuinas; los golpistas como Hugo Moyano; Carlos
Kunkel y otros personeros del divisionismo argentino.
Hace
sólo 36 hrs. vimos al presidente en ejercicio de la formal demokracia
y la suma del poder público insinuando el año que comienza.
Los fantasmas creados por el propio poder que necesita sustentarse
en la confrontación permanente como pilar soberano de su ejercicio
realimentan el odio entre hermanos para justificar la consolidación
del despotismo no ilustrado en marcha desde hace 43 meses.
Todos
los argentinos de bien nos alegramos por la aparición con vida
de Julio Gerez, un setentista cuadro montonero, hoy activo kirchnerista,
como lo haríamos con la de Jorge Julio López, quien hace
más de cien días desapareció con vida y el eventual
lamentable hallazgo muerto de anciano albañil, compensaría
al gobierno frente a la opinión pública por la fugaz liberación
de Gerez –cuyos captores se habrían asustado del rigor presidencial-
y la lamentable muerte de López en manos de “la mano de obra
desocupada” (Kirchner sic).
Vivimos
en una sociedad enferma. En la que sólo los elegidos del
“matrimonio real” tienen cabida dentro del marco
de la impunidad. En la que el senador Carlos Menem pasa tranquilo sus
días en la Cámara Alta luego de haber negociado con el peronismo
2006 la tranquilidad de su no encarcelamiento –junto a Martín
Balza- por el estrago causado en Río Tercero para blanquear la
venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador durante el peronismo modelo
1996.
Como
verá el lector el peronismo cambia de año pero no en esencia.
Es
servil al amo de turno sin importar quién éste sea.
Honran
a su líder disparando al bulto como “Madonna” Quiroz
y el que queda en pie manda; el que cae obedece. Su única ideología
es la vocación de poder, herencia mussoliniana del autor intelectual
del golpe del 4 de junio de 1943 realizado por el G.O.U. (Grupo de Oficiales
Unidos) de tendencia nazifascista y de herencia política que
padecemos aún 63 años después.
Para
ellos el liberalismo es cipayo y la Patria son ellos. La democracia liberar
lleva consigo su autodestrucción y el autoritarismo se justifica
por la propia debilidad de la libertad.
¿Cómo puede crecer una Nación con una cultura engendrada
en el prebentarismo donde las mayorías deben aplastar a las minorías…donde
el pueblo nunca se equivoca y tiene el derecho soberano de aplastar a
los derrotados en las urnas y en el pensamiento como vencidos en una batalla?
¿Nos
merecemos a Kirchner? SI, lo merecemos como castigo a nuestra
falta de atributos y criticar los desastres gubernamentales sólo
entre amigos.
¿Nos
merecemos la inseguridad reinante que hace pensar en la seguridad de Bogotá
frente a los narcos de las villas 31 y 1-1114?. SI, porque sólo
marchamos unidos cuando nos convocó Ju+an carlos Blumberg por el
asesinato de Axel pensando que el joven podía ser alguno de nuestros
hijos. No defendimos la inseguridad frente al oprobio de la inacción
de Arslanián, lo hicimos por egoismo.
¿Nos
merecemos que los piqueteros dominen las calles y desordenen el tránsito
de acuerdo a su saber y no entender? SI, lo merecemos porque
nunca marchamos unidos en defensa de la libertad de circulación
que nos garantiza y exige la Carta Magna.
¿Merecen
nuestros hijos y nietos nuestra inacción, pancismo y pusilanimidad?
NO, y lo pagaremos cuando padezcan en carne propía la inseguridad,
el asalto, la muerte o el mero reproche al decirnos...y vos qué
hiciste contra todo esto?
Esta
es la Argentina de fines de 2006.
Mañana,
luego del brindis de las doce, nada habrá cambiado por generación
espontánea.
Si
continuamos apreciando la realidad desde el living de casa, Kirchner será
reelecto, jugará la “reina” en la Provincia de Buenos
Aires donde triunfan sólo con el primer y segundo cordón
y ungirán al multifacético motonauta Daniel Scioli como
único candidato que les asegura mantener el tercer presupuesto
del país, perdón la Capital Federal.
Es
nuestro deber –si es que no somos hipócritas ni contemplativos-
de obligar a la oposición a deponer banalidades personales y egoístas,
ya que los estallidos sociales que debamos soportar todos los argentinos
en los finales de Kirchner I y en los comienzos de Kirchner II serán
culpa de todos nosotros, no sólo del “amo del feudo”.
Gracias
Monseñor Joaquín Piña por habernos enseñado
la dignidad de la pobreza material y riqueza espiritual del noble pueblo
misionero.
Que
2007 sea un reflejo de su sombra de esperanza.
Humberto Bonanata
Buenos
Aires, Diciembre 31 de 2006
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