Desde
el triunfo de la dignidad misionera el “amo del feudo” sólo
recibió golpes políticos. El conflicto docente desatado
en su provincia al haber dispuesto en legítimo aumento salarial
sin importarle si las provincias tenían fondos suficientes para
absorberlo fue el primer boomerang que sufrió su gobierno. Desde
hace doce semanas no pisa su suelo natal y nadie puede asegurar cuándo
tendrá el coraje de volver a su tierra.
Todos
los hombres son falibles. Kirchner con el aumento de su autoritarismo
demuestra la debilidad creciente de su gobierno.
Ha
lanzado a su esposa al ruedo electoral y a hacer campaña en el
exterior, porque sabe que no le resultará fácil a la Reina
ensuciar sus botas italianas en el lodo del gran Buenos Aires, al que
debería representar en el Senado de la Nación. Por ello
se afianza día a día la candidatura a vicepresidente de
Felipe Solá, quien al menos sabrá guiarla en sus recorridas
por los barrios carenciados sin temor a que, presa del pánico,
no sepa cómo volver a Olivos.
Julio
Cobos, “el judas mendocino” recibirá la justicia
de su traición a quienes lo hicieron gobernador por dos lados contrapuesto.
El
primero en manos del “mula” Roberto Iglesias y Ernesto
Sanz, integrantes de la fórmula a disputarle el cargo en las próximas
elecciones provinciales. El segundo, por parte del propio Kirchner quien,
a pesar de saber la entrega por treinta monedas de Cobos, no imagina colocarlo
como soporte de su esposa ante el eventual triunfo del virreinato presidencial
el 28 de octubre.
La
Reina debería pagar las facturas sociales de una economía
encorsetada en la mentira oficial de los índices inflacionarios,
en la carencia de inversiones genuinas que nos garanticen continuidad
en la prestación de los servicios públicos y en un futuro
“rodrigazo” que comenzaría el 1 de enero de 2008 al
blanquear el cuadro tarifario de servicios.
Kirchner,
con el valor y desprendimiento que lo caracteriza, quiere pasar a la historia
como el “presidente del crecimiento sostenido” (aunque
por mecanismos artificiales, dólar recontraalto y retención
a nuestras exportaciones).
Teme
que el “fórceps social” que ya ha comenzado
a estallar en grado de “foquismo” se lo lleve puesto
y pretende erigirse en el poder fantasma que logre soportar el eventual
débil gobierno de su esposa. Utopía del presente…pesadilla
del futuro.
Pero
hoy no es un día más para los argentinos. Vota
el epicentro de un país unitario y decide no sólo el futuro
porteño sino la muy posible caída del delegado kirchnerista
Daniel Filmus si no logra avanzar hacia la segunda vuelta. Aquí
se vota por el segundo puesto, ya que Macri mantiene una cómoda
ventaja que seguramente lo convertirá dentro de 21 días
en Jefe de Gobierno.
Nunca
como en esta elección el matrimonio real jugó sus fichas
tan expresamente como lo hizo por Filmus. Hace 15 días
en un acto en Lugano donde había más micros que gente (en
su gran mayoría transportada desde el conurbano bonaerense) y el
jueves pasado en el Luna Park, Kirchner arriesgó “la
gran Rovira”, sin pensar, debido a la desesperación
que lo domina, que perder la Capital Federal le causará una herida
difícil de revertir en sólo 145 días que nos separan
del 28 de octubre.
Si
Filmus accede al ballotage Kirchner se adueñará de esa "proeza"
y aumentará las operaciones de bajos instintos de su gobierno para
destruir a Macri en las tres semanas que restan hasta el 24 de junio.
Resulta
inexplicable cómo un hombre que se dedicó a construir poder
en exceso durante cuatro años arriesgue “suicidarse en defensa
propia”.
Sería
un tema a tratar por un sociólogo ya que aunque Filmus lograra
disputar el ballotage nunca podría ganarle a Macri la pelea de
fondo, ya que el votante de Telerman –en su gran mayoría
moderado y de clase media- no ayudaría a triunfar al personero
del gobierno que basó su campaña en efectistas golpes bajos
ayudado por la “justicia kirchneriana”.
Por
ello la gran pelea electoral de hoy es por el segundo lugar.
Por
ello la pelea de hoy es por la caída del soberbio Alberto “Rasputín”
Fernández, esta vez sin posibilidad de soportar el conteo de diez
que le impondrá “el cristinismo” cuando vea las luces
del ring desde la fría lona de la derrota.
Por
ello la pelea de hoy es contra el propio Kirchner quien a partir de las
18.00 hrs. –de quedar excluído Filmus- comenzará su
cuenta regresiva del principio del fin.
Como
dicen Julio Cirino y Malú Kikuchi…votemos en defensa propia.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Junio 03 de 2007
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