Pero
también quedaron marcados los rotundos fracasos de Jorge
Telerman, junto al aparato radical encabezado por la “troika”
de Jesús Rodríguez, Enrique Nosiglia y Rafael
Pascual. Comando derrotado, comando a casa decía Balbín,
pero parece que ellos no se han dado por aludidos de su estrepitoso fracaso.
La
segunda gran derrotada en las urnas y en su eventual mesiánica
candidatura presidencial ha sido Elisa Carrió, quien junto
a su “elegido” Enrique Olivera demostraron no contar con poder
de convocatoria alguno. Olivera siempre llegó de la mano de alguien,
como tantas veces merced a Fernando De la Rúa que lo ungió
diputado nacional en 1991, vicejefe de gobierno en 1996 y jefe de gobierno
a cargo en 1998. Hace dos años fue electo legislador de la mano
de Carrió, quien hoy no lograría triunfar ni en la Iglesia
a la que concurre diariamente para dialogar con el supremo hacedor.
El
tercero que decepcionó en su poder de tracción en la lista
de Filmus fue Aníbal Ibarra, quien con el 14,49% de los
votos no logró efectivizar lo que prometió a su amigo Alberto
“Rasputín” Fernández: cuadruplicar en votos
a la lista encabezada por Ginés González García.
Pero
quien más decepcionó a la ciudadanía toda fue el
mismísimo Kirchner, quien preso de sus constantes
ataques neuróticos, salió –protegido cobardemente
desde su atril- a “pegar bajo” de
Macri al día siguiente del aluvión de votos que le fueran
dedicados en su contra expresamente por los porteños. El Presidente
de la Nación aún cree que la Argentina es Santa Cruz y que
en política la soberbia no se paga.
Aconsejado
por sus asesores como Braga Menéndez en alejarse de lo que en catorce
días se convertirá en el peor golpe electoral
sufrido en sus cuatro años de feudalismo, medita
en estas horas borrarse de la contienda, que sabe que no le es ajena ya
que más del 70% votamos contra de él, y deberá decidir
si el 24 de junio comienza a rodar el polvo de la derrota que puede resultarle
imparable en los 124 días que separan al ballotage del 28 de octubre.
Cuanto
más se encapriche Kirchner, su delegado candidato Filmus o cualquiera
de los amanuenses del “amo del feudo” en nacionalizar una
campaña sucia contra el líder del P.R.O., mayor será
el rechazo de la ciudadanía, hoy porteña, en octubre nacional.
Cada
aparición de Kirchner del brazo de su resentimiento, mayor será
el rechazo ciudadano frente a hombre desesperado y capaz de cualquier
bajeza con tal de seguir existiendo como referente en las próximas
elecciones nacionales.
Pero
al margen de la política, la fría estadística que
refleja el calor de la gente al expresarse nos ayuda a reafirmar un futuro
rotundo triunfo de Macri: veamos:
1.-Nadie
puede imaginar que un solo votante de los 785.833 (45,62%) que lo hicieron
por Macri cambie el sufragio el 24 de junio a favor del secretario de
Educación de Carlos Grosso. (gestión Menem).
2.-Muchos
que votaron a Telerman para que Filmus no llegara al ballotage –aunque
hubieran preferido hacerlo por Macri – el 24 de junio votarán
por la positiva a favor del Presidente de Boca Juniors.
En
las huestes de Macri dicen que si uno de cada cuatro que votaron de este
modo, en catorce días lo hacen por Macri, el pleito ya está
saldado. Los datos más realistas dicen que cuatro de cada diez
votantes primarios de Telerman, ahora lo harán por Macri.
Esto
implicaría que el 40% del 20% de Telerman cambiará de manos
para el futuro triunfador. El 40% de 20 es igual a 8% que se sumaría
al 45.62% logrado por el P.R.O. hace una semana.
3.-
Del 60% restante que votó a Telerman, sólo el 30% lo haría
por el ex asesor de la cosmetóloga y ex Ministra de “educación
menemista” Susana Decibe. El 30% de 20% es igual a 6%, que se sumaría
al 14.49% originario de Filmus.
El
otro 30% jamás votaría al delegado de Kirchner, al hacer
soportado la campaña sucia electoral contra el actual jefe de Gobierno
porteño. Podría dividirse un 15% para Macri y el otro 15%
en blanco.
4.-Del
lado de la mayor representante de la izquierda –electoralmente hablando-
Patricia Walsh la gran mayoría del 2,94% obtenido en las urnas
votaría en blanco, tanto por el rechazo hacia la figura de Macri
como por el profundo rechazo hacia el despotismo de Kirchner.
5.-
Del otro polo ideológico, el intrascendente 0,54% obtenido por
Guillermo Cherashny y Enrique Venturino sufragarían –en su
gran mayoría por Macri y en su mínima minoría en
blanco.
6.-
De los restantes candidatos minoritarios, el 50% lo haría por Filmus
y el resto en blanco, especialmente los seguidores de Claudio Lozano-María
América González.
7.-
El “voto ganador” que comprende a aquellos que no
quieren perder en la gesta cívica sin importar el candidato, residuos
de la derecha e izquierda, podría sumarle a macri 4% más.
De
este bosquejo de análisis -más político que estadístico-,
Mauricio, que es Macri alcanzaría un piso del 60% frente a Filmus,
que es Kirchner que no llegaría al 40%.
No
olvidemos tener en cuenta que el voto en blanco es voto válido
emitido y favorece en el porcentaje final a quien resulte primero.
Por
ello, es de presumir que el candidato del P.R.O. supere al candidato de
Kirchner por más de 20% el día que no solo murió
Carlos Gardel, ya que muchos –políticamente- seguirán
la suerte del “morocho del Abasto”.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Junio 10 de 2007
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