Martes
13 para “Gioconda” Miceli.
La “bolsita” de U$S 241.000 encontradas por `personal de la
brigadas anti explosivos de la Policía Federal, deflacionada
a U$S 64.000 supuestamente prestados por su hermano Horacio,
demuestran la caradurez dentro de la desesperación de la
futura ex ministra del “3 a 1”, ya que para
hablar de economía hay que hablar de plan económico, inexistente
desde la “pesificación asimétrica” de Remes
Lenicov y del “piloto automático” instrumentado por
el ex Ministro de Economía de Kirchner, el “barrilete empachado”
Roberto Lavagna. Esta calificación es atribuida a Díaz
Bancalari en relación a su estancamiento en la intención
de voto de los argentinos hacia su persona.
El
gravísimo problema de la oposición es que en lugar de pensar
en cómo construir consensos y presentar alternativas –a dieciséis
semanas del 28 de octubre- para derrotar al régimen, sólo
reza al Dios de las alturas que “la reina” no alcance
el 40% y ser segundo para llegar al ansiado ballotage de noviembre de
2007.
Mientras
Guillermo “pistola” Moreno intervenía subrepticiamente
Metrogás –hecho que sólo duró dos horas- arguyendo
como causa el no brindar suministro a las industrias por haber cumplido
con las órdenes restrictivas del Enargas, los carteles de “Cristina…el
cambio recién empieza” florecían en
las grandes ciudades del país y especialmente en el Gran Buenos
Aires (para que los bonaerenses conozcan quién es su representante
ante el Senado de la Nación). Toda una paradoja a la que nos tiene
acostumbrados el decadente kirchnerato.
Un
americano que presenciaba el photoshop con botox incluido cambió
la frase y luego me la tradujo: “Cristina; the lie must go on”
(Cristina: la mentira debe continuar).
Me
hizo recordar un editorial del “comodoro” Verbistky
en Página 12 de un domingo de 1995 “: Reelección o
cárcel”. Se refería a la reelección de Menem
ese mismo año.
Y
al nombrar a Menem no podemos olvidar sus palabras de ayer en el Congreso
del Partido Justicialista en San Luís.
Al
referirse al amo del feudo no obvió descalificaciones que no son
más que demostraciones de la personalidad enfermiza de Kirchner.
Calificó
al gobierno como “el más corrupto de la historia argentina”,
“el que destruyó las instituciones de la República”;
“el que ataca constantemente a las fuerzas armadas y de seguridad”
y de Kirchner recordó el mal gesto que hizo cuando Menem juró
como Senador Nacional: “se tocó lo que no tiene” en
alusión a los testículos.
Menem,
77 años, canoso, sin tinturas ni postizos capilares, recuperó
el liderazgo del gran arco justicialista opositor a Kirchner.
Sus palabras no sólo calaron hondo en el peronismo “P”
sino en todo el arco opositor que las hizo suyas.
Siguiendo
con la coyuntura que padece la sociedad en su conjunto, el índice
del 0,4% de aumento de precios no es creído ni por el propio gobierno,
verdadero hacedor de una burla mentirosa frente a un pueblo que lo insulta
–por ahora en voz baja- al atravesar la caja de cualquier supermercado.
Y
de la crisis energética ¿qué mas decir?
Que hace más de cuatro años nunca existió un plan
de inversiones en el área energética, que no se previeron
crecimientos en la economía mundial y el efecto expansivo de la
hiperdevaluación duhaldista que trajo implícita la sustitución
de importaciones y la expansión de las agropecuarias en manos de
la “diosa soja” de Vicente Massot.
En
cuatro años no hubo gobierno, ni planificación, ni proyección
de la Argentina en el mundo civilizado, liberal y por cierto democrático.
Tampoco en materia de defensa y aeronavegación comercial fueron
previstas las eventualidades del colapso que produce aeronavegar sin radares,
sólo con el apoyo del “pájaro uyuyuy”.
Durante
la semana pasada, el cineasta e investigador Daniel Piñeyro denunció
la cuasi colisión entre un avión de Austral y el helicóptero
presidencial.
Kirchnerlandia
se caracteriza por la eventualidad ante la inacción. El poder los
carcome en grado sumo hasta que el colapso suceda.
Y
cuando suceda, los Kirchner serán acompañados por los seres
fieles que siempre los han amado: sus dos hijos.
El
gabinete nos recordará una vieja canción de Creedence Clearwater
Revival. “Banda en fuga”.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Julio 08 de 2007
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