El
principal periodista que dedicó largos meses a investigar el caso,
el joven Christian Sanz- titular de portal “Tribuna
de Periodistas” - logró luego de variados intentos
ser citado como aportante de datos por el Juez Luís Corazza en
la causa más oscura en los 52 meses de kirchnerato.
La
mentira oficial consistía en hacer recaer sobre quienes organizaban
un acto cívico en homenaje a sus víctimas la responsabilidad
de un mentiroso secuestro sobre un falso testigo como
López quien, según sus dichos ante el Tribunal- cambió
sus desconocimiento en el primer testimonio y logró ver –a
pesar de encontrarse estaqueado y con sus ojos tapados hechos que antes
nunca había visto.
La
propia madre putativa de Kirchner siempre se encargó de cargar
contra López “por vivir en un barrio de policías”
y tener fama de “lanchero” que marcaba a sus compañeros
cuando estuvo secuestrado durante el proceso militar.
Pero
según la investigación de Sanz, quien fuera felicitado por
la prolijidad y concatenación en sus datos por el propio Juez Corazza,
el “caso López” fue un tema armado por la S.I.D.E.
para hacerlo desaparecer hasta el domingo 15 de octubre de 2006 (Día
de la Madre) –diez días después del acto- e inventar
ante la sociedad un secuestro forzado que nunca existió.
Lo
que nace mal parido difícilmente pueda terminar bien.
Según la investigación judicial que se mantiene en absoluta
reserva ante el efecto negativo que le causaría a la candidatura
presidencial de la “Reina consorte”, López
habría muerto de un colapso cardíaco en su pactado alojamiento
en San Miguel del Monte antes de reaparecer en escena como víctima
de los resabios procesistas.
¿Cuánto
puede durar una mentira de este tenor que le costó la vida al primer
desaparecido en democracia? ¿Qué grado de complicidad con
la autodesaparición tendría el hijo de Jorge Julio López?
¿Por
qué cuando Christian Sanz ofreció toda la información
que aquí sólo en parte detallamos, tanto Ricardo López
Murphy y Esteban Bullrich que lo atendieron separada y personalmente al
periodista, como Vilma Ripoll y Marcelo Parrilli, supuestos defensores
de los derechos humanos, no jugaron a fondo para encontrar la verdad?
De esta última reunión fui testigo una tarde de febrero
de este año en el café ubicado en la esquina de Avda. Belgrano
y Perú. Como paradoja, la valentía de Parrilli llegó
a su máximo tenor cuando le sugirió a Sanz “que
le mandara una carta documento al hijo de López para contarle la
verdad”. Christian Sanz, con mezcla de repulsión
y oprobio lo miró fijo antes de levantarse de la mesa.
Esto
muestra a las claras las cobardías de nuestra dirigencia política
de ambos marcos del arco opositor. Ninguno de ellos tuvo los
atributos necesarios para enarbolar esta causa frente al régimen.
Sepa el pueblo votar dijo Roque Sáenz Peña en 1912 al sancionarse
su ley electoral del sufragio libre, universal y secreto.
Retornar
a la triste realidad nacional luego de un tema tan escabroso no es fácil.
La
aparición de la candidatura de Alberto Rodríguez Sáa,
coordinada políticamente por su hermano Adolfo ha sido la peor
noticia que sufrió el régimen luego de la derrota en Santa
Fe y el tufillo fraudulento en Córdoba. El “Alberto”
junto con su hermano tienen una estrategia capaz de penetrar en el insondable
segundo y tercer cordón bonaerense con las estampitas de Perón
y Evita.
Tienen
carisma, barro y años de gestión demostrados en San Luís
y son capaces de besar a un pobre sin sentimiento de asco. Es “poder
de daño” puede producir en el régimen
decadente un desmadre en sus bases prebendarias que ya han comenzado a
balbucear insultos al tratar de comprar alimentos básicos para
alimentar a sus hijos.
Es
de destacar que Scioli le lleva más de diez puntos en la intención
de voto a la heredera consorte. Y eso afecto el colon irritable presidencial
ya que tiene que depender de un “chirolita” al que siempre
despreciaron. Pero igualmente…no le hacen asco a nada.
Y
nadie garantiza que el “impuesto a los asalariados” no
castigue la reelección de los Kirchner, a pesar de las consabidas
incongruencias opositoras.
Aunque
ya no podemos considerarlo como opositor, Mauricio Macri debe estar analizando
las pobrísimas encuestas de intención de voto (6%) que reflejan
sus cabezas de listas; en senadores Carlos Melconián y en diputados,
Federico Pinedo. ¿Cómo llega al poder el 10 de diciembre
una figura desgastada por sus propios errores en un distrito en el que
dilapidó la confianza que los ciudadanos porteños le brindaron
el 3 y 24 de junio pasado?.
Los
otros dos principales candidatos también reflejan por qué
representan a parte de la sociedad argentina. Elisa Carrió,
con gran convicción pero sin propuestas ciertas y Lavagna, con
muchas propuestas desconocidas por la mayoría que no mueven el
amperímetro por su frígida campaña electoral.
Así
estamos a solo seis semanas de determinar nuestro futuro cercano y muy
incierto.
A
solo dos días de cumplirse el primer aniversario del falso testigo
Jorge Julio López.
A
no sabemos cuantas décadas de volver a ser una República
hoy perdida y sin datos ciertos sobre su paradero final.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Septiembre 16 de 2007
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