Su
esposo, Néstor Kirchner, no le deja un lecho de rosas por transitar.
Quedan
las espinas de los perfumes evaporados por la excesiva concentración
del poder presidencial; la absoluta violación de los valores republicanos,
institucionales y liberales que emanan de nuestra Carta Magna; el desprecio
por todo aquello que suene a opositor (partidos políticos; prensa
independiente); el uso de la justicia como longa manu del poder
persecutorio hacia sus adversarios políticos –para él
enemigos- y la sobreactuación en materia de derechos humanos que
sólo enfocaron una estrábica falacia de la historia.
Confirma
el kirchnerato parte II a los funcionarios más cuestionados por
escándalos de corrupción. Más aún: los refuerza
como mecanismo afirmativo de que “el Estado son ellos dos”.
Deja
en manos de su esposa el nunca esperado ajuste tarifario que siempre recala
entre las clases medias. ¿Cuántos miles de millones
de pesos hemos perdido en estos 55 meses?... ¿Los mismos que les
quitaron a los exportadores con las retenciones?... ¿Quién
terminó beneficiándose con una economía implosiva
en 2008?
Sin
dudas que el 45% del electorado que eligió por el continuismo deberá
soportar al igual que quienes votamos otras opciones el mismo castigo
macroeconómico. Aunque sin duda ellos serán los más
defraudados porque se sentir partícipes necesarios de las convulsiones
sociales.
Los
índices de abrupta caída en la calidad educativa premiaron
al ministro del área Daniel Filmus con su frustrada candidatura
a Jefe de Gobierno porteño y luego con la de senador electo por
los kirchneristas porteños por el término de seis años.
La
denuncia por contrabando de armas contyra la ministro de Indefensión,
Nilda Garré, no culminó con su indagatoria como en derecho
presupone. Llevaron a juicio al juez Guillermo Tiscornia, del que saldrá
defenestrado, y confirmaron a la montonera in péctore como ministra
de destrucción de nuestra defensa nacional.
Los
índices de indigencia que atraviesan los hospitales públicos
premiaron al ministro del área Ginés "genérico”
González García con la embajada en Chile, merced al fuerte
impulso de la Iglesia católica que impidió su continuidad
en la insalubridad pública.
Los
índices de inseguridad ciudadana y progresía en el uso de
estupefacientes en todos los niveles premiaron al “todólogo”
Aníbal Fernández con en el enroque desde la cartera de Interior
a la de Justicia y Derechos Humanos (del terrorismo montonero).
Los
índices de soberbia, eficiencia macchiavélica y transformismo
político premiaron a Alberto “Rasputín” Fernández
con la continuidad en el manejo del presupuesto en abierta violación
al contralor y división de poderes que una República delega
al Congreso de la Nación.
Respecto
a nuestro lugar en el mundo como nación civilizada, el retroceso
más grave en 24 años de democracia lo hemos vivido con el
gobierno que se va. ¿lo seguiremos viviendo con el gobierno que
continúa o la derrota del tumor metastático latinoamericano,
Hugo Chávez Frías, acomodará las mentes de los burócratas
en miras de reiniciar el largo proceso de recuperar la credibilidad perdida
en el concierto civilizado de naciones?.
Todas
son preguntas a las que nadie puede aseverar una respuesta.
Porque
si algo nos dejan estos 55 meses de concentración de poder es justamente
lo contrario: la inseguridad en la amplitud de criterios y
consensos en el marco republicano.
Cambia,
sólo cambia el comienzo del fin del régimen más despota
que conociera la democracia argentina desde 1983.
Cuanto
más poder requiere menor es su base de sustentación institucional.
Aunque
muchos de nosotros hoy no la tengamos, debemos fortalecer nuestra esperanza
y mantener nuestros ideales incólumes frente a un centralismo que
puede frenetizarse al agravarse los acontecimientos.
La
libertad y la democracia es mucho más que los Kirchner y que nosotros
mismos.
Eso
es lo único que nos queda claro.
Humberto
Bonanata
Diciembre
09 de 2007
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