Editorial
 
-No hay peor factura que la del mismo palo 
Por Humberto Bonanata

 

Las primeras noventa y seis horas de Cristina de Kirchner en el uso del poder que le legara su esposo como continuidad del cambio que comenzó hace nada más que cincuenta y cinco meses, le hicieron sentir in pectore a la presidente bicéfala que la tierra bajo la alfombra, al soplar el viento de la verdad, trasluce la suciedad de los hipócritas.

Las valijas bolivarianas fueron sólo uno de los hechos de corrupción del kirchnerato I parte que renacen a la luz del derecho internacional justamente por eso, porque no se encuentra subordinado a la “longa manu” del poder central que ejerce sobre la justicia intramuros.

¿Se cree tan importante el matrimonio presidencial para que el “presidente del mundo occidental” confabule un “operativo basura” para perjudicar su imagen?

¿Hasta cuándo se puede mentir sobre un acto de corrupción de dos gobiernos que, a todas luces, la prensa internacional relaciona al dictador petrolero de Venezuela con la dupla populista gobernante de la Argentina?

Sin dudas el acto reflejo y desesperado de las autoridades argentinas demuestra la complicidad con Chávez ante un acto de contrabando de divisas con fines poco claros para algunos y muy claros para los países civilizados.

Poco importa si Antonini Wilson trajo los U$S 790.550.- para aportarlos a la reelección de los Kirchner. Mucho importa que una presidente en su primera semana de mandato haya respondido extemporánea y ováricamente.

Ante una investigación profundizada en el país en el que habita el contrabandista, donde los detenidos son venezolanos y uruguayos y en nada debería perjudicar “la pureza” de los actos de gobierno de su esposo.

Siempre aconsejo a mis amigos lectores de Notiar que para entender el por qué estamos donde estamos entre las naciones incivilizadas lean diariamente nuestra sección “Argentina en el mundo”, ya que allí se demuestra cómo nos ven en el exterior sin influencia alguna de nuestra constante línea editorial opositora a todo régimen que trate de cabalgar sobre los cadáveres de la libertad.

Un mal comienzo para un gobierno de pies de barro.

Esperamos para bien de todos que la racionalidad prive sobre el constante resentimiento y la sobreactuación del pasado que caracterizó al esposo presidencial durante su manía persecutoria.

Si su esposa continúa su camino el precipicio político la encontrará a pocos pasos de distancia.

Humberto Bonanata

Buenos Aires, diciembre 16 de 2007

 
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