Mientras tanto,
la delegada presidencial trata de hacer suyos los logros de la gestión
humanitaria que permitió la liberación de Clara
Rojas y Consuelo González de Perdomo tras varios años
en poder de los narcoterroristas de las F.A.R.C. a quienes –su
embajador plenipotenciario- Hugo Chávez Frías pide
su reconocimiento internacional como ejército de liberación
nacional.
A todo ello, el papel de Néstor Kirchner ha calado hondo en su
entorno y como boxeador alcanzado por un derechazo de Carlos Monzón
aún no logran recuperarse del triste papel al que se sometió
el socio de Chávez –Néstor Kirchner- quien no se
animó a participar de la segunda payasada del dictador petrolero.
Como acto del continuismo que comenzara el 25 de mayo de 2003, el kirchnerismo
tomó profundas medidas que lo enaltecen en su estirpe: mandó
al mediático Intendente de Tigre, Sergio Massa, a repartir lamparitas
de bajo consumo. Pudo escuchar y verse por televisión que dos
lamparitas las entregaba el gobierno y las otras dos “se las mandaba
Cristina”.
Esto muestra a las claras el desconcierto reinante en la cúpula
gobernante que, más que los miedos a los cacerolazos por los
cortes de energía, le teme a la acusación fiscal a presentarse
mañana en los tribunales de Miami que comprometerían seriamente
al ex presidente y a la actual formal primer mandataria en relación
al destino de los fondos de “la valija del gordo”.
Antonini tiene el placer y la desgracia de ser ciudadano americano.
Placer porque sabe que nunca serán conculcados sus derechos.
Desgracia porque el delito por el que se lo acusa tiene una pena mínima
de diez años de prisión. Y en Estados Unidos no existen
“servilletas jurídicas ni tribunales ubicados en Retiro”.
Hasta la propia atomizada oposición aparece preocupada por el
vacío de poder. A sólo 44 días
de haber comenzado el segundo mandato, el kirchnerismo aparece sin brújula
ni objetivos mediáticos que logren separarlo del sopor estival.
Nunca la Argentina padeció un gobierno que comenzó sin
“luna de miel” y lo que es peor sin políticas de
Estado en que poder afianzarse. El sistema energético está
colapsado; nada se hizo en la materia durante el primer mandato de los
Kirchner.
Los precios, aunque encorsetados, prometen dispararse cual tormenta
otoñal durante marzo. Las paritarias no comenzarán sin
un piso del 20% de aumento de salarios, ya carcomidos por la inflación
de 2007. La única señal frente a los problemas que se
avecinan es el ataque sistemático a toda forma de oposición,
por ahora más periodística que política.
La segunda semana de enero desnuda lo que muchos predecíamos:
Cristina deberá pagar políticamente las facturas
de Néstor. Éste a su vez no sabe como despegar
del abrazo del oso venezolano y le aconsejó personalmente no
concurrir a la Foro Económico que se realiza en Davos para no
alejarse de las consecuencias “intra muros” que pueden dispararse
desde mañana en relación al “supuesto
aporte para la campaña” que por culpa de
una molesta diarrea le imposibilitó a Guido Antonini evadir el
control aduanero como tantas veces lo habrá hecho y lo habrán
hecho en complicidad con autoridades argentinas.
No importa de donde vengan las verdades; lo importante es que vengan.
El “rancho de adobe” pintado de
color rosa comienza a rajarse, a pesar del continuo uso del aire acondicionado.
No habrá
lamparita china importada vía Cuba que les ilumine otra mentira.
Buenos Aires,
Enero 13 de 2008