Paradojas de la
política: un gobierno que disfruta el mejor ciclo económico
en cien años de historia comienza a desmembrarse ante sus propias
mentiras. Sin una oposición seria, responsable y unida ante el
descalabro que nos desgobierna en la reelección kirchnerista,
será la economía inflacionaria quien finalmente dilapide
el poder de los estúpidos.
Desde que un producto en un supermercado
que en la góndola vale un precio y en la caja otro superior, hasta
la confiscatoriedad de las retenciones agropecuarias del orden del 44%,
que supera el 33% establecido por la Corte Suprema de Justicia en la materia,
todo vale dentro del marasmo.
No es la oligarquía vacuna
que conspira sigilosamente para destronar un gobierno “nacional
y popular”. Son los chacareros y los tamberos que padecen cómo
el Estado se apropia de sus sacrificios.
Frente a esta tangible realidad,
ahora reforzada por el valor que debían haber demostrado durante
el primer gobierno de los Kirchner, los hombres de campo decidieron decir
basta y plantarse en seco. Quedarán para la historia como los primeros
en insurreccionarse frente al despotismo estatal que comparte sus ganancias
y los abandona en las pérdidas.
La
pancista clase media mira con escozor estos sucesos. Consulta y critica
–aún dentro de su hogar- cómo su salario se disgrega
semana tras semana. Toma como barómetro “el efecto changuito”
del supermercado mas no se siente convocada por nadie. En la Argentina
la mayoría silenciosa no tiene referentes y los espera ansiosos
para congregarse.
La
hipocresía de la realidad supera la ideología mendaz del
gobierno con su política de derechos humanos. A la gente ya no
lo interesa cuántos militares octogenarios serán detenidos
esta semana, ni cómo fueron los hechos de Trelew, ni los bombardeos
a la Casa de Gobierno ocupada y abandonada por Perón el 16 de junio
de 1955.
Tampoco si Macri ocupa vanagloriado
el ex atril de Néstor Kirchner en el salón Blanco de la
casa Rosada, hoy ocupado por su delegada, para anunciar que al tranvía
de Puerto Madero podrán compartirlo sus conmilitones boquenses.
Ninguno de los dos informó que cada formación será
acompañada por otra de Gendarmería Nacional para garantizar
la seguridad de los viajantes.
Así las cosas, con U$S 50.000
millones de reservas en el Banco Central y con un aumento de la deuda
externa de más de U$S 8.000 millones que el año pasado comienza
2008.
Con las polifagias de la mentira
y la antinaturalidad del fórceps.
Como consuelo patriótico
sepamos que cuatro años en la historia de un país no son
nada y que nuestros hijos y nietos estudiarán este paisaje como
uno de los más depravados de nuestro pasado.
Lástima
que nosotros no sepamos ser partícipes del cambio.
Humberto Bonanata
Buenos Aires, Marzo 16
de 2008
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