Exultante
y soberbia a la vez ni imagina la reacción que producirían
sus palabras. Altisonantes y prepotentes, los hombres de campo reaccionan
con los peores epítetos que sólo la naturalidad de un trabajador
puede producir. Comienza a caer la tarde y en los barrios porteños
se escucha el resonar de las cacerolas. Triste recuerdo de nuestra historia
(19 de diciembre de 2001) la gente se autoconvoca en las principales avenidas
de la ciudad y comienza a marchar hacia la Plaza de Mayo.
Nadie les pagó, nadie les
prometió nada. En su inmensa mayoría, nadie tiene una hectárea
de campo. Desde Floresta hasta Recoleta todos se unen en el histórico
sitio ante una misma bronca: la constante y soberbia mentira del kirchnerato
que comienza a resquebrajarse a sólo 105 días de su segunda
función.
Mujeres,
niños y hombres sólo portan cacerolas. La fortaleza de los
trabajadores del campo potenció su inesperada descarga de adrenalina
ante el estupor oficial. Orden de arriba: liberar la zona de policía
para que las “fuerzas de choque” de los Kirchner los desalojen
de la mano del delincuente Luís D'Elía quien dice lo que
Néstor y Cristina no pueden decir.
Manifestación de odio racial
y social. Los autoconvocados no comprenden por qué los quiere matar
a todos y por qué desata una lucha por el color de la piel. El
pueblo comienza a replegarse hasta la Plaza de la república en
conocimiento de la venida del “aluvión zoológico”.
Tras los primeros forcejeos e insultos
con el “camizia nera” de los Kirchner, el incendiario de la
Comisaría 24ª. de La Boca y hoy funcionario oficial ataca
en forma artera y cobarde (por detrás) a uno de los manifestantes
de su “odiada oligarquía”. El hombre cae al piso y
es apaleado por otros de los matones a sueldo oficial.
Miércoles
26 de marzo de 2008. El paro continúa y vuelven a producirse
cacerolazos. Otra vez la gente a la Plaza y otra vez D'Elía es
mandado a “despejar” de gorilas a la Plaza. Esta vez con “camizia
bianca” el delincuente lenguaraz vuelve a cumplir las órdenes
de sus jefes.
La gente comprende el mensaje mafioso
y evita incidentes.
A todo ello, nuestra Policía
Federal recibió las órdenes de Florencio Randazzo, actualmente
Ministro del Interior, y no actúa ni aparece en ninguno de los
dos días.
Jueves
27 de marzo de 2008. La “Reina” consorte tiene su
acto armado por alcahuetes en Parque Norte. Cínicamente, nada dice
de retrotraer las medidas impartidas el 11 de marzo y ofrece “con
humildad” la apertura de la Casa de Gobierno para dialogar.
Nerviosa,
más que lo que nos tiene acostumbrado, la Kirchner reelecta, invoca
como propios los logros de las gestiones Kirchner`s merced al aumento
de los commodities. Hacen suyo, como siempre, lo que no es suyo. Para
muestra bastan los fondos de Santa Cruz y la “kirchnerización”
de Repsol-YOF por parte de su amigo Eduardo Ezkenazi.
Viernes
28 de marzo: Producida la reunión en que fueran convocadas
las entidades representativas del sector más productivo de la Argentina,
el gobierno no logra convencer a los chacareros Les prometen futuras subsecretarías
y “comisiones ad- hoc” para que logren lo que decía
Perón: nada.
Sábado
29 de marzo: Los productores del campo levantan su medida de
fuerza y permiten circular en las rutas nacionales todos los camiones
que contengan productos lácteos para no desabastecernos del elemento
primordial que a diario nos proveen: la leche y sus derivados.
El paro continúa hasta el
miércoles –ya no es mas por tiempo indeterminado- para dar
lugar a las soluciones por todos deseadas.
El gobierno debe comprender que
ante la inexistencia de oposición política consolidada la
gente se autoconvoca en defensa de lo ajeno.
Y eso es bueno, porque no defendemos
sólo nuestros bolsillos sino la justicia distributiva, olvidada
por el feudalismo de los Kirchner.
Eso es bueno porque salimos de
nuestras casas convocados por el corazón y la verdad y no por cadenas
de mails como dijo “la Reina” (que reina pero no gobierna).
Eso es bueno porque vivimos en
un país que –poco a poco- quiere saber de que se trata.
Eso es bueno porque preferimos soportar a D`Elía en lugar de ver
la historia desde el living de nuestras casas.
Eso es bueno porque un abogado
con atributos como Denis Pitté Fletcher denunció al títere
de Lousteau y espera lograr que la “justicia” dicte una medida
de no innovar, retrotraiga lo actuado al 10 de marzo, y descomprima la
agobiante situación.
Eso
es bueno porque estamos creciendo como pueblo, CARAJO!!!.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Marzo 30 de 2008
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