Editorial
 
-“Pedir grandeza es casi irrespetuoso”
Por Humberto Bonanata

www.notiar.com.ar

Las palabras pronunciadas por el “todólogo” Aníbal Fernández en respuesta al prudente documento pacificador de la Conferencia Episcopal Argentina demuestran la prepotencia sumida en desesperación de un miembro todo terreno del gobierno decadente que recién este martes cumplirá la octava parte de su mandato.

 
El mes del “oscuro túnel” como llama Carrió a junio de 2008 nos depara todos los días una nueva chispa de conflictividad social. La Quiaca, Roque Pérez, San Pedro, Ramallo, Gualegauychú o cualquier otra ciudad del interior demuestran al kirchnerato II parte encabezado por “Isabelita” Fernández que, a pesar de haber mandado a los propietarios de camiones transportadores de cereales a cortar las rutas para asustar con el colapso y el desabastecimiento generalizado, no logra encauzar los dislates de su “gobierno”.

Ante el despropósito de un gobierno que hace de la confrontación su base de sostenimiento, la dirigencia agropecuaria respondió con grandeza y decidió levantar el paro a partir de mañana lunes en espera de la utópica convocatoria gubernamental para resolver el conflicto. A casi tres meses de comenzada la histórica lucha de los derechos del interior frente al despotismo porteño en el manejo de la caja de todos los argentinos el conflicto sectorial se ha transformado en una causa nacional.

Lo que nadie puede predecir que las bases chacareras sigan soportando la humillación y el “ninguneo” de estos noventa días de escape hacia el abismo de los Kirchner.

La historia que comenzó a escribir el campo “harto ya de estar harto” ya nos pertenece a todos. A quienes estamos crispados por el despotismo que anuncia la crónica de su muerte anunciada; la prepotencia y el hostigamiento en lugar del diálogo; el desmanejo macroeconómico que se transformó en una máquina de hacer pobres; la neurosis política como forma de negar la realidad de cinco años de desunión entre los argentinos y el hambre que amenaza con expandirse como un tumor maligno…en la tierra de los alimentos.

Prueba de ello lo sucedido en la toma de la Municipalidad de la Quiaca cuando jujeños cuasi-famélicos reclamaron el aumento de los planes sociales de 150 pesos que no alcanzan a superar las mínimas y básicas necesidades alimentarias insatisfechas a 500 pesos. El sacerdote Jesús Olmedo (oligarca y complotador) que acompañó a sus feligreses en el reclamo recibió dos impactos de balas de goma en su cuerpo.

Aquí nada tiene que ver el reclamo del campo. Aquí aparece la pobreza como síntoma de disgregación y estallido social. Desde un lejano terruño norteño comienza a expandirse a lo largo y a lo ancho del país un foquismo inmanejable e impredecible.

Es la respuesta del cansancio colectivo a la repetición soberbia de cada acto de gobierno.

Cuando un gobierno desgobierna no puede proyectar la semana siguiente.

Cuando no hay semana siguiente no hay rumbo.

Cuando no hay rumbo, la anarquía prevalece y la paz social queda en manos de la madurez de la gente, lejana en sus valores del accionar oficial.

Humberto Bonanata

Buenos Aires, Junio 08 de 2008

 
Ver más noticias II Ir al inicio