Editorial
 
-Que se rompa pero que no se doble
Por Humberto Bonanata

www.notiar.com.ar

La histórica frase de Leandro Nicéforo Alem hace 117 años al fundar la Unión Cívica Radical el 26 de julio de 1891 luego de dividirse de la Unión Cívica Nacional por su connivencia con el régimen de entonces puede servirnos –a contrario sensu- con la mentalidad alterada, cuasi alocada y confrontativa que retumba en los despachos de Olivos de la boca del ex presidente en ejercicio Néstor Carlos Kirchner.

 
 
Mientras su delegada presidencial lo acompaña con temor reverencial en su neurosis, la negación de la realidad del matrimonio presidencial coloca a la Argentina en situación similar a la muerte del archiduque de Sarajevo, cuando en 1914 causara el estallido de la primera guerra mundial.

El despotismo gobernante ha caído en su propia trampa a raíz de cinco años de soberbia e inconstitucionalidad de la mayoría de sus actos de gobierno.

Han habido causas gravísimas durante el kirchnerato para colmar la paciencia de un pueblo que día a día se fortalece en su propia autoconvocatoria.

Ante la falta de justicia frente a los dislates, cómo iban a pensar que por una resolución ministerial lograrían unir al pueblo todo –campo y ciudad- y lo que es peor para su farsante ideología desmitificar ante la ciudadanía el mito de la “oligarquía vacuna”.

Pero cada uno es dueño de su propio destino. Quien genera odio, persecución y resentimiento sólo recibirá el boomerang de su desatino.

Al enviar forzada y tardíamente al Congreso de la Nación y reconocer implícitamente las facultades constitucionales que le son propias al Poder Legislativo comenzó la caída de un gobierno que no es tal sino una suma de patoterismo divisionista que sólo logró unir al pueblo en su propia contra.

Saben que si en esta semana crucial el Congreso aprueba una ley que le haga recuperar sus facultades nunca delegadas y las retenciones móviles, confiscatorias e inconstitucionales, que ellos crearon por la Resolución 125 no son aprobadas, en sólo siete meses de mandato la “Reina” Cristina ella será una figura decorativa –aún más de lo que es ahora- bajo la sombra creciente del “vacío de poder”.

Que su marido y presidente de facto quedará como un “perro ladrando a la luna” frente al lumpenaje rentado dispuesto a abandonarlo ante el primer olfato de ingobernabilidad.

Que Moyano se interesará por su reelección en la C.G.T. más que en defender al “amo de feudo”.

Que sus legisladores, para poder regresar a sus provincias durante los fines de semana, se le harán negar ante un llamado telefónico.

Que muy a pesar de ellos, la figura del Vicepresidente Julio César Cleto Cobos crecerá institucionalmente como salvaguarda del sistema democrático que todos defendemos.

Que pasarán a la historia, muy a su pesar, por ser el gobierno que más afianzó el federalismo y logró enterrar para siempre la lucha entre porteños y provincianos.

Que podrán ser más aplaudidos caminando por las calles de Caracas que en las de Buenos Aires o Río Gallegos.

Caso contrario, de prevalecer la “obediencia debida” al matrimonio feudal, actitud no aconsejable por el racionalismo, serán los responsables de hacernos vivir horas tristemente históricas de un estéril enfrentamiento entre argentinos.

Que prive la razón entre los irracionales; que prive la prudencia entre los iracundos; que prive la libertad y la democracia frente al autoritarismo decadente.

Que nunca más escribamos la historia con letras de sangre.

Humberto Bonanata

Buenos Aires, Junio 29 de 2008

 
Ver más noticias II Ir al inicio