“El
ladrón piensa que son todos de su misma condición”
sin valorar esta deliberación parlamentaria de más
de diecisiete horas que nó solo dividieron a la sociedad
sino –lo peor para ellos- dividieron a su propia tropa.
Ciento
diecisiete días de conflicto agropecuario condujo al gobierno de
Néstor Kirchner, representado por su delegada consorte, al borde
del abismo.
Todo
tipo de aprietes, traiciones recíprocas, movilizaciones pagas,
agravios a sus opositores, trompadas por la espalda (DÈlía
el 25 de marzo durante el primer cacerolazo y marcha al Obelisco), diatribas
del “eje del mal” (Hebe de Bonafini), carpas calefaccionadas
cinco estrellas y nueve cadenas nacionales que debimos soportar lograron
sólo siete votos de diferencia en una votación de fórceps
frente a una oposición unida por el espanto.
La
unicidad de criterios opositores en cuanto a la inconstitucionalidad de
la Resolución 125 y el decomiso ex -ante de las futuras ganancias
de los productores del campo quedaron grabadas a fuego en la mentalidad
ciudadana de aquellos que sólo tenemos contacto con la tierra al
regar nuestras macetas.
La
votación opositora de Felipe Solá -oficialista desde el
8 de julio de 1989, fecha en que Menem asumió su primera presidencia
expresa un desprendemiento -cual glaciar Perito Moreno- anticipado al
abordaje de los restos sólo unidos por la caja del despotismo kirchnerista.
Si algo tiene felipe Solá es "olfato" para saltar del
barco y su actitud del viernes es todo un mensaje político al internismo
que se avecina en el peronismo.
La
“revolución federal”
del campo ha hecho –y seguirá haciendo- historia en la unidad
del pueblo argentino.
Hemos
aprendido cuánto rinden cien hectáreas de soja en la zona
pampeana y cuánto en Formosa. Hemos sabido el aumento de los fertilizantes
a valor dólar desde 2002.
Hemos
visto unidos a los sucesores del abuelo de Martínez de Hoz junto
a los emprendedores del “Grito de Alcorta”.
Hemos
visto renacer desde sus cenizas kirchnerianas al Poder Legislativo como
institución madre del debate democrático.
Sabemos
que el campo ha escrito parte importante de nuestra historia contemporánea.
Que
nada será igual desde el 11 de marzo y que lo que queda del poder
formal deberá luchar ahora para que el Senado de la Nación
ratifique o no la media sanción inconstitucional de esta ley el
miércoles 16 de julio y, de ser así, no sólo la Corte
Suprema de Justicia atenderá esta causa sino que el pueblo de cada
provincia juzgará a sus representantes con sus votos futuros.
Aunque
hablar de octubre de 2009 es hablar de Argentina 2044.
¿Cuándo
las rentas extraordinarias de la industria pesquera –tan afín
a los Kirchner, los juegos de azar –tan afín a los Kirchner-
y las rentas mineras –tan afín a los Kirchner- serás
sujetos pasivos de retenciones?
Los
índices macroeconómicos marcan una abrupta caída
popular en la distorsionada política llevada a cabo por el kirchnerato
durante estos cinco años, sólo mantenida por las agroexportaciones
de los commodities.
Serpiente
inflacionaria del 30% anual que no deja de trepar; caída en las
inversiones genuinas, aumento del 40% del gasto público en un año,
distorsiones de los precios relativos; tarifas subsidiadas al estilo Hood
Robin (garrafa de gas en G.B.A. $ 40.-, tarifa mensual en Barrio Norte
$ 16.-), carritos de supermercados cada vez más vacíos y
más caros, tren bala frente a trenes suburbanos, gasolina subsidiada
que espanta inversiones petroleras y demás medidas gelbarianas
sólo conducen a encontrarnos con la locomotora al final del túnel.
A
ello nos conducen los Kirchner.
Al
estallido de una violencia social contenida de la que no será culpable
la soja ni los cuatro golpìstas denunciados en avisos televisivos
durante la primera parte del conflicto.
Que
así NO sea.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Julio 06 de 2008
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