Embargó
preventivamente U$S 1.553 millones colocados por las entidades privadas
argentinas en fondos de inversión americanos y asestó el
primer golpe de gracia a la pretensión oficial de estatizar los
ahorros previsionales de casi diez millones de trabajadores argentinos.
“Se
vendieron como malos jugadores de truco. La desesperación de hacerse
del dinero de los trabajadores que en el futuro pretenden ser jubilados
justificó la medida judicial de protección de los fondos
privados de la gente depositados por las administradores”.
“Fueron a robar tocando sirena”
se le escuchó decir a una diputada opositora al retirarse de la
reunión de las comisiones de estudios reunidas para tratar el tema.
Oscar
Aguad, presidente del bloque de la U.C.R. fue más directo: “Esto
obliga al oficialismo a replantear el tema desde su raíz; no creo
que el gobierno esté dispuesto a entregar la plata de los trabajadores
a los fondos buitres”.
El
ambiente que reinó durante toda la semana en el anexo de la Cámara
de Diputados tras las reuniones con diferentes exponentes –por momentos-
era irrespirable. El “duende” del
escándalo oficial sobre la Resolución 125 aparecía
en las espaldas de los enviados del régimen a defender la exacción.
Si
bien predominaba la idea de trabajar bajo un amplio consenso en la modificación
al sistema mixto que rige la previsión social de los argentinos
y sin coacción de tiempos para aprobar un “verdadero mamarracho”
(así calificó Gerardo Morales al proyecto oficial) todos
recordaban la norma votada a principios de 2007.
La
Ley 26.222/2007 otorga la libertad de elección
a cada trabajador de su régimen previsional. Primero otorgaron
seis meses para que quienes fueron depositados en un abanico de A.F.J.P.
en 1994. Como la gente elegía quedarse con su administradora, prolongaron
la opción por tres meses más. Como resultado,
8 de cada 10 trabajadores eligieron quedarse en el sistema mixto.
Con
la misma desesperación demostrada por Cavallo hace catorce años
para impulsar el traspaso cuasi forzoso de los trabajadores al nuevo sistema
de capitalización, hoy los Kirchner invierten la carga de la prueba
y violan la Ley 26.222 por ellos impulsada.
La
administración estatal de casi 100.000 millones de pesos implica
la estatización de esos 100.000 millones de pesos.
Querer
cambiar el eje pero la realidad –que es la única verdad según
Aristóteles- evidencia nuevamente el afanoso deseo de hacerse de
esos fondos privados para evitar la kaída, no sólo del antifaz
sino del poder mismo.
Pruebas
al canto: el propio Kirchner se opone a que la A.N.S.E.S. sea
un “ente público no estatal” como persona jurídica
ajena de las decisiones unívocas del “amo del feudo”
y su delegada presidencial. Menos aún que la gobierne un directorio
multisectorial independiente del poder central.
Pero
la gente ha madurado. Comienza a entender que pretenden
robarles sus ahorros y manejarlos discrecionalmente para cumplir en parte
con obligaciones de la deuda y afianzar la caja prebendaria para el año
electoral que se avecina. Y sabe que su movilización en las calles
no sólo quiebra la voluntad de legisladores –al menos pusilánimes-
sino potencia la locura matrimonial al percibir cómo el poder añejo
del miedo y la caja se les diluye entre sus dedos.
Desconfía
con causa justificada del poder discrecional del dinero en manos de Luis
XVI y María Antonieta. Recuerda la atomización de los
fondos de Santa Cruz que los sentarán en el banquillo al día
siguiente en que pierdan el poder.
Como
corolario del descalabro fomentado por el dueto y la incredibilidad de
sus actos, el F.M.I. descartó a la Argentina como potencial acreedor
de créditos blandos que sólo otorgará a aquellos
países gobernados por la coherencia política y económica.
Por su parte Standard & Poors bajó la calificación de
nuestro país frente al intento de estatizar el mercado de capitales.
Parece
grave pero no lo es tanto.
Si
el próximo miércoles 5 a las 18.00 hrs. los ciudadanos nos
damos cita frente al Palacio del Congreso para impedir este macabro despojo
final, la pretensa acción confiscatoria caerá en aguas de
borraja y la República habrá comenzado a recuperar la institucionalidad
destruida durante el kirchnerato.
Allí
nos encontraremos para defender nuestra LIBERTAD como única forma
de vida en democracia.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Noviembre 02 de 2008
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