Hagamos
memoria por favor.
En
2001 la Argentina tenía una moneda que por no ser aceptada su devaluación
por el presidente electo por diez millones de ciudadanos, Fernando De
la Rúa, padeció el mensaje mafioso transmitido un mes antes
por el propio Alfonsín: “Me dijo Duhalde que
se debe devaluar o cambiar al presidente", supo decir
el primer presidente de la nueva formal democracia a su supuesto correligionario
–siempre denostada por él y sus huestes- para evitar el golpe
empresarial.
A
De la Rúa, hace siete años, sólo le respondieron
sus manos naturales.
Nuestras
Fuerzas Armadas estaban dispuestas a actuar para disuadir a los emisarios
del lumpenaje bonaerense que previamente saqueaba,
con el ex intendentes a la cabeza como Mariano West de Moreno, hoy funcionario
kirchneristas cualquier negocio de alimentos que apareciera ante su tránsito
golpìsta hacia la Plaza de Mayo.
El
ex Presidente quiso evitar derramamientos de sangre y hoy en la "memoria"
de la gente sólo surge un helicóptero en escape.
Cuando
debieron declarar ante la Justicia los ex funcionarios del gobierno depuesto,
sólo Patricia Bullrich defendió ante el Juez la violación
a la ley de Defensa de la Democracia. Nicolás
Gallo y Christian Colombo, entre otros cobardes, nada sabían del
mensaje mafioso para devaluar, extender el corralito hasta después
de marzo de 2002 y robarle a la gente sus ahorros como lo hizo el gobierno
golpista y licuar los pasivos de las principales empresas y grupos económicos
argentinos en un 75%.
El
F.M.I. en manos de Anne Krueger nos ubicaba como coballos de ensayo y
como ejemplo de aquellos países que necesitaban renegociar las
recetas recesivas del organismo multilateral de supuesto crédito.
En 2007 ellos mismos padecerían el crak de 2007 que explosionó
a mediados de 2008 con las consecuencias centrípetas por todo el
mundo conocidas y a padecer.
Como pueblo sin identidad, a medida
que envejezcamos recordaremos aquel triste 20 de diciembre de 2001 como
un hecho histórico en que la pacata clase media argentina privilegió
sus bolsillos de noventa días a la libertad bienhabida en 1983.
Así
somos. Nos violan a las mujeres en los descansos de escaleras
de edificios de la Recoleta; nos matan por monedas; nos encierran tras
nuestras propias rejas para liberar las calles a los delincuentes.
La
degradación moral, y por ende social, que sufrimos
en estos siete años de duhalde-kirchnerismo nos condena por nuestros
propios errores, torpezas, miserias o cobardías.
Finalizamos
67 meses de montonerismo gobernante con la hidalguía de la lucha
del campo y de valiente voto no positivo de Cobos. Ya ello forma parte
de nuestra historia.
El
enemigo a destruir hoy es Julio Cobos. Si es posible "que parezca
un accidente". Pero no lo conocen. Cobos sabe que por gracia divina
ya pasó a la historia y no renunciará a sus postulados políticos
para defender las instituciones democráticas. Aunque alguna de
las amenazas contra su persona se cumplan sabe que la gente NO SOPORTARA
un atentado. Pero ya está jugado y no arruga ni arrugará
frente al kirchnerato.
Si no entendemos, o no queremos
entender, que 2009 será una año bisectriz en nuestras vidas
y que de nosotros dependerá recuperar la República no sólo
perdida sino ultrajada, no tendremos derecho a quejarnos del régimen
que padecemos.
No
son paracaidistas polacos. Son producto de nuestra sociedad que
en 25 años perdió educación, salud y seguridad, para
mencionar lo más palpable de nuestras propias miserias.
Octubre
de 2009 está tan lejos como la urbanización del planeta
Marte.
El
11 de marzo, primer cumpleaños de la Resolución 125 y la
rebelión agraria del siglo XXI están más cerca.
Depende que nosotros sepamos repetir
la gesta de defender intereses ajenos en defensa propia.
Caso contrario, el narcolavado
seguirá “convenciendo” voluntades y la Argentina en
lugar del ser “el granero del mundo” del centenario se convertirá
en el “lavedrug” del bicentenario.
Depende
de quienes nosotros decidamos como gobierno.
FELIZ
NAVIDAD, a pesar de nuestras cobardías permisivas y del
kirchnerato destructivo de nuestros valores republicanos.
Que
la JUSTICIA sea JUSTICIA aún cuando es independiente del régimen.
Brindemos
por nuestros seres queridos y por la LIBERTAD de nuestra PATRIA.
Es
lo mejor que podemos hacer.
Humberto Bonanata
Buenos Aires, Diciembre
21 de 2008
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