2008
nos deja como enseñanza los límites sociales al arrebato
despótico.
Recrear
el 11 de marzo con la Resolución 125 hoy resulta simple y nos halaga
por la valentía de chacareros y productores que dijeron basta y
que, habida cuenta del resentimiento del gobierno hacia sus reclamos volvieron
a aceptar el guante y se aprestan a retomar la valentía ya demostrada
frente a la pacatería ciudadana de no participar salvo en defensa
de sus propios intereses y movilizarla espontáneamente. como lo
hiciera el 25 de marzo con los primeros cacerolazos que hicieron despertar
a aquellos esquivos burgueses por intereses ajenos.
Y este compromiso del pueblo argentino
en su conjunto al defender las justas causas quedará marcado en
la historia como el primer acto de unión nacional frente a un despotismo
no ilustrado que sólo supo responder en las calles con matones
a sueldo del Estado en manos de la paranoia de un hombre convertido en
dictador.
Por primera vez los senadores justicialistas
no respondieron con espíritu de cuerpo ni por obediencia indebida;
lo hicieron en representación de sus provincias a las que difícilmente
hubieran podido retornar y caminar libremente por sus calles sin recibir
la condena popular, que es la peor de las condenas.
Así
llegó la histórica madrugada del jueves l7 de
julio a las 04.25 hrs. cuando el vicepresidente Cobos votó
por su propia conciencia y sin imaginarlo pasó a la historia viviente
de los argentinos. Todos sabemos de allí en más lo que ha
debido padecer del montonerismo gobernante y lo que aún le deparará
enfrentar cívicamente las crecientes amenazas hacia su persona
y su familia para tratar de quebrarlo. No pasarán y Cobos sabe
que ya está jugado y que la lotería de la historia lo ubicó
en un lugar central para los hechos que deberemos enfrentar en 2009.
Cegados
en la venganza, los Kirchner redoblaron la apuesta y recomponiendo su
tropa legislativa, Reutemann a la cabeza, volvieron a la anormalidad.
Sus senadores, con cargo de culpa a la caja del “amo del feudo”
congraciaron la diktacracia al aprobar leyes
como “inmovilidad jubilatoria”, “confiscación
de ahorros provisionales” y “pagaDios con lavado de dinero
incluido”.
Aunque
el régimen finalizó el año llenando el arbolito de
Navidad de muchos obsecuentes o prostituídos políticos,
sin dudas “el voto Cleto” les marcó
la cancha para un 2009 en el que los conflictos, la estanflación,
la rebelión agraria, la violencia social incontenible, la eventual
despenalización de la tenencia de drogas para consumo –garantía
necesaria para que el “blanco-lavado”
rinda frutos en nuestra tierra, y la huída del barco que se hunde
de ratas como Bonasso (con perdón a esos hermosos roedores) muestran
a las claras que el verano sólo durará tres meses para el
calendario gregoriano, ya que para el político significará
el inicio de la lucha de un pueblo por su dignidad republicana y democrática
conculcada desde 2003.
También,
nobleza obliga, la maduración “in fórceps”
de la oposición y la confluencia en principios básicos conducidos
desde la eternidad por Alberdi allanarán el camino de un cambio
en la mayoría del arco ideológico que deberá ser
acompañada por la ciudadanía toda que coincida con los preceptos.
Y
nada hablamos del default técnico en que se encuentra nuestra Patria.
Porque 2009 nos obliga a cumplir con nuestras obligaciones externas con
menos de la mitad de divisas disponibles.
Eso
sí, el derecho se defiende con la lucha y la lucha se gana con
la participación activa.
Desde el control remoto del living
sólo se logra cambiar de canal.
Desde la convicción hasta
las utopías se harán realidad.
Pensemos
que 2009 será un año libertario sólo con nuestro
compromiso.
Que así sea y que logremos
sentirnos orgullosos de nosotros mismos.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Diciembre 28 de 2008
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