Claro
que los quince meses que precedieron a marzo 2009 fueron pródigos
en constante desgaste del segundo kirchnerato y sirvieron –merced
a la actitud combativa de los productores agropecuarios- a reivindicar
al primer poder de los enunciados en la Constitución Nacional que
hasta la lucha cívica iniciada el 11 de marzo de 2008 sólo
era caratulado como la “Escribanía General de Gobierno”
donde sólo se refrendaban las omnímodas ponencias del régimen.
Nadie podía preveer hace
un año atrás que un hecho sectorial involucraría
a la población en su conjunto en defensa de los derechos conculcados
a otros y en rechazo a la propia bronca contenida de la mass media.
Nadie podía preveer que
el comienzo del fin del régimen lo escribiría el ciudadano
común que, con sus cacerolas, comenzó a decirle basta al
gobierno más corrupto de la formal democracia de veinticinco años
de ejercicio.
Nadie
podía preveer que la violencia generalizada desataría en
la población la “sensación de inseguridad”
con la que tantas veces nos ha saturado el “todólogo”
multiministro Aníbal Fernández. La natural respuesta de
Susana Giménez ante el asesinato de su asistente supera y penetra
sobremanera las estupideces oficiales.
Y
frente a la realidad, la respuesta stalinista.
La
extorsión oficial frente al campo, más
unido luego de la reunión abierta en el Salón Azul del Congreso
de la Nación donde sus planteos fueron escuchados por legisladores
de diversas bancadas con el respeto y unidad que merecen las verdades,
ahora se llama organismo regulador o nueva Junta Nacional de Granos, esta
vez no creada por el Ministro de la década infame Federico Pinedo
sino por los denigrantes componentes de la carpa kirchnerista.
Ya
no pueden huir hacia delante como lo hicieron durante cinco años.
Tienen el precipicio aquí nomás. Aunque lo siguen haciendo
por resentimiento y miedo a la justicia independiente y a la soberanía
popular que se expresará libremente en octubre.
Ya
nos han ubicado en el trasfondo del subcontinente junto a Venezuela, Ecuador
y Bolivia. Aunque Anthony Wayne trató de justificar lo injustificable
frente al ex metebombas Jorge Taina, al día siguiente el diario
de mayor circulación en la Argentina publicó por medio de
su corresponsal en Nueva York la preocupación del Departamento
de Estado ante la ley sancionada por la mayoría kirchnerista sobre
blanqueo de dinero pueda ser de blanqueo de dinero de narcotráfico.
Esta
es la kirchnerlandia de hoy. Yapeyú sin Granaderos y Tres Arroyos
con banderas negras ante la visita presidencial, fuertemente custodiada
por lumpenaje del conurbano bonaerense.
El campo vulnerado en su buena
fe luego de la primera reunión con miembros del gobierno a sólo
dos días de la segunda entrevista de la que no pueden esperar justas
reivindicaciones porque no quitarles a ellos lo que es de ellos implicaría
un déficit de caja que no le permitiría al kirchnerato a
octubre.
El vicepresidente de la Nación
vilipendiado tras los cambios de protocolo ante la concurrencia de la
“investidura presidencial” en la Asamblea Legislativa de hoy.
Bajezas directas e informales para tratar de descolocarlo.
Ello
importa poco. Hoy se realizará una simple formalidad ante un Congreso
Nacional de pie frente a la “caja rosada”. Ya han perdido
el quórum propio en Diputados y sólo cuentan con cinco senadores
que superan la supuesta mayoría en la Cámara Alta. Y todavía
no llegó octubre ni promedió marzo.
La
suerte para los Kirchner hace tiempo que está echada, aunque la
historia se escriba diariamente.
Que todos sepamos sentirnos partícipes
del cambio libertario que se avecina.
Cuando así sea, el kirchnerato
será una triste pesadilla y los argentinos en democracia y en libertad,
habremos vuelto a crecer.
Nada
sucede por generación espontánea.
Todo
se logra con la participación popular.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Marzo 01 de 2009
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