Cuando
el jueves por la noche pensaba en cuál había sido la aberración
semanal del régimen para titular esta columna, tenía ya
decidido el título: “Kirchner y De Vido borraron
a Garrido”.
Los constantes aprietes del autor
ideológico de la ley de amnistía de 1973, Esteban “Bebe”
Righi, colmaron la paciencia del Fiscal Nacional de Investigaciones Administrativas
y lo llevaron a dar un portazo frente a la intemperancia. Cínicamente,
como fiel exponente del kirchnerato, Righi dice negar saber las razones
de la renuncia. Una vez más las instituciones eran pisoteadas por
el pretenso dictador y presidente de facto.
Nadie
imaginaba, ni los miembros del gabinete, que horas después la Argentina
despertaría con el canto de sirena que lleva a la República
al borde de la conflagración. Her Kirchner había “bajado
línea” a su entorno más cercano en Olivos de la necesidad
de adelantar las elecciones legislativas nacionales y unirlas con las
capitalinas el 28 de junio. Quizás sea el último
manotón de ahogado antes de la huída final.
Si no se modifica el Código
Nacional Electoral y se cumple con la convocatoria para el cuarto domingo
de octubre, difíciles serán las posibilidades del kirchnerismo
no ya de tener expectativas favorables para el sufragio, sino para llegar
a octubre sin un país en las calles por la conflictividad social
generada en casi seis años por el populismo stalinista.
“Quieren
meternos a todos en el Titanic que ellos mismos armaron, si la crisis
estalla quieren hundirnos a todos como partícipes de su fracaso”.
“Acá queda demostrado que existe una sola oposición
al kirchnerismo y al neoperonismo que los acompañará con
sus votos en el Parlamento para violar nuevamente la institucionalidad
en esta formal democracia” bramaba López Murphy
a quien quisiera escucharlo.
En
estas horas “el bulldog” no se cansó
de recibir llamados de amigos para tratar de convencerlo en un “operativo
clamor” para que acepte encabezar la lista de diputados porteños.
Al hombre le había llegado la hora de su reivindicación
política de la mano de sus hermanos de cuna cívica. Y a
ninguno de sus contertulios le negó la posibilidad de aceptar la
propuesta.
La
futura “Unión Cívica” nombre
de fuerte aceptación entre los integrantes de la alianza opositora
porque los comprende a todos arreciará esta semana pora lograr
su preciado “si”.
Pero
volvamos al “neoperonismo”.
Por un lado en tono formal Macri criticó la medida
oficial pero demostró no molestarle la unificación de los
comicios, ni defendió la novel historia electoral de los porteños
al votar en elecciones desdobladas para poder separar la valoración
del sufragio. Hasta probablemente sus diputados acompañen este
disparate jurídico con su voto.
Por
otro lado, De Narváez dejó caer su careta
de “nuevo político” e hizo prevalecer sus intereses
personales a los institucionales y anticipó -casi desbordante-
votar con las dos manos el engendro oficial. Todo sea para dirimir su
interna con Solá en elecciones abiertas.
Y
la “frutillita del postre” la dio
la senadora Hilda González –esposa del padrino
creador de Kirchner Eduardo Duhalde- en una frase digna de ser traducida
por una junta psiquiátrica: “Es un acto más
de irracionalidad pero si éstas son las decisiones hay que acompañarlas,
tomar el desafío e ir a las elecciones”.
Quedará
claro para el lector que el supuesto “peronismo opositor”
al “peronismo gobernante” resulta el principal damnificado
al cólera lectoral del gobierno. No saben cómo mantenerse
unidos y lo que es peor, cómo diferenciarse del “abrazo del
oso”.
Por el otro lado, el de la oposición
cívica y republicana, la respuesta fue inmediata y tajante. “Haremos
lo imposible para lograr el número –difícil tarea-
y dar la batalla legislativa para respetar los plazos electorales. Nosotros
no elegimos los candidatos a dedo, los eligen los afiliados en elecciones
internas” bramaban a dúo los senadores radicales Sanz y Morales.
“Hasta
lograron sellar el acuerdo del radicalismo con los seguidores de Cobos
que hacía tiempo veníamos buscando”
se le oyó decir el viernes por la tarde a la mano derecha del Vicepresidente,
Juan Montilla.
“Esto
se parece a la Resolución 125. Cuando la armaron ni imaginaron
que terminarían estrellados contra su propia soberbia”,
sostenía la candidata a encabezar la lista de diputados nacionales
por la Provincia de Buenos Aires y garle la pelea mano a mano al déspota.
Claro está que nos referimos a Margarita Stolbizer.
Pero junto con esta nueva apuesta
del régimen decadente la oposición tiene un deber superador.
No abandonar la lucha parlamentaria en defensa de “la guerra gaucha”.
Las cuatro entidades de la Mesa de Enlace encontraron en el Congreso de
la Nación a su verdadero interlocutor. Saben que en las citas marcianas
(por el día martes) sólo recibirán los guiños
dignos de un jugador de truco como Florencio Randazzo, pero de respuesta
afirmativa, nada.
No
puede ni debe la oposición dejar de “marcarle
a cancha” a un desgobierno no ilustrado que vaticina
cómo será su final.
Primero
defender las verdades del campo, al que el oficialismo acusará
de opositor electoral. Si se logra defender estos principios la democracia
argentina recibirá el aire fresco necesario para soportar la caída
del régimen.
Si
por discordancias y flaquezas entre peronistas no se logra el número
para evitar el adelantamiento de la huída a Caracas, ello resulta
secundario.
La
ciudadanía premiará la consecuencia frente a la obsecuencia.
Cuando la política supere
a la politiquería los Kirchner y su entorno maléfico tendrán
un sólo veredicto: el de la Justicia.
Aviso
Parroquial:
El
próximo miércoles 18 de marzo a las 18.00 hrs.en Plaza de
Mayo, si aún estamos vivos, tenemos un compromiso con quienes fueron
robados, asaltados, violados o muertos por la “sensación
de inseguridad” del “todólogo” Ministro Aníbal
Fernández.
Recién
al gobierno le molestó cuando Susana Giménez la padeció
con un colaborador y Sandro, Moria Casán, Cacho Castaña
y Marcelo Tinelli apoyaron su reclamo desesperado.
Este
miércoles a las 18.00 hrs., VAYAMOS EN DEFENSA PROPIA A LA PLAZA
DE MAYO.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Marzo 15 de 2009
|