Ambos
fueron los presidentes con menor caudal electoral de la historia para
ocupar la primera magistratura. Uno era un médico de pueblo a quien
sus vecinos le compraron su casa después del golpe de Estado de
Onganía; el otro ex abogado del extinto Banco Regional
Patagónico, voraz ejecutor de sentencias de remate
sobre humildes sureños que no podían afrontar la Circular
1050, nefasto instrumento de Martínez de Hoz que
ayudó a multiplicar el patrimonio de los Kirchner mientras sus
“compañeros de lucha” habían jugado la suerte
de la historia.
Illia defensor acérrimo
de los recursos naturales de nuestra Patria mientras Kirchner, tenaz defensor
de los intereses mineros, pesqueros y banqueros de sus amigos de Barrick
Gold, Eduardo Eskenazi o de los españoles dueños de las
pesqueras depredadoras de nuestra fauna ictícola.
Y
ambos también coinciden en la tragedia.
A Illia lo desalojaron los intereses
petroleros, farmacéuticos y sindicales –éstos últimos
de la mano de Vandor- presente en la asunción del abortado heredero
de Francisco Franco.
A
Kirchner, lo desalojarán del poder enfermizo potenciado por su
esquizoide maniqueísmo, los votos de quienes siempre nos opusimos
a su ignominia hecha falacia, como de aquellos “compañeros”
desilusionados del gobierno nacional y popular que hace aguas en todas
sus esferas.
Seríamos
necios si obviáramos mencionar las inconsistencias del armado opositor.
Elisa
Carrió, posible segunda candidata detrás de Alfonso
Prat Gay, entrega –pese a su coraje cívico demostrado durante
el kirchnerato segunda parte- la cabeza traccionadora de lista en la Capital
Federal para evitar una eventual derrota en manos de su amiga Gabriela
Michetti. Deja la responsabilidad de la lucha electoral en manos de un
joven hoy conocido por sólo el 9% de la población.
Sabrá
la Doctora Carrió que quien no puede lo menos, nunca podrá
lo más. En sus diálogos matutinos con el Altísimo
habrá escuchado del Supremo Hacedor que sin 2009 no habrá
2011 para ella.
Aún está a tiempo
de salvar su error. Si cree convencer a la ciudadanía que su lucha
está en todas partes y que su apostolado trasciende su entrega,
la historia puede dejarla fuera de carrera.
Por el lado del pro-peronismo la
película también resulta aún borrosa. Aunque con
rápida respuesta a la precipitación de los tiempos enmarcada
desde el oficialismo,
De
Narváez y Solá posaron para los medios cual dúo
artístico que inicia una gira teatral. Besos, cariños y
abrazos rodearon el encuentro y el reconocimiento de Felipe de la amplia
ventaja del “colorado” en las encuestas.
Saben
que en 13 domingos pueden terminar con el déspota y en el apuro
de la foto, olvidaron invitar a Mauricio Macri quien jugaba al golf plácidamente
en Mar del Plata.
Dicen
quienes lo conocen, que las carcajadas de Jorge Macri –primo hermano
del heredero del sillón de Torcuato de Alvear- se escuchaban tras
los límites bonaerenses. Las manos del dúo manchadas por
aerosol tras escribir muros bonaerenses sólo pudieron ser limpiadas
por un fuerte aguarrás: “Figuración o
Muerte” era la consigna.
Pero
no seríamos argentinos si no padeciéramos estas paradojas
de nuestra dirigencia.
Lo importante –gracias a
los Kirchner- es que votaremos por nuestras ideas, sin mixturas que las
borroneen.
Quienes
deseen cambiar al peronismo por otro peronismo –aggiornado
por las circunstancias- tendrán su oportunidad, Macris incluidos.
Quienes
deseen cambiar el gatopardismo peronista que gobierna a la República
desde 1989–con el breve interregno de 740 días
de De la Rúa hasta el golpe cívico-empresarial de Duhalde-
también tendrán la suya.
Lo
importante que ambos pensamientos construyan el semiparlamentarismo y
enarbolen JUNTOS en el Congreso de la Nación las
banderas de la LIBERTAD.
Sea en el post-kirchnerismo en
huída o en el tras-kirchnerismo en prisión.
Nadie
podrá sin NOSOTROS.
Y
eso es mucho, a casi seis años de diktacracia prebendaria.
Illia
murió pobre y en PAZ.
Kirchner
morirá rico...¿y en PAZ?
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Marzo 29 de 2009
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