Se
ha consumado ayer el mayor descrédito republicano y la mayor afrenta
a la democracia.
La candidatura testimonial, engañosa
y fraudulenta de Néstor Kirchner –pretenso y futuro frustrado
dictador- y las otras cuarenta “virtuales” que afirmaron que
nunca ocuparán el cargo al que se postulan y burlarán al
electorado en el sentido lato del acto cívico por antonomasia que
en democracia se representa con el voto, demuestran el grado de disgregación
social que padece la Argentina como corolario de seis años de despotismo
no ilustrado al que sólo le apresta un futuro: recorrer los largos
pasillos tribunalicios para evitar la cárcel y lograr el exilio.
Demuestra
el kirchnerato en su desesperada acción la autorretirada en puertas.
El
enfrentamiento social entre quienes salgamos a las calles el 28 de junio
a la noche para festejar con banderas argentinas frente al lumpenaje armado
por el poder, por cierto transitorio. Así partida está nuestra
Patria. Todos sabemos quiénes son los culpables de tanto desatino.
El
bicefalismo peronista pulsea dentro de 49 días el eventual poder
para 2011.
La
República sólo espera recuperar la división de poderes,
las libertades personales sin persecución abierta o encubierta,
el diálogo político desde el lunes 29 de junio, el respeto
por la axiología de valores del maestro Cossio, la paz y la concordia.
Pero lamentablemente otra vez somos
partícipes innecesarios de la puja entre el bicefalismo peronista.
Muchos creen que el trío Macri-Solá-De Narváez representan
la opción al despotismo que hoy padecemos.
Se
equivocan sanamente. Otra vez como en 2003, 2005 y 2007 seremos
parte de una interna abierta del movimiento fascistoide nacido en 1943
de la mano del G.O.U. y del Coronel Juan Perón. Pero debemos haber
aprendido a lo largo de estos años de esta estafa electoral.
Los
“camizie neri” del subdesarrollo medirán sus fuerzas
–por la razón o por la fuerza- a costas de un pueblo que
sólo ansía seguridad, educación, justicia social,
salud y plenitud en las libertades cívicas como soñamos
en forma incumplida en 1983.
Porque todos hemos fracasado en estos 25 años de democracia. Y
todos somos en parte culpables de ese fracaso. Cuando en 1988 Menem venció
en la interna a Cafiero creímos que el peronismo se transformaba
en demócrata. Que entraba en las reglas que la legislación
sobre partidos políticos obligaba para sus elecciones internas.
Lamentablemente
fue como un haz de luz en una oscura noche.
El
poder pudo más que la aquiescencia de la razón.
Volvieron las patotas y la exégesis
del fascismo se hizo gala de una noble tierra –conste que no decimos
Nación – para conducirnos a lo que hoy padecemos, no sólo
por culpa de los futuros prófugos políticos, sino especialmente
por culpa nuestra.
Porque cuando Duhalde y sus “barones
del conurbano” salieron a destituir un gobierno tan débil
como legítimo como el de De la Rúa, la clase media salió
a “cacerolear” contra un corralito de 90 días e impuso
sin imaginarlo un “corralón” de varios años,
aún incumplidos.
Y
por eso Kirchner es candidato. Porque sabe que el precipicio
social está cerca y debe jugar a todo o nada la salvación
o la cárcel. No habrá “avión rojo” para
Venezuela o Bolivia porque el pueblo no lo permitirá. Simplemente,
habrá Poder Judicial y Justicia independientes.
Hasta los DÈlía dirán
no haberlo conocido; ya el propio Bonasso con la excusa de “la ley
de los glaciares” vetada por la secretaria de Néstor se abre
del régimen y trata de enmascararse como lo supo hacer cuando en
los setenta mataban argentinos a diestra y siniestra.
No existe ni existirá NUNCA
el peronismo opositor al peronismo gobernante. Existe un reciclaje gatuno,
como lo decía el viejo líder, que engañaba las peleas
con la reproducción animal, debe democratizarse para que exista
democracia plena.
NUNCA
hubo ni habrá democracia con un peronismo no democrático.
Y la gente deberá entender
en siete semanas que quienes hace 17 meses acompañaron a la “Reina”
a coronarse hoy no pueden rejuntarse como estiércol y bramar oposición.
Porque son los mismo 17 meses después…
La
unidad no resulta monolítica en el otro caso. Tampoco
la oposición republicana (Acción Cívica y Social)
ha logrado méritos de desprendimiento humano en miras del interés
general. Margarita Stolbizer debió enfrentar los deseos de Carrió
para enfrentarla con Cobos y llenarle la lista del tercer puesto hacia
abajo (son 35 los candidatos a diputados nacionales bonaerenses). Y pudo
aguantar la presión y junto con la U.C.R. evitar una ruptura con
el cubismo para unificar la lista final.
Pero ya nada es como era entonces.
Como cuando velaron a Raúl Alfonsín el 1 de abril y lo acompañaron
al cementerio al día siguiente.
Las miserias humanas de la sociedad
política sólo reflejan las miserias humanas de nuestro cuerpo
social en su conjunto.
Si
algo logró el kirchnerato en estos seis años a cumplirse
el 25 de mayo cuando recibiera el bastón de mando de su padrino
Eduardo Duhalde es destruir nuestra escala de valores.
Si algo debemos enfrentar, defender
y luchar con nuestra prédica es que en un futuro no muy lejano
nuestros hijos luchen cívicamente DESDE la POLITICA.
Para
que Diana Conti, “Clotilde Acosta”, Dulce Granados, Carlos
Kunkel ; Mariano West (intendente duhaldista que en 2001 encabezó
los saqueos a cara descubierta), Aldo Rico y la “tigresa”
Marcela Acuña no logren ser “candidatos” porque nadie
los votaría.
La mayor de las batallas no la
tenemos dentro de dos años y medio. La tenemos dentro de siete
semanas. Cuando los candidatos juren asumir sus candidaturas y no estafen
a la gente.
Allí
la educación habrá vencido a las “alpargatas”.
Así
lograremos ser Nación.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Mayo 10 de 2009
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