Ello
lo vimos reflejado en la semana en diversas apariciones televisivas en
las que los estudiantes universitarios, descreídos de la política
como forma civilizada de convivencia, desconocían hasta el nombre
de los candidatos.
Y
eso es una victoria del kirchnerato frente al sarmientismo.
Porque
el sanjuanino, que nada tenía de complicidad con los intereses
de la Barrick Gold, sólo pretendía educar al soberano –hace
140 años- para que hoy no padeciéramos lo que nos
merecemos padecer.
Porque
su generación republicana y libertaria nos hizo libres hasta la
aparición fascistoide de Uriburu en 1930.
Porque existía la República
alberdiana, nacida con la Patria en 1810, para educar a nuestros antepasados
inmigrantes en el saber de la libertad.
Pero
a siete días de una elección
reconstituyente del tejido democrático, nuestra
juventud se desinteresa de su propio futuro y con nuestra complicidad
manifiesta la pauperización de la democracia como sistema de vida.
¡Justamente
son aquellos que nacieron hace menos de 25 años en libertad los
que no valoran nuestra libertad!
Viviremos
la última interna abierta del peronismo para que en 2011 podamos
elegir sólo un candidato por partido político.
Quienes por nuestra culpa no tienen
zanjado un futuro republicano como forma de vida y a nuestra Argentina
como lugar de proyección de sus familias, actividades, profesiones
y trascendencias.
Causalmente,
hoy es el Día del Padre. Nominación comercial
que une a las familias en torno a una mesa rodeada de paz y agradecimiento
por la educación brindada junto a sus madres.
Pero
hasta ahora, debemos reconocer que la democracia como única forma
de vida en el marco de la libertad no ha logrado educar cívicamente
a estos jóvenes que ignoran sus virtudes inmanentes como desprecio
a la ilegalidad diaria que deben padecer.
Esto no es solo culpa de los Kirchner, aunque sean los grandes hacedores
del descrédito cívico.
Nuestra
juventud no sólo no sabe a quién se votar sino –lo
que es peor- no se interesa en ir a votar.
Y si dentro de una semana la ciudadanía
en su conjunto no logra darle un golpe de gracia cívico al régimen
gobernante, los argentinos veremos pasar –otra vez en 199 años
de historia – cómo se diluye nuestra esperanza.
Esa
esperanza democrática de elegir, no optar, a quienes
consideramos como mejores candidatos para forjar el porvenir de nuestros
hijos.
No
queremos hoy entrar en las ponderaciones de las encuestas que marcan al
neo-peronista Francisco De Narváez como eventual triunfador en
la Provincia de Buenos Aires ni a Fernando “Pino” Solanas
como la revelación en el electorado porteño que abarca todos
los sectores socio-económicos-culturales como revelación.
Sólo
queremos que ningún joven mayor de 18 años se quede en su
casa el 28 de junio por desinterés.
Si así sucede, deberán
encenderse las luces de emergencias de la partidocracia antes que los
argentinos nos enfrentemos en una lucha fratricida, sin respuestas.
De
los grandes males surgen las grandes respuestas.
Del
post-kirchnerismo surgirá la democracia representativa, republicana
y federal.
Que así sea.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Junio 21 de 2009
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