Editorial
 
-Nada peor que la ignorancia y el desinterés
Por Humberto Bonanata

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En democracia, como sistema político liberal por excelencia, a sólo siete días de una elección parlamentaria que marcará la definitiva decadencia de un régimen, nada peor que escuchar en palabras de jóvenes la ignorancia de qué se vota, cuándo se vota y para qué se vota el próximo domingo 28 de junio.

 
Ello lo vimos reflejado en la semana en diversas apariciones televisivas en las que los estudiantes universitarios, descreídos de la política como forma civilizada de convivencia, desconocían hasta el nombre de los candidatos.

Y eso es una victoria del kirchnerato frente al sarmientismo.

Porque el sanjuanino, que nada tenía de complicidad con los intereses de la Barrick Gold, sólo pretendía educar al soberano –hace 140 años- para que hoy no padeciéramos lo que nos merecemos padecer.

Porque su generación republicana y libertaria nos hizo libres hasta la aparición fascistoide de Uriburu en 1930.

Porque existía la República alberdiana, nacida con la Patria en 1810, para educar a nuestros antepasados inmigrantes en el saber de la libertad.

Pero a siete días de una elección reconstituyente del tejido democrático, nuestra juventud se desinteresa de su propio futuro y con nuestra complicidad manifiesta la pauperización de la democracia como sistema de vida.

¡Justamente son aquellos que nacieron hace menos de 25 años en libertad los que no valoran nuestra libertad!

Viviremos la última interna abierta del peronismo para que en 2011 podamos elegir sólo un candidato por partido político.

Quienes por nuestra culpa no tienen zanjado un futuro republicano como forma de vida y a nuestra Argentina como lugar de proyección de sus familias, actividades, profesiones y trascendencias.

Causalmente, hoy es el Día del Padre. Nominación comercial que une a las familias en torno a una mesa rodeada de paz y agradecimiento por la educación brindada junto a sus madres.

Pero hasta ahora, debemos reconocer que la democracia como única forma de vida en el marco de la libertad no ha logrado educar cívicamente a estos jóvenes que ignoran sus virtudes inmanentes como desprecio a la ilegalidad diaria que deben padecer.

Esto no es solo culpa de los Kirchner, aunque sean los grandes hacedores del descrédito cívico.

Nuestra juventud no sólo no sabe a quién se votar sino –lo que es peor- no se interesa en ir a votar.

Y si dentro de una semana la ciudadanía en su conjunto no logra darle un golpe de gracia cívico al régimen gobernante, los argentinos veremos pasar –otra vez en 199 años de historia – cómo se diluye nuestra esperanza.

Esa esperanza democrática de elegir, no optar, a quienes consideramos como mejores candidatos para forjar el porvenir de nuestros hijos.

No queremos hoy entrar en las ponderaciones de las encuestas que marcan al neo-peronista Francisco De Narváez como eventual triunfador en la Provincia de Buenos Aires ni a Fernando “Pino” Solanas como la revelación en el electorado porteño que abarca todos los sectores socio-económicos-culturales como revelación.

Sólo queremos que ningún joven mayor de 18 años se quede en su casa el 28 de junio por desinterés.

Si así sucede, deberán encenderse las luces de emergencias de la partidocracia antes que los argentinos nos enfrentemos en una lucha fratricida, sin respuestas.

De los grandes males surgen las grandes respuestas.

Del post-kirchnerismo surgirá la democracia representativa, republicana y federal.

Que así sea.

Humberto Bonanata

Buenos Aires, Junio 21 de 2009

 
 
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