Luego
de la conferencia de prensa de la delegada de Néstor Kirchner
en la Presidencia de la Nación, tras contradecir a su flamante
Ministro de Salud, Miguel Manzur sobre la cantidad de infectados por
la gripe N1H1 quien afirmó que llegaban a los 100.000 en la semana
pasada, hecho que significaría según datos de la Organización
Mundial de la Salud que marca su índice de mortalidad en el 0,5
por mil, que ya han muerto -por la pandemia no prevenida pero en pleno
padecimiento- 500 habitantes por abandono de persona e incumplimiento
de funcionario público merced al desmadre del kirchnerato.
Para
tapar esa irresponsabilidad que nuestros países limítrofes
tomaron a tiempo -60 días antes- cambiaron “el gabinete
de ministros” (con minúsculas).
No
fue Mario Blejer a Economía sino el futuro procesado Amado Boudou
por supuesta malversación de caudales públicos de la A.N.S.S.E.S.
quién sabe con qué fines. Fue Aníbal Fernández
como Jefe de Gabinete para “charlatanear” y tratar de dispersar
los constantes ataques que devendrán de la oposición republicana.
“Mentir
para no decir nada; ésa es la consigna”
del multifuncionario duhalde-kirchnerista.
Eso
es lo que sabe hacer y bajo un manto de piel de cordero accederá
-in fórceps- al diálogo con partidos opositores con representación
parlamentaria y soportará la exigencia que las elecciones presidenciales
de ¿2011? se celebren bajo internas abiertas y simultáneas
de todos los partidos políticos (para evitar la ley de lemas a
las que el kirchnerismo nos sometió en 2003 y 2007); boleta
única (para evitar el robo de boletas de 2007) y
bajas en las afiliaciones de todos los partidos políticos
acompañada de una nueva reafiliación para
quienes deseen hacerlo en su anterior agrupación o en otra diferente.
No
debemos olvidar que la ley de internas abiertas y simultáneas fue
sancionada en 2001 durante el gobierno de De la Rúa y derogada
en 2003 por el autopresidente Duhalde.
Pero
el virus que cualquiera de nosotros podemos haber sido contagiado hace
una semana y propagado entre nuestros familiares y amigos sin saberlo,
ya que sólo se detecta cuando comienza el cuadro febril con fuertes
cefaleas sigue avanzando. Sin quererlo, cualquiera de nosotros
podemos haberlo propagado en el período de incubación y
por lo tanto generar una multiplicación geométrica.
Sin
medidas preventivas, como las tomadas por países
limítrofes, por expresa y manifiesta inacción del gobierno
para evitar perder mas votos de los que perdió el 28 de junio,
que deberán explicar desde la presidentA para abajo todos los responsables
ante la Justicia, estamos en manos de Dios.
Desde
la fiebre amarilla sucedida durante el gobierno de Sarmiento y administrada
con el rigorismo que la pandemia merecía y con la escasez de insumos
para combatirla, nunca la Argentina se encontró tan
desprotegida ante tamaña irresponsabilidad del matrimonio presidencial.
Recién esta semana comenzarán
a llegar desde Suiza y Australia reactivos que permitan demostrar en sólo
tres horas si un infectado padece el virus H1N1 (90%) de las posibilidades)
o si sólo debe soportar la gripe estacional (sólo el 10%).
Pero podrá combatir el mal a las 72 horas del hisopado y no VEINTE
DIAS después como sucede ahora en el Instituto Malbrán desbordado
por la cantidad de estudios que efectúa bajo su probidad histórica.
Parece que el pueblo debiera soportar
una maldición histórica de su veredicto electoral de hace
catorce días.
Y
si de castigos contra todas las clases sociales hablamos otra mentira
cae de bruces del kirchnerato.
Desde
2006, cuando Lavagna trató de explicarle al entonces presidente
–con actual continuidad de hecho- que el tema tarifario no podía
seguir tapándose con subsidios porque algún día debería
ajustar sensiblemente las tarifas de servicios públicos con alto
costo social, la reacción del pretenso tirano -hoy en franco ostracismo-
fue exigirle la renuncia por no afrontar responsablemente reajustes crecientes
ante el peligro que ello les quitara votos en las presidenciales de 2007.
La bomba que no sólo Lavagna
predecía sino los expertos en energía, desprendidos de ideologías
partidistas anticipaban, estalló.
Aumentos
del 300% y 400% deberemos comenzar a pagar a partir del mes de agosto,
justo cuando la emergencia sanitaria comience a desactivarse; los niños
vuelvan a sus colegios, los tribunales a funcionar y la gente a cacerolear.
Porque
no imaginamos otro cuadro social de todo el espectro, incluidos especialmente
quienes les confiaron su voto al oficialismo, que salir a
manifestar en defensa propia y del impacto que sufrirá
el poder adquisitivo de sus salarios.
Porque
al argentino, lamentablemente, le importa mas su bolsillo que la pandemia
kirchnerista.
Porque todavía restarán
29 meses para que “la reina” entregue la banda presidencial
al nuevo presidente constitucional.
¡29
meses!...Y pensar que Cobos sueña ser electo presidente en 2011…
Un
humilde consejo para Cleto. A cuatro cuadras del Congreso de
la Nación se encuentra el Departamento Central de Policía.
Sería conveniente que en lugar de practicar aerobismo por las mañanas
comience a especializarse en primeros auxilios en la Superintendencia
de Bomberos de la Policía Federal.
Deseamos que continúe siendo
nuestro Vicepresidente hasta 2011. Pero no le vendría mal aprender
a apagar incendios.
Sin
dudas, el pueblo sin distinciones lo acompañará en esa causa.
Hemos
entregado seis años, un mes y dieciocho días de nuestras
vidas en manos de inescrupulosos, farsantes y pandémicos.
Comencemos
a crecer.
Humberto Bonanata
Buenos Aires, Julio 12
de 2009
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