Asunción
(Paraguay) 24 de julio de 2009.-
Otra
vez la primera dama de la Argentina, esposa del presidente in factum
Néstor Kirchner, tuvo que resaltar no sólo su vestimenta
y los milagros de la cirugía plástica a repetición.
Ahora
en Paraguay, ante la respuesta de los países de la O.E.A. frente
al golpe de Estado ocurrido en Honduras contra el chavista Manuel “Mel”
Zelaya, injustificable por cierto como sus pretensas modificaciones constitucionales
para perpetuarse en el poder, dio la nota al concurrir media hora tarde
al conglomerado interestadual montado al efecto.
Se
la tomó con su canciller Jorge Taiana quien esta vez no había
puesto ninguna bomba como en 1975 ni matado a dos parroquianos en un porteño
bar porteño de la Avda. Córdoba y Uruguay. La cara del criminal
treinteanial tapando su nariz con sus unidas manos no logró darle
el mismo valor de renunciar a su llegada a la Argentina por vergüenza
propia. Prefirió pasar ocho años preso junto a su ex esposa
(a) Inés antes que abandonar al sillón principal del Palacio
San Martín.
Y
la Reina consorte, bajo las nerviosas sonrisas del ex ucedeista Amado
Boudou y la ex alfonsinista Débora Giorgi, trató de darse
el lujo de actuar sobre su propia ignorancia
al impetrar que si un hombre hubiera llegado media hora tarde a un evento
no se hubiera resaltado el despropósito como sucedió con
ella.
¿Qué
habrá deseado tapar la delegada de Néstor en la presidencia?...¿El
abierto alejamiento de Scioli del “carro de la derrota” o
el acordado reparto de la caja sindical entre las tres bandas sindicales
que llegaron a hacer pedir perdón a Moyano “por habérsele
soltado la cadena”?.
¿Qué
cadena se le soltó al ex joven integrante del lopezrreguismo marplatense
en la triple A de los setenta? ¿La del reparto de las Obras Sociales
que merced al pacto militar-sindical le entregó Onganía
a Vandor?
Muy
probablemente allí se encuentre la “madre del borrego”.
Esos 900 millones que “el negro” defendió más
que a sus nietos y logró voltear en sólo 48 horas al pretendido
funcionario de Manzur enrojecieron a “los gordos” por “quedarse
fuera” del negocio.
Mafia
sindical aparte, fue loable la visita del Gobernador de Buenos Aires,
a la Exposición Rural de Palermo. Como no le permitieron hacerlo
un año atrás como sirviente del kirchnerato, Scioli
decidió liberar amarras del régimen a pesar
de los amenazantes carpetazos que rondan desde la “Caja Rosada”
contra su hermano “Pepe” y sus colaboradores más inmediatos.
Ni
lerdo ni perezoso, Daniel Scioli comenzó a juntarse con los “barones
del conurbano” que los acompañaron en la lista
de la derrota junto al “amo del feudo” para decirles que la
venganza del poder central vendrá sobre la Provincia de Buenos
Aires y sus 136 virreyes podrán quedarse sin caja si les cortan
los víveres de la prebenda que hacen de la pobreza un coto de caza
repugnante en la hora de las urnas. Por suerte, esos “pobres
de solemnidad decidieron dejar de ser “pobres de espíritu”
y a pesar de las artimañas ejecutadas desde Duhalde en Buenos Aires
esta vez pensaron que “en la urna no manda
el patrón”.
Y
fueron ellos, quienes cartonean diariamente en las noches de invierno,
quienes nos enseñaron educación cívica a quienes
hace décadas egresamos de una Universidad. Porque decidieron no
dejarse engañar más por el “conservadurismo popular”
que representan los Kirchner y votaron a quienes quisieron.
Los
encuestólogos –bien pagos por cierto- pronosticaban que para
que perdiera Néstor Kirchner en Buenos Aires Margarita Stolbizer
y el Acuerdo Cívico deberían hacer una pobre elección.
“Sólo si se polariza hay peligro de derrota” le susurraba
al oído del decadente pingüino el “todólogo”
Aníbal Fernández. El entonces “massita” -ahora
Sergio Massa- garantizaba que en Tigre la gente no cortaría boleta
por la presencia de Malena Galmarini, su mujer en la lista de concejales.
Ambos
se equivocaron. Stolbizer logró casi el 22% de los votos, Kirchner
perdió, Malena ganó al igual que De Narváez y la
“casa de la democracia” fue puesta en orden por el pueblo
a la hora de elegir, no de optar.
Esta
es la Argentina de fines de julio. La que miente tanto con la pandemia
de la gripe AH1N1 como con el I.N.D.E.K. de Guillermo “Pistola”
Moreno.
Pero
sólo estamos padeciendo el final del parto. Ese dolor tan especial
que nos contaron nuestras mujeres antes de dar VIDA.
Como
ex presidente de bloque de un partido que hoy cumple 118 años de
historia, que lleva a la política en su sangre por tercera generación,
sólo puedo decirles que en política el que se levanta de
la silla pìerde y que hay que tener aguante para ver pasar sobre
nuestros umbrales la justicia por sobre nuestros adversarios.
Que
cuando la supuesta asociación ilícita que condujo Néstor
Kirchner en estos seis años de diktacracia pierda el poder, también
perderá la libertad ambulatoria. Que Ricardo Jaime es sólo
la punta del iceberg de la división republicana de poderes que
nos legó Alberdi.
Y
como siempre, a lo largo de los casi seis años
que cumpliremos -Dios y cobardes amenazas mediante el martes 4
de agosto- la democracia se consolida día a día,
no cada dos años al votar.
Que
el voto es un elemento.
Que
nosotros, el pueblo, somos la sustancia.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, 26 de julio de 2009
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