Cuanto
más se apague la mentira y el latrocinio consuetudinario que engendraron,
más se abrirán las puertas de la libertad y la democracia
plena.
Prueba de ello resulta el fracaso
del diálogo contumaz convocado al sólo efecto de ganar tiempo
como lo hace un boxeador caído tomado de las cuerdas en espera
del gong que le permita pasar al round siguiente. Así está
el gobierno, o como el lector quiera titular al régimen.
Por
un lado, Néstor Kirchner que ya percibe la diáspora
de sus amanuenses a sueldos y negociados.
Por
otro, su delegada en el formal ejercicio del poder que trata
de despegarse “pour la galeriè” de su jefe político
marital.
Por
el otro los casos de corrupción que comienzan a estallar
ante una justicia –cómplice hasta el 28 de junio a las 21.00
hrs.- que ve que el Konsejo de la Magistratura en poco tiempo dejará
de ser un apéndice del poder para encausar su camino conforme lo
soñaron los constituyentes de 1994.
De
un lado del mostrador, el mejor exponente del gobierno para
hablar sin decir nada. El “todólogo” Aníbal
Fernández encontrará justificativos de baja estofa
como los que les endilgó a los miembros de la Mesa de Enlace agropecuaria
sobre los subsidios otorgados durante el kirchnerato. Olvidó mencionar
los U$S 31.000 millones que el campo aportó a las arcas fiscales
durante seis años, nó para ser malversados en clientelismo
punteril, sino para ser aplicado hacia quienes menos tienen y mas necesitan.
Fernández
es el personaje ideal para cerrar el círculo de la decadencia del
kirchnerato. Recibe dirigentes políticos y sectoriales
a quienes oye pero no escucha y vuelve a poner la cara como no lo hizo
cuando, como Intendente de Quilmas, se profugó de la justicia que
pedía su captura hasta que ésta se transformó en
una mera indagatoria con resultado efectivo para el imputado, entonces
ahijado del gobernador Duhalde durante la primera presidencia de otro
peronista llamado Carlos Menem.
Fue
otra vez el campo, en la inauguración oficial de la 123ª.
Exposición Rural quien en boca de su presidente Hugo Luís
Biolcati y en compañía de los restantes miembros de la Mesa
de Enlace dio de bruces al gobierno frente al mentado diálogo que
pretenden sofisticar como prédica democrática para ocultar
la decadencia.
No
es que el diálogo no sea necesario, como equivocadamente lo entendió
la viajera Elisa Carrió. Hay que ir, hay que estar, hay que poner
el culo en la silla por más que sepamos que los sofistas oficiales
tratarán de enmascararse por la presencia de los dirigentes de
todos los sectores.
Con
hidalguía y respeto hacia la maffia derrotada por el pueblo a través
del voto “no positivo” de Julio Cobos en la madrugada del
17 de julio de 2008, Biocati les recordó a los burócratas
del kirchnerato sus miserias constantes y su fracaso al final de un ciclo
histórico de crecimiento mundial que supieron desaprovechar.
Quienes
sólo tenemos macetas en los balcones no deberemos olvidar que fue
la lucha del campo que nos despertó a la lucha de libertad como
pueblo.
Y
valga este merecido auto-homenaje a todos quienes diariamente hicimos
NOTIAR desde los 71 días en que el supuesto jefe de la asociación
ilícita, Néstor Kirchner comenzó a despotear, deje
de dormir en Olivos y se convierta en un enrejado de la ley y la democracia.
Pasado mañana, martes 4 de agosto, a pesar de ellos, habremos cumplido
seis años de lucha cívica.
Nunca tuvimos un gobierno más
corrupto como el kirchnerato en 25 años y medio de democracia.
Sólo falta esperar al 11
de diciembre de 2011, cuando vuelvan a ser ciudadanos comunes, antes que
Néstor asuma su diputación para evitar a la Justicia este
10 de diciembre y se abrigue en los fueros parlamentarios, para que sientan
los grillos en las manos y el cerrojo de las rejas como música
en sus oídos.
Sólo
faltan 28 meses y ocho días…
¿Mucho,
nó?
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Agosto 02 de 2009
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