Mariotto,
al borde del tartamudeo decía cualquier cosa y cada vez se hundía
más. La seguridad de Marino le puso ejemplo con nombre y apellido
a la maniobra: Electro-Ingeniería con Radio del Plata. Y el agradecimiento
final del senador radical por haberle aclarado su duda y descubierto el
engendro legislativo oficial obligó a que senadores kirchneristas
salieran a decir nada mientras al interventor del COMFER aún no
recuperadaza la conciencia tras el cross a la mandíbula.
Cuando
había regresado al lugar tan odiado por el oficialismo, minutos
después que lo habían levantado de la “lona parlamentaria”,
otro radical, y presidente de la U.C.R., Gerardo Morales le preguntó
al golpeado funcionario por qué la Televisión Pública
había televisado su discurso y cuando la senadora María
Eugenia Estensoro, de la Coalición Cívica, comenzaba a formular
sus dudas, en la pantalla de Canal 7, aparecieron subrepticiamente dibujos
animados.
Ahí
sí, ya Mariotto había tirado la toalla y sus adulones le
pasaban hielo y vaselina en su deformada cara por la golpiza de la verdad.
Y aunque Tristan Bauer, titular del medio oficial trató de justificar
lo injustificable, sólo algo dejó claro: que si este engendro
chavista se hace ley, deberemos sintonizar como en viejas épocas
Radio Colonia.
Tan
claro y simple fue el descubrimiento parlamentario sobre el ardid oficial,
que el vicepresidente provisional del Senado, el ex médico familiar
de los Duhalde José Pampuro, admitió que la ley vendida
de Diputados sufriría cambios importantes en el Senado.
Y
hablar de cambios importantes implica nada más que hablar de respetar
los derechos adquiridos por sus actuales licenciatarios; el aumento del
plazo para desprenderse de sus actuales derechos confirmados por Néstor
Kirchner en 2007 por 10 años, revisar los contenidos como forma
de evitar la direccionalidad de la información y cambiar sustancialmente
la composición de la autoridad de aplicación para evitar
que algún heredero de Néstor Paulino tato, censor del régimen
segunda parte (1973-1976), que luego fuera confirmado por el proceso militar
por su eficiente forma de censurar.
Esta
semana continuarán las audiencias y sin dudas se aumentarán
las brechas entre el “ser” y el “deber ser”.
Quedarán
demarcadas las mentiras de la demagogia frente al deseo que la democracia
nos precie de una ley superior a la 22.285.
Al
propio Miguel Pichetto le cuesta más armar su desvencijada tropa
que para la “guerra gaucha” en que el “voto
Cleto” dirimiera en beneficio de la verdad. Hasta
el propio senador kirchnerista Guillermo Jeneffes, esposo de la titular
de un multimedios jujeño, les ha marcado la cancha. “La
ley tal como viene de Diputados no la voto".
Y muchos senadores oficialistas tampoco se incinerarán a sólo
dos meses en que la composición de las cámaras legislativas
les demuestren al kirchnerato que la omnipotencia de hace seis años
fue enterrada por el pueblo el 28 de junio.
Claro
que si la ley es aprobada por el Senado con modificaciones de la proveniente
de Diputados, necesitará los dos tercios de los votos...Es decir,
no será aprobada y abrirá para el régimen su grieta
más profunda antes del 10 de diciembre.
Nadie
quiere hundirse junto a una nave sin brújula con destino a estrellarse
contra el glaciar Perito Moreno.
Pero
como si algo les hubiera faltado a Bonnie & Clyde,
el enfrentamiento de los trabajadores de Kraft-Terrabusi el viernes pasado
ante una policía que no reprimía tan brutalmente desde el
triste episodio que les costara la vida a Kostecky y Darío Santillán
en el Puente Avellaneda, y a Duhalde –padrino del régimen-
el adelantamiento de las elecciones presidenciales por haber perdido su
base de sustentación para movilizar el golpe de Estado contra De
la Rúa, los piqueteros, ahora las sombras de la insurrección
social también llegan a las puertas de los Kirchner.
La
izquierda más combativa, que supo ser seducida por el pretenso
tirano ante su sobreactuación en política de Derechos Humanos
al comenzar su gestión, ahora promete para la semana que se inicia
todo tipo de movilizaciones y cortes en protesta no sólo de los
despidos en esa empresa, sino de los incumplimientos de planes sociales
prometidos al comienzo de esta maldición cívica llamada
“gobierno nacional y popular”.
Pero
si alguno podrá defenderlos en el juicio de la historia, y probablemente
en la celda contigua, serán Julio De Vido, Ricardo Echegaray
(con sus subsidios millonarios otorgados como titular de la ONCCA a emprendimientos
inexistentes, Juan José Zanola (a) “el
Doctor Cureta” o Ricardo Jaime quien
tiene fecha límite otorgada el 30 de septiembre para retirar el
Lear Jet de los hangares del Aeropuerto de Montevideo en cumplimiento
de normas aeronáuticas internacionales.
Seguramente,
en lugar de Jaime, se presentará el humilde obrero titular de la
empresa propietaria de la aeronave valuada en U$S 4 millones o la nave
usada naturalmente por el ex Secretario de Transportes se convertirá
en “res nullius” (cosa de nadie),
justamente para lograr que nadie quede pegado.
Pero
cada día que sucede en la segunda parte del kirchnerato afianza
aún más el “juicio de residencia”.
Ese
juicio que ya ha comenzado, aunque tarde en llegar tiene fecha límite:
11 de diciembre de 2011.
Ese
día muchos enriquecidos ilícitamente durante este triste
lapso de más de seis años, negarán haber conocido
al “amo del feudo” o a “la reina de Tolosa”.
Seguramente
tampoco los visitarán a sus nuevos domicilios de paredes grises.
Todo
llega.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Septiembre 27 de 2009
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