La
presencia de Milagro Sala, cabeza de célula jujeña
de movimientos insurgentes extra-poder, la caricia recibida por parte
de la presidente y los pañuelos blancos de las “madres
de Plaza de Mayo", encabezadas por la empresaria Hebe
de Bonafini.
Hoy
más que nunca: “Kirchner cumple, Cristina dignifica”.
La
medida, necesaria pero hoy desesperadamente demagógica, tardó
2344 días en implementarse
desde que Néstor Kirchner bailoteó con el bastón
de mando el 25 de mayo de 2003 al asumir la segunda farsa montonera de
nuestra historia. La primera, con Cámpora, duró sólo
37 días porque Perón estaba vivo y con ánimo reivindicatorio
de su pasado.
Pero
al margen que decidieron “manu militari” desguazar casi 10.000
millones de la violada A.N.S.E.S. y quitarles $ 2.391 a cada uno de los
4 millones de jubilados y pensionados que perciben el haber mínimo,
en nada soluciona –por su desprolijidad- el consenso legislativo
que proponía la oposición que representa al 70% de la futura
integración de las Cámaras Legislativas dentro de 40 días.
La
desesperación fue tal que tenían que “primerear”
sin pasar por el Parlamento al que tanto detesta el régimen
kirchnerista.
Seguramente esta desprolijidad,
por no seguir hablando de abuso de los pobres como hicieron en estos seis
años y medio, será subsanada por una ley consensuada por
todos los representantes de la sociedad en el Palacio Legislativo, después
del 10 de diciembre.
Como
lo será también la “ley mordaza” o de medios
“K”, la de superpoderes al Jefe de Gabinete y la composición
actual del Konsejo de la Magistratura.
Otro
tema a destacar merece serlo la supuesta “reforma política”
que pretenden impulsar como acto fallido de la pretensa reelección
de Kirchner.
Una ley de tal naturaleza que permita
expresar libremente las voluntades del sufragio de la gente, a dos años
de la próxima elección presidencial, no puede ser sancionada
sin el voto electrónico ni la boleta única en la que el
pueblo elija con su voto de preferencia a sus nuevas autoridades y por
el próximo Congreso Nacional que refleja las actuales representaciones.
Siempre
lo decimos y lo repetiremos hasta encontrar la verdad: cuanto
más autoritarismo demuestra el poder, menos poder tiene el poder.
Humberto Bonanata
Buenos Aires, Noviembre
01 de 2009
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