Para
los Kirchner fue una semana de gloria porque para la democracia liberal,
representativa y republicana resultó un fracaso.
Salvo
en un aspecto, la votación en Diputados que "como
arte de su galera jurídica” Elisa Carrió logró
asimilar la nulidad del Decreto Nro. 298/2010 que versa sobre el mismo
objeto del Decreto Nro. 2010/2009, es decir usar reservas para pagar deuda
eludiendo al Congreso.
Es por ello que Carrió envió
una carta documento a los miembros del directorio del Banco Central como
al –por ahora- Ministro de Economía Amado Boudou. Caso contrario,
los citados funcionarios incurrirían en un concurso real de delitos
de acción pública: incumplimiento de deberes de funcionario
público; desobediencia y malversación de caudales públicos.
Como
por arte de magia los diputados opositores lograron frenar parlamentariamente
el accionar de los D.N.U. por 141 votos contra 90 en una larga pero victoriosa
sesión.
Así las cosas, Kirchner
logró dejar en la ciudadanía el sabor amargo de la confrontación
entre poderes –el legislativo y el judicial- y embarrar la cancha
de la democracia bajo la mendaz idea de paralizar al Parlamento.
“Vamos
por todo y si no podemos ganar menos debemos jugar”
se le escuchó decir en Olivos a un pingüino de pura cepa que
sabe bien que su futuro jurídico está íntegramente
relacionado al devenir de los Kirchner cuando dejen el poder en diciembre
de 2011.
Mientras
tanto “la Reina de Tolosa” salió a
comprar merluza a doce pesos el kilo. Acostumbrada a su reiterada tilinguería,
tomaba bajo una sonrisa de compromiso, con la punta de sus uñas
un filet de merluza ante el grave riesgo que el olor superara a su perfume
francés de turno.
Claro que no visitó las
pescaderías que reciben el filet a un costo de dieciséis
pesos el kilo y con impuestos incluidos no tiene margen de ganancia si
no lo venden a veintitrés pesos.
Tampoco
imaginó que en los puestos populares del conurbano donde la gente
hacía cola desde las 07.30 de la mañana en espera del camión
de “merluza Moreno” se encontrarían
con un lomo de merluza congelado quién sabe cuándo mas parecido
a un turrón navideño que a lo que estamos a apreciar como
merluza fresca, comible y no intoxicante.
El
efecto fue inversamente proporcional al demagógicamente deseado.
Quienes lo compraban lo hacían con desconfianza y en su gran mayoría
abandonaban desilusionados la fila que tantas horas les costó conseguir
por miedo a terminar la Semana Santa en la guardia de un hospital. “Falta
que nos traigan bacalao venezolano y estamos listos del todo”,
dijo un jubilado enrojecido de bronca”.
Y como frutilla del postre, al
recibir ayer en un asado en Olivos a los 153 diputados y senadores todavía
kirchneristas, la presidenta formal osó hablar de la mentada coparticipación
del impuesto al cheque. Según ella, algunas provincias recibirían
menos de la limosna que hoy el Estado unitario les gira y por ello defenderán
la actual distribución de la pobreza.
Tanta
estupidez junta, aplaudida por los amanuenses de turno, olvidó
saber que de recibir las provincias el 60% la coparticipación del
impuesto al cheque en lugar del 25% incrementarán proporcionalmente
sus ingresos en $ 10.400 millones anuales. Y los gobernadores recuperarán
los plenos poderes que les otorgó su pueblo en las urnas y dejarán
de mendigar o prostituirse políticamente ante el poder central.
Esperamos
que luego que el Congreso Nacional apruebe esta ley y la mujer de Kirchner
la vete, los argentinos sepamos salir a las plazas de todo el país
en defensa propia.
Resuena
en nuestra mente una frase del Maestro Mahatma Gandhi que bien vale al
respecto: Señor: Ayúdame a decir
la verdad decadente de los fuertes y a no decir mentiras para ganarse
el aplauso de los débiles".-
Aplaudiendo
desde el living, nunca se les ganará a los Kirchner.
Mientras
tanto se nos va la vida…
Humberto Bonanata
Buenos Aires, Marzo 21
de 2010
|