Frase
no aprehendida por los Kirchner (con hache en el medio) que hacen
del odio autoengendrado su motivación de subsistencia hasta que
les llegue la hora de su final político.
Desde
el rechazo de la Cámara de Diputados al D.N.U. presidencial, clavado
en la espalda del Poder Legislativo el 1 de marzo, cuando la
menguada autócrata brindaba su discurso de apertura
en la Asamblea Legislativa, el decadente kirchnerato comenzó a
emplear todo tipo de bajezas y chicanas para desnaturalizar toda sanción
que partiera desde los plenarios de cualesquiera de las dos Cámaras.
Veamos:
Al
D.N.U. 2098/2009 rechazado por la Honorable Cámara de Diputados
de la Nación el martes 13 pasado y a la coparticipación
federal del cheque votado afirmativamente por el Honorable Senado de la
Nación un día después el oficialismo quiere judicializarlos.
No estaban acostumbrados a perder
con los votos ni de la gente ni de sus representantes y por ello ahora
recurren a la Justicia –que comienza a independizarse del régimen-
a pesar de las amenazas de sus sirvientes de turno Agustín Rossi
y Miguel Ángel Pichetto tratando de empantanar la legitimidad parlamentaria
cuando les toca perder.
No admiten que las provincias puedan
distribuir proporcionalmente a la Ley de Coparticipación los dineros
que recaudan por el impuesto al cheque ($10.000 anuales) y sí lograron
gracias a Menem que Mercedes Marcó del Pont pueda ser presidente
del Banco Central y lleve a cabo en el futuro la “cooperativización”
del B.C.R.A., conforme a su proyecto de ley que presentara cuando era
diputada nacional y que nunca fue tratado ni en Comisión por su
inconsistencia conceptual.
Este proyecto, que HOY gracias
al Senador más funcional al kirchnerisno Carlos Menem puede convertirse
en realidad, implica que el Banco Central se atomice y tenga tantas sucursales
como a su directorio ser les antoje. Que desde Antofagasta hasta Cutral
–Co, de Liniers hasta Lafferrere pueda decidir cuánta moneda
puede circular en cada zona.
Esta locura es la que los argentinos
quizás no conocen.
Desnaturalizar
la autoridad monetaria hará pasible a todos los ciudadanos del
aquelarre discrecional del gobierno de turno para la emisión y
circulación de moneda. sin respaldo alguno.
Mientras tanto, el “golden
boy” del kirchnerato nos conduce al canje de deuda que solo beneficiará
a los amigos del poder tenedores de “bonos basura”.
Nada
más que nuestro país cotiza una tasa de interés ante
cualquier bono que emita al 11.09% anual, mientras Chile lo hace al 2.06%,
Perú al 3.90% y Brasil al 3.9% anual por la deuda futura. Claro
que no estamos solos, Chávez cotiza al 11.34% anual por títulos
de deuda venezolana.
Ante todo este berenjenal, tratan
de acusar a Cobos como “jefe de la principal oposición y
usurpador de su cargo” por haber girado el proyecto aprobado por
los Senadores Nacionales, con la ausencia de Menem en este caso, para
que3 las provincias no tengan que rendirse al poder central para recibir
sus fondos legítimamente colectados por el impuesto al cheque.
El viernes pasado, “Cleto”
envió el proyecto aprobado por el Senado y dejó “la
pelota” en campo de Eduardo Fellner, Presidente kirchnerista de
la Cámara de Diputados de la Nación, que debe girarlo a
las Comisiones de estudio para tratarlo en dos semanas en el recinto.
Si Fellner “trata de dormir” el tratamiento legislativo será
él el sujeto pasible de juicio político.
Hemos
ganado democracia esta semana.
“Usurpación de cargo”
tildó el constitucionalista Hugo Moyano sobre las persona del Presidente
del Senado que volvió a poner sus “atributos” donde
debía hacerlo.
Y pensar que si el futuro octogenario
del 2 de julio, Presidente de la Nación por 10 años y medio,
llamado Carlos Saúl Menem, -todavía sin apodos ni sobrenombres-
hubiera votado a conciencia propia (no exigida por los Kirchner), otra
vez Cobos hubiera desempatado a favor de la racionalidad republicana que
no lograrán quitarnos.
Perder
la libertad al final de una vida por haber sido inculpado de volar el
pueblo de Río Tercero para tratar de borrar pruebas sobre el tráfico
de armas a Ecuador –vía Croacia- debe ser temible.
Pero perder la dignidad como lo
hace este anciano reblandendesciente, es mucho peor.
Para
nosotros, los creyentes, el purgatorio esta aquí, en la vida terrenal.
Para
Menem, no existe ni la dignidad ni el purgatorio.
Humberto Bonanata
Buenos Aires, Abril 18
de 2010
|