Mientras
Marcela “la tigresa” Acuña ocupaba el lugar negado
a Cobos y Felipe Pigna hacía lo propio en el de los no invitados
Marcos Aguinis, Juan José Sebrelli y Santiago Kovadloff, como el
de todos los ex Presidentes excluídos del “pan y circo”,
la resaca de una larga borrachera comenzaría a hacerse sentir en
las afiebradas mentes de los apóstatas del régimen al despertar
el 26 de mayo cuando se acabó la “fiesta”.
“Lo mejor que tuvimos fue
el pueblo” dirá el viejo caudillo desde el lugar donde se
encuentre al ver cómo mas de dos millones y medio de habitantes
de este bendito suelo (lo único bendito) festejaron el Bicentenario
por encima de la dirigencia política que supimos conseguir.
Claro que nada es gratis en la
vida y por ello al pueblo quisieron direccionarlo arteramente para “explicarle”
esta fiesta nacional y popular. Por ello las figuras de Sarmiento, Roca,
Pellegrini, Alvear, Ortiz – entre otros personeros británicos-
eran políticamente incorrectas para que las recordara y en gran
parte conociera ese imaginario colectivo. “Pan y circo”: empanada
salteña con Víctor Heredia; un rico locro con Soledad Pastorutti;
el vino mendocino con Pablo Milanés…
Y así pasaron los días
de celebración popular sin poder conocer el por qué los
montos hace 41 años –con zona liberada por el onganiato-
mataron a Aramburu en manos del ex cuñado de la Ministro de defensa
Nilda Garré, Fernando Abal Medina, ni por qué volaron el
comedor de Seguridad federal; ni por qué debió sufrir su
martirologio el Cnl. Argentino del Valle Larrabure sin ser considerado
su asesinato delito de lesa humanidad (por ahora), ni el por qué
de Monte Chingolo, Azul, La Tablada y otras unidades del ejército
regular atacadas por el ejército irregular alzado en armas contra
la Nación en una guerra civil nunca declarada…
Toda verdad a medias se acerca
más a la mentira que a la pura verdad, diría Aristóteles
que es la única realidad.
Como contracara, la reapertura
del Teatro Colón y la amplitud de criterio del gobierno porteño
en agasajar a representantes de todo el arco ideológico demostró
a las claras otra concepción política. Sin entrar en un
juicio de valor sobre el gobierno de Macri y sus futuras consecuencias
jurídico-políticas, esa es la imagen que deberíamos
haber mostrado en toda la celebración de algo que nos supera a
nosotros y también a ellos; una jornada histórica que trató
de marcar un sentido de Nación.
Cuando la Argentina debió
volver a la realidad volvió a darse de bruces con el sofisma de
la unidad nacional y popular.
En sólo 48 horas debieron
retroceder con el dislate de suspender importaciones de países
a los que les vendemos 10 veces más de lo que les compramos. Tuvo
que ser el estadista Lula y la Unión Europea toda quienes debieron
ubicar en el justo criterio a un régimen estertóreo que
sólo actúa por instintos de supervivencia y mecanismos de
defensa y que ahora sólo puede comprar poder a través de
la caja prebendaria, algo inimaginado por el déspota un lustro
atrás.
Junto con la resaca de la borrachera
reaparecieron las denuncias sobre los malversados fondos de Santa Cruz
en boca no sólo de los ahora archienemigos Arnold y Sergio Acevedo
sino del actual ministro de economía provincial quien luego tuvo
que desdecirse sobre que Santa Cruz ya había gastado el 79% de
sus fondos depositados en el exterior y que durante el año pasado
se utilizaron U$S 186 millones para cubrir el déficit.
Claro que Diego Robles ahora no
sabe de qué disfrazarse y prevé que sus horas en el cargo
están contadas por el reloj guillotinesco de los Kirchner. Aunque
para no caer preso también él en un futuro no lejano, le
convendría renunciar y declarar ante la Justicia toda su verdad.
Las pruebas que confirman la participación
de Jaime y Echegaray en supuestos hechos delictivos deterioran aún
más la escasa credibilidad del régimen que lo hacen llegar
al paroxismo persecutorio contra Marcela y Felipe Noble Herrera, hijos
legítimos de la dueña del multimedios comunicacional más
importante del país.
“Esto me hace acordar al
último bombardeo nazi sobre Londres. Ahora deberán mancarse
la contraofensiva de los aliados que no cejarán en sus fuerzas
hasta incendiar el bunker con Hitler y Eva Braun adentro” comentaba
el jueves en los pasillos en el Senado un legislador opositor.
El ultraje a la intimidad de los
jóvenes luego de su comparecencia ante la jueza Sandra Arroyo Salgado
quien al recibir la negativa de los hijos de Ernestina Noble en realizarse
un hisopado para ser analizado por el Banco de Datos Genéticos
ordenó una persecución cinematográfica de las víctimas,
interceptó los automóviles de sus abogados, allanó
la vivienda de su madre adoptiva y los obligó a entregar sus prendas
íntimas delante de siete personas, marca el desprecio del derecho
constitucional a la intimidad garantizado en el principio de reserva y
su exceso en la denigrante orden por ella emanada podrá signar
su futuro como magistrada al comenzar la semana que se inicia a recibir
pedidos de juicio político, difícilmente soslayables.
En la vereda de enfrente, tanto
los radicales como el peronismo opositor comienzan a alistarse para las
elecciones de ¿octubre? de 2011.
Del lado de los herederos de Alem
no podemos olvidar la interna bonaerense del próximo domingo 6
de junio donde muchos dicen se dirimirá “la madre de todas
las batallas”. Allí Ricardo Alfonsín, con el apoyo
celestial de su padre y terrenal de Néstor Kirchner, medirá
fuerzas con la tropa que pretende que Julio Cobos consolide su candidatura
presidencial y encabece la fórmula del Acuerdo Cívico y
Social.
Elisa Carrió no será
mera espectadora; manifestó que le gustaría integrar una
fórmula con “Ricardito” a sabiendas, según le
contó Dios que no será presidenciable. La Doctora tiene
otro pie puesto en la Jefatura de Gobierno porteño, nadie sabe
con el apoyo de quién.
Paradójicamente Carrió
apoya al candidato más preciado del régimen kirchnerista,
Ricardo Alfonsín y confirma el precepto matemático que los
extremos siempre terminan uniéndose.
Así las cosas, en la vereda
del peronismo opositor las aguas van clareando en boca de Felipe Solá.
Ya anunció el díscolo diputado que irá por fuera
de la estructura del Partido Justicialista y prescindirá del apoyo
de Duhalde.
¿Cuál será
el fin último de esta jugada de Felipe? Que logre laurearlo como
estratega politico o lo conduzca hundido en su poltrona legislativa
Solo en lo profundo de su mente
se hallará la verdad que puede llamarse Cobos, Binner, Reutemann
o Carrió.
Además marco la cancha del
futuro mapa electoral: el Acuerdo Cívico, el Kirchnerismo, el Duhaldismo,
Pino Solanas y él mismo tratando de levantar heridos por izquierda
y por derecha.
Comienzan a verse las puntas de
las cartas en la aún oscura mesa de “poker electoral”.
Aunque pensar a diecisiete meses vista en “Kircherlandia”
es como encontrar una aguja en un pajar con los ojos cerrados.
Algo
a que, lamentablemente, estamos acostumbrados.
Así nos va.
¿Así
nos seguirá yendo?
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Mayo 30 de 2010 |