El
ex editor de “La Tarde”, libelo que en 1976
fragoteaba en desmedro del triste gobierno de Isabel Perón preparando
al “campo popular” que la salida hacia el golpe significaba
la continuidad de los valores nacionales, 34 años después
se encuentra –más viejo y más mentiroso- ante la única
disyuntiva que le resta ejecutar: seguir mintiendo como lo hacen a diario
sus jefes para prolongar una mentira que será historia y justicia
cuando los jueces pierdan el temor reverencial de ser considerados “en
comisión de servicios” y utilicen el poder de su iudicatura
con los ojos vendados.
Tampoco podemos en esta nota hacer
una alegoría del valor de un pusilánime como Jorge Taiana
quien treinta y cinco años antes de aprovechar cinco años
de kirchnerato en el poder, se animó junto a su ex esposa (a) Inés
a colocar un artefacto explosivo –por fallarle los tiempos para
liquidar a un marino- y con ello terminar la vida de una dama que salía
del baño y de un mozo que se prestaba a servir una mesa.
Que el elegido sea despreciable
no agiganta méritos de quien les dijo basta a los Kirchner. Quizás,
después de lo que sería la de Aníbal Fernández,
la de Taina fue la renuncia menos esperada en la entraña del poder.
Una renuncia que no marca méritos
personales sino que principia la huída con los negociados con Venezuela
que Diputados encarna en investigar hasta el hueso y que Taina, al margen
de autorizar al Embajador Eduardo Sadous a concurrir a la Comisión
a efectos de responder a las preguntas de nuestros representantes, no
deja de ser cómplice por lo actuado por el régimen con el
dictador petrolero.
La verdadera oposición,
llámese Acuerdo Cívico, PRO y Peronismo Federal no ha obviado
al menos la permisividad cómplice de Taina que los destrozos kirchneristas
en materia internacional. En cambio, Pino Solanas se manifestó
sorprendido y preocupado por la dimisión ministerial.
Estas
respuestas definen el marco ideológico.
La
mayoría no quiere olvidar su participación en los actos
–al menos sospechosos- del régimen. A Solanas sólo
le preocupa que haya renunciado ante la inminente presentación
de la Argentina al Comité de Descolonización de las Naciones
Unidas.
Honorio
Puerredón y Miguel Ängel Zabala Ortiz seguramente descansan
en paz.
Así estamos a comienzos
de semana.
Con la renuncia de un oscuro canciller
y la asunción de un funesto lamebotas kirchnerista.
Esto representa a la Argentina.
Un país sin rumbo camino al precipicio.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Junio 20 de 2010
P.D.
En tu solemne recuerdo, abogado, economista y General Don Manuel Belgrano,
que hoy tu muerte se recuerda como un feriado corrible a los fines turísticos.
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