Así
las cosas Sadous demostró no ser un “copetinero
ni delincuente” calificativos con los que Julio De
Vido reaccionó desesperadamente pensando en un futuro notan lejano
en que pueda compartir el encierro de la ley junto con el jefe de la supuesta
asociación ilícita – Néstor Kirchner-que investiga
la justicia.
Un
hombre como el superministro que realizó 24 viajes a Venezuela
durante seis años de kirchnerato, sin contar las “gestiones
comerciales” de Claudio Uberti alguna vez se vio obligado a
no mentir y reconoció la “embajada paralela”
que él conducía.
Pensar
que los nueve fideicomisos investigados alcanzan los U$S 2.000 millones
y que le compramos fuel oil a Chávez en invierno para venderlo
en verano a un precio menor, demuestra que entre tantos casos en que los
Kirchner deban rendir cuentas ante la justicia, éste representa
el núcleo tumoral de su eventual cadena delictiva.
Si a ello le sumamos la participación
protagónica del nuevo canciller al tratar de publicitar el secreto
de Estado expuesto por Sadous, queda a las claras de un buen entendedor
que han comenzado a escucharse los aullidos del gato encerrado. Ese mismo
gato que, envuelto de rabia puede conducir al esclarecimiento del mayor
negociado en este largo período con el final que todos esperamos:
la verdad y eventualmente la sanción correspondiente.
Dentro de la irascibilidad característica
de Néstor Kirchner, sin sonrojarse- adelantó el veto ante
la segura aprobación como ley en el Senado de la media sanción
ya votada en Diputados sobre limitación a los superpoderes presidenciales.
Dos hechos, a no dudarlo, que demuestran
que al régimen comienzan a entrarle las balas de la verdad y de
la nueva mayoría parlamentaria.
Y
en lo estrictamente político la oposición también
parece reacomodar sus filas. Luego del gratuito agravio a Macri, De Narváez
se autobajó de su incipiente candidatura presidencial y apuntó
sus cañones y sus dineros a la Provincia de Buenos Aires.
Por
ahora dice ser precandidato por el peronismo federal pero nadie puede
asegurar qué hará Kirchner para cooptarlo. La ambición
del “colorado” es directamente proporcional a la necesidad
del “amo del feudo”.
El
peronismo disidente a Kirchner busca encolumnar a Mauricio Macri para
asegurarse un lugar en el ballotage, sin pensar qué harán
los liberales no peronistas que votaron a Macri como Jefe de gobierno.
Por el lado del Acuerdo Cívico,
Cobos parece haberse repuesto de las internas bonaerense y neuquina y
convencido que los triunfos de Ricardo Alfonsín no fueron contra
él sino contra el viejo aparato. Soltó amarras y encomendó
a su hombre de confianza, Juan Montilla, a coordinar los grupos de trabajo
distrito por distrito.
Y en el ámbito capitalino
López Murphy con su panradicalismo no se queda atrás en
miras de su candidatura a Jefe de Gobierno. Visita barrios, se reúne
con dirigentes radicales y piensa establecer varios comités de
campaña en los barrios más característicos de la
ciudad.
Una semana mucho más activa
de lo que la propia oposición imaginaba.
Una puerta abierta a la esperanza
para recuperar la República que todos dejamos que se perdiera.
Humberto Bonanata
Buenos Aires, Junio 27
de 2010
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