Todo
era satisfacción en ambas Cámaras Legislativas el miércoles
pasado. En Diputados se confirmaba la media sanción de la ley de
protección de glaciares –vetada por la esposa de Kirchner
en un pacto no escrito con la Barrick Gold-, en el Senado la oposición
con el acompañamiento de algunos kirchneristas con su voto o con
su ausencia comenzaba a poner las cosas en caja sobre la intervención
maliciosa del patotero Guillermo Moreno en el INDEK.
Seguramente a este nefasto personaje
lo habrán visto en los noticieros amenazando con coacción
agravada por su cargo en una Asamblea del Directorio de Papel Prensa con
casco y guantes de box incluidos.
Este
personero de los Kirchner, digno de una novela de García Márquez
es la cabal representación de un régimen despótico
que ya ha perdido todo criterio de vergüenza ante la posible derrota
en las elecciones de 2011 que no los conducirá al ostracismo sino
a las frías celdas de un penal que contenga amplia capacidad de
hotelería.
Tanto
ha dañado la lógica de las instituciones el kirchnerato
que hasta a los mismos opositores les cuesta mantenerse al margen de tal
contaminación.
Así
las cosas la oposición funciona como un relojito en el Congreso
y desastrosamente en el campo político. Hace bien
la tarea más difícil y se autodestruye por falta de una
red de contención que los siente a todos bajo premisas válidas
a ser respetadas, tanto en la campaña electoral como ante un futuro
gobierno de “salvación nacional”.
que los tenga comprometidos en verdaderas políticas de Estado por
encima de las circunstanciales banderías políticas.
Y al referirnos como desbande paranoico
autodestructivo imaginarán a quién nos referimos por antonomasia.
Elisa
Carrió confirmó lo que tantos pregonamos sobre
su dañino y enfermizo protagonismo. Creó el ARI y se fue;
creó la Fundación Hanna Arhendt y la abandonó; creó
la Coalición Cívica y huyó; criticó a Ricardo
Alfonsín por participar en Chascomús en un acto de homenaje
a su padre junto a Cristina Kirchner, fumigó de críticas
a Hermes Binner tras sus declaraciones poco claras sobre la política
oficial en materia de retenciones; y ahora, al año de conformar
con otros partidos históricos (UCR y PS) el Acuerdo Cívico,
lo abandona no sin antes enlodar bajo el acuse de “gerentes de la
política” a quienes horas antes eran sus amigos de sangre.
Por
el otro lado opositor el peronismo federal en lugar de
continuar su unidad parlamentaria que ha dado tan buenos resultados, amenaza
del lado de Solá de abroquelar todo su bloque de diputados para
“mojarle la oreja” a su verdadero "armador"
Eduardo Duhalde.
De
Narváez está pero no está, se hace el distraído
y sigue caminando la provincia de Buenos Aires como futuro candidato a
Gobernador. ¿Será el candidato de Duhalde o el de Cobos?...Vaya
Dios a saber.
Insistimos
en lo que ya hemos dicho: antes de ir a elecciones la Argentina debería
convocar a un Congreso Internacional de Psiquiatría Social para
que diluciden las conductas perversas de Néstor Kirchner y paranoicas
de Elisa Carrió.
Porque
si siguen siendo noticia política estos personajes, y noticias
sociales las salideras bancarias, las tomas de rehenes y los homicidios
culposos de los colectiveros, no hay cuerpo social que aguante.
Y
porque si nosotros, que nos creemos eruditos de pregones libertarios no
salimos a marchar en defensa de nuestros derechos, quizás en 2011
no podremos votar…
Por en cualquiera de estos días
podremos estar muertos por la bala de un menor inimputable “quemado”
por el paco.
No
pidamos de nuestra dirigencia lo que no puede, no sabe o no quiere hacer.
Hagámoslo
nosotros mismos.
Humberto Bonanata
Buenos Aires, Agosto 15
de 2010
|