Los
actos patoteriles del matón de cuarta de Guillermo Moreno en
dos reuniones de directorio de la empresa mixta Papel Prensa,
que no debieran haberse repetido ya que tenía prohibición
judicial-violada- para concurrir luego del escándalo protagonizado
en la primera reunión y los anuncios expropiatorios de De Vido
contra Fibertel en absoluta violación al decreto
firmado por el propio Kirchner el 7 de diciembre de 2007, tres días
antes de cederle el reinado a su esposa, por el que autorizaba la fusión
de Cablevisión y Multicanal, son un cabal reflejo de la línea
directriz cuasi dictatorial que se han fijado para llegar –como
sea- a octubre de 2011 (si no las adelantan) a las elecciones presidenciales
como último refugio antes que les caiga todo el peso de la ley.
Como
contracara a la barbarie de abuso de poder, en la vereda de enfrente
de las propuestas de vida para la Argentina, un precandidato opositor
presenta en sus primeras jornadas públicas la peor arma para
enfrentar a los Kirchner, el pensamiento, las ideas libres y el dialogo
pluralista al margen de la banderías políticas.
Un
dirigente radical allegado a Cobos, Juan Montilla; comentaba
en las “Jornadas Federales” que organizó el precandidato
el viernes pasado en un hotel de Retiro y que seguirán hasta fin
de año en Córdoba, Santa Fe y Tucumán que: “Tenemos
que proponer alternativas y nuevas ideas ante los viejos fracasos de muchos
gobiernos”. “No podemos ir detrás de los descalabros
de los Kirchner para criticarlos; tenemos que anticiparnos para que no
los hagan”.
El
encuentro realizado por el grupo de trabajo del Vicepresidente sorprendió
a propios y extraños: nadie pensaba que además
de las 740 sillas del Plaza Hotel estarían desbordadas durante
las cinco horas los salones contiguos con más de 300 personas de
pie escuchando y viendo a través de las pantallas gigantes
Manuel
Mora y Araujo; Juan Carr, Eduardo Oderigo; Margarita Stolbizer y demás
disertantes sobre temas abarcativos desde la niñez a la senectud;
de la educación a la salud; de la salida laboral de los jóvenes
hasta políticas de seguridad podían ser explicitados por
mujeres y hombres con experiencia de haberlos aplicado en la gobernación
de Cobos en Mendoza.
La
exposición sobre el “servicio civil voluntario”
en práctica en Mendoza desde la gobernación de Cobos y suspendido
por Cristina de Kirchner como “castigo al pueblo” por el “voto
no positivo” de la Resolución 125
llevó a la audiencia a pensar que otra Argentina es posible. Que
muchos jóvenes en lugar de traficar el maldito “paco”
se levantan a las seis de la mañana, concurren a aprender en unidades
militares ociosas y perciben un sueldo mensual equivalente al haber mínimo
jubilatorio. Que esa enseñanza remunerada les permite conocer de
plomería, instalaciones de gas o de electricidad que les servirán
para ganarse el sustento diario honradamente.
Lástima
que por “la guerra gaucha” la Presidenta
no las implementó a nivel nacional. ¡Cuántas
vidas hubiéramos preservado!.
Ver
a Luciano Miguens junto a Leandro Illia (hijo del ex presidente) compartiendo
un café y una silla contigua nos hacen imaginar otra Argentina.
Sin rencores, con escrúpulos
y con políticas públicas que superen la vivencia de los
mortales.
Ësta
es la Argentina semanal.
Mientras
el gobierno persigue nuestras libertades enfrentando la premisa de Bertold
Brech, otros proponen ideas para un futuro gobierno.
Nosotros decidiremos si deseamos
continuar con variantes de lo mismo o si pretendemos cambiar en miras
del futuro de nuestros hijos.
Como
dice Malú Kikuchi casi todos los lunes… de nosotros depende.
Humberto Bonanata
Buenos
Aires, Agosto 22 de 2010 |