Mientras
Amé Boudou comenzaba a disfrutar de su nuevo jacuzzi, su “ducha
escocesa” -así lo llaman en los pasillos del Senado
de la Nación- y sus nuevos pisos flotantes en los despachos presidenciales
de la Cámara Alta, luego de haber ordenado levantar el roble de
eslavonia con el que fuera soportado el Palacio del Congreso desde fines
del siglo XIX, más de 1.500 trabajadores viajantes como ganado
en cada uno de los ocho vagones de la formación que causó
el estrago doloso de 51 muertos y más de 600 heridos en la “Crónica
de una muerte anunciada”, desde 2002 en que la Comisión
Nacional de Regulación del Transporte denunciaba las inconductas
del concesionario del Ferrocarril Sarmiento, privadamente al gobierno
de turno -mas nó en publicaciones al alcance de todos- por
las que surgieron más de 500 multas a Trenes de Buenos Aires, en
manos desde el menemato de Sergio Claudio Cirigliano,
el primer responsable de la tragedia de la estación Once de Septiembre,
el pueblo argentino sigue estupefacto de tal perversa degradación
de un sistema perverso.
Como
siempre, como pueblo, nos enteramos después de la masacre del Estado
ausente y su concesionario cómplice que ya debiera estar incomunicado
para declarar el primer día hábil de la próxima semana.
Cirigliano es amigo del régimen kirchnerista como lo fue
del menemismo que destruyó el sistema de transporte en la Argentina,
y goza de absoluta libertad mientras el pobre conductor de la nefasta
formación ferroviaria Nro.3372, Marco Antonio Córdoba (28
años de edad), venía anunciando desde San Antonio de Padua
que los frenos no le respondían….Por suerte está libre,
aunque procesado por estrago culposo.
Total
llevaba ganado en pie hacia el matadero……Y ya había
cobrado los $ 2.186 millones de subsidio pagados por todos nosotros en
el presupuesto 2011para hacer lo que no hizo.
Todas
las víctimas fatales del abandono de políticas de Estado
igualaron en silencio la desgracia de Lucas Menghini Rey,
joven de 20 años y padre de una niña de cuatro años
de edad que sólo quería subirse a un tren repleto por una
de las cabinas inhabilitadas para la conducción de la formación
saltando una ventanilla. Debía llegar a tiempo al “call center”
que le daba de comer a su familia con su digno trabajo.
Sabemos
extraoficialmente por informes de médicos legistas que el cuerpo
de Lucas debió ser reconstituido antes que su padre Paolo pudiera
reconocerlo, ya que sus restos fueron rearmados entre los hierros retorcidos
de los vagones 3 y 4, 57 horas después de su muerte en pleno verano…
Y
frente a tal desahucio social emanado de la “autoridad pública”,
debemos soportar el cinismo de la ex “Comandante Teresa” –hoy
de vuelta Nilda Garré- al tratar de convencer con la voz endeble
de la mentira, entre resfriada y lloriqueando, que el “Informe X”
–el “Plan Cóndor de la diktacracia”- sólo
era un programa informático. Sólo soportó tres preguntas
de su supuesta conferencia de prensa para retirarse cabizbaja como cuando
en montoneros formaba parte de un accionar delictual.
Lamentablemente
la oposición priorizó la noble causa de Malvinas y siguió
el corso del régimen al reunirse en plenario junto al oficialismo
en Ushuahia para reclamar ante el mundo nuestra legítima soberanía
sobre los irredentos territorios del mar austral.
Ante
de ello, la O.N.U. había citado para junio de este año a
tratar el tema del vetusto coloniaje de antiguos imperios, entre ellos
nuestras Malvinas, que nunca fueron políticas de Estado.-desde
Zabala Ortiz con su resolución 2065/66 que obligaba a las partes
a negociar la soberanía y Guido Di Tella que trató con la
“política de los ositos” un acercamiento hacia los
kelpers, que aún nos siguen rechazando.
Tanto
Malvinas como el estrago doloso ferroviario son síntomas de una
sociedad decadente que aún espera escuchar a nuestra Presidente
(votada por el 98% de los viajantes del tren fantasma) palabras de una
estadista que sepa pedir disculpas a su pueblo y no aproveche como Galtieri
las causas justas para tratar de unir a la sociedad, cada día más
molesta.
¿Cuándo
la oposición en su conjunto exigirá el indagatorio de Cirigliano
y las renuncias de Julio De Vido y el cínico de Juan Pablo Schiavi?.
¿Usted
lo sabe?, pues yo no.
Lo que sufren diariamente los "pasajeros
de una pesadilla" como viajar en tren es el verdadero terrorismo
de Estado.
Y aún no llegó marzo,
ni las facturas de servicios no subsidiadas como distorsión de
una mentira económica que lleva casi nueve años y algún
día encontrará su fin.
Sólo faltan cuatro días
y……mucha historia por vivir.
Humberto
Bonanata
Buenos
Aires, Febrero 26 de 2012 |