El
Presidente de la Nación logró sus fines más preciados;
como todo revolucionario innato destruye para construir a su gusto. Así
descabezó las cúpulas militares, más como carnicero
que como cirujano mayor, logró su mayoría automática,
abortista y abolicionista en la Corte Suprema de Justicia de la Nación;
se alejó de la vieja forma de hacer política que resulta
en consensuar con los partidos de oposición, incluido el suyo,
sobre políticas de Estado; “blanqueó” a su grupo
de piqueteros como asesores movilizatorios en la batalla que se avecina
contra Duhalde; instituyó a las madres, abuelas y demás
yerbas como verdaderos factores de poder; humilló a las cobardes
cúpulas formales de las Fuerzas Armadas en hechos que ya son parte
de nuestra triste historia y como broche de oro entregó a quienes
se alzaron en armas contra las instituciones republicanas para crear el
Museo de la Memoria Incompleta 37 hectáreas pertenecientes a la
ex E.S.M.A., donde hoy funcionan –y seguramente seguirán
funcionando en el mismo lugar- siete institutos de enseñanza.
Esta
pequeña y necesaria introducción resulta necesaria para
ubicarnos en el tiempo y lugar. La Argentina, cuya economía funciona
merced a una convertibilidad encubierta y a un dolar artificialmente alto
para lograr ingresos a través de nuestras commodities, con retenciones
nunca vistas, continúan aumentando la marginación y la pobreza,
instaurada por el autopresidente Duhalde con su pesificación asimétrica.
El
“efecto changuito” (o canasta familiar básica) creció
desde principios de 2002 a la fecha más de un 120% frente a salarios
petrificados. El demagogo congelamiento de tarifas gelbardiano se derritió
ante la realidad como parte del glaciar Perito Moreno. Cuando al comenzar
el mandato, Daniel Scioli expresó la verdad sobre el tema fue tratado
de “traidor” a la causa nacional y popular. Hoy, sin desearlo,
es el garante de la continuidad democrática en la Argentina.
Siguiendo
con los “logros” del kirchnerato, el progresismo gobernante
comienza a destruir sus propias bases de sustentación: los desposeídos
de Perón. Ellos son quienes sufrirán con más dureza
los aumentos en los servicios públicos, tanto el del G.N.P. (gas
natural de petróleo) distribuido en garrafas domiciliarias y que
afecta a cinco millones de hogares humildes, como el del G.N.C. (gas natural
comprimido) utilizado por taxistas, fleteros y gran cantidad de automovilistas
privados. Junto a ello, el crecimiento del 165% del precio del gas licuado
para empresas se trasladará indefectiblemente al consumidor.
Sin
contar, fronteras afuera, los vaivenes de nuestra política exterior
en la materia, que logró tensar las relaciones diplomáticas
con Chile y el propio compañero Evo Morales.
En
el frente externo de la economía, los hechos no vislumbran un horizonte
diferente. Los bonistas externos representados por Nicola Stock destacaron
que ante nuestras autoridades no hubo negociación sino discusión
de próximas etapas, en las que el gobierno ratificó su propuesta
de quita del 75% de los títulos defaulteados que alcanza al 92%
si se incluyen los intereses. Además de italianos, alemanes y japoneses,
un 38% de argentinos que confiaron sus ahorros jubilatorios forman parte
de la “trouppe de los estafados”.
Frente
a las virtudes explícitas del gobierno, el maléfico Banco
Mundial redujo de 5.000 a 2.000 millones de dólares hasta fines
de 2005 el otorgamiento de créditos preferenciales a la Argentina.
Los 3.000 millones de dólares de diferencia equivalen a la suma
que nuestro país le debe a la entidad crediticia.
Una
verdadera demostración de credibilidad internacional que se apoya
en el informe producido esta semana por 87 técnicos de la U.N.C.T.A.D.
(Conferencia de Naciones Unidas para el Desarrollo) detalla que la Argentina
no integra la nómina de países aconsejables para invertir,
a diferencia de sus vecinos Chile, Brasil y México o de China que
la encabeza, seguida de India, estados Unidos y Tailandia.
Al
dejar la irremediable realidad económica y pisar el suelo fangoso
de la inseguridad, un informe del Centro de Estudios para la Nueva Mayoría,
que dirige Rosendo Fraga, desenmascara el sofisma garantista que relaciona
a la inseguridad como causa de la pobreza... “La pobreza y la delincuencia
no van de la mano” expone el estudio estadístico que abarca
de 1991 a 2003. “En seis años de aumento de la pobreza, la
delincuencia disminuyó en tres períodos y en los restantes
subió en valores sustancialmente diferentes a los índices
de pobreza”. “Mientras que en 1992 la pobreza bajó
un 9,6%, la delincuencia aumentó un 34,4%....Excelente tema para
el análisis del foucoultiano Zaffaroni y su teoría abolicionista
del derecho penal liberal.
Mientras
tanto, el Ing. Juán Carlos Blumberg, quien supo separarse de las
malas compañías injertadas por el peludo Ruckauf, continúa
portando su cruz aunque no en el desierto. Otro feroz enemigo “in
crescendo” del régimen cuyo objetivo es vaciar el contenido
de su petitorio y fomentar antinomias ideológicas entre mano dura
y garantismo. Todos somos garantistas del cumplimiento efectivo de la
ley, mal que les pese.
Todos
los actos de Kirchner demuestran que él es su principal enemigo.
Confronta, se autodestruye y escapa. Conductas esquizoides más
propias del análisis médico que político.
Que
sus síntomas no se propaguen al cuerpo social. Sería trágico.
Humberto Bonanata
Buenos
Aires, Abril 18 de 2004
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