Editorial
 
-“Pacta sunt servanda”
Por Humberto Bonanata

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Cuando en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata Néstor Kirchner cursaba Derecho Romano, raíz de nuestro Código Civil de Dalmacio Vélez Sarsfield, seguramente el hombre de la doble visión de la realidad no concurrió el día que enseñaron que “el pacto obliga” y luego en el examen final de la materia tuvo la suerte que no le correspondió responder sobre el tema, ya que no hubiera sabido qué decir.

Con el correr de los años, el joven Dr. “K” adquirió conocimientos específicos del derecho bancario, ya que al ser asesor del ex Banco Regional Patagónico, creado por José Ber Geldbarg y luego quebrado por conductas fraudulentas de sus ex directivos, él supo dentro del banco quiénes debían a la entidad y solucionarles el problema crediticio de manera revolucionaria. Combatió al capital, aunque fuera estatal, como dice la marcha que supo cantar Hugo del Carril.

En relación a “el pacto obliga”, a pesar de los conocimientos adquiridos en la Universidad Católica Argentina por el ex alumno del Colegio Nacional Mariano Moreno, Alberto “Rasputín” Fernández, no debe haber recibido ningún asesoramiento acerca de cómo cumplir con la República de Chile con el Protocolo de Integridad Gasífera suscripto en 1995. En ese convenio binacional, que se respetó estrictamente hasta el 2003, año de la fundación de la nueva Argentina, “kirchnerlandia” corre el riesgo que Chile, con todo derecho, lleve su planteo a la Organización Mundial de Comercio (O.M.C.).

¿Cuáles fueron las razones de nuestro incumplimiento? Desde que el ex bañero autopresidente “salvó a la Nación” de la guerra civil con su devaluación dirigida y pesificación asimétrica, todo acto de gobierno de trascendencia fue “pateado” para el futuro. Ese futuro que dentro de 23 días cumplirá un año de “gestión” nada hizo por prolijar la relación tarifas-inversión-dólar, a pesar de las tempranas advertencias del vicepresidente Daniel Scioli, con las lógicas consecuencias que comienzan a parecer. De país productor, autosuficiente e importador de gas de Bolivia por razones fraternales, pasamos a ser dependientes del fluido e incumplidores de los tratados internacionales.

¿Qué obligará a Kirchner a respetar el tratado binacional si ya traicionó su pacto electoral con Duhalde?

¿Cuánto pueden importarle las declaraciones del Secretario Ejecutivo de la Comisión de Energía de Chile, Luis Sánchez Castellón, quien dentro del marco de la diplomacia marcada por Ricardo Lagos ante el eventual desabastecimiento de gas del 40% de su territorio expresó: “Hasta ahora las decisiones tomadas por Kirchner fueron contradictorias, ya que por un lado responsabiliza a las empresas aunque decretos administrativos las eximen de cumplir contratos con Chile”?

¿Cómo será el incipiente invierno de Kirchner frente a la sociedad que confió en sus palabras, sólo palabras? ¿Soportará el aumento del precio del gas acompañado de su faltante? ¿Y los cortes selectivos de electricidad que nos recuerden la década del ’80? Como el racionamiento post guerra, el pueblo se sacrificará para enterrar definitivamente la infame década del ’90, en honor de la nueva Argentina.

La batalla de Buenos Aires, en materia de coparticipación, también está planteada. La “administración” Solá sufrirá un descenso del 30% que percibe desde 1994 (Menem Presidente-Duhalde gobernador) al 21,7% este año. Se estima que cada punto equivale a 300 millones de pesos.

¿Nombrarán en compensación a Arslanián como jefe de gabinete del otrora Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la época de Menem; le otorgarán facultades extraordinarias por la inseguridad reinante y “licenciarán voluntariamente” a la legislatura bonaerense? Todo es posible en “kirchnerlandia”.

Como que el transformista Luis D’Elía se permita “derechizar” las 4.293.553 firmas colectadas en memoria de Axel Blumberg. El aún ministro “zapatitos” Béliz empleará sus traicioneras armas para sepultar por saturación el racionalismo del estoico padre.

Para ello, al decir de Jorge Asís, cuenta con el periodismo prebendario. Marcelo Ti Nelly, con su nueva radio “K” (MIL30), sumaría el regreso del “progresista” quebrado de Jorge Lanaza de la mano del jefe de gabinete. Todos los medios radiales y televisivos nacionales se dedican al máximo por la inseguridad ciudadana o al “cubanismo maratoniano”, pero nada dicen de la inseguridad republicana. Contadas excepciones como “Cuento Chino”, “Urgente 24” o “Brokers” nos informan la única verdad, que, como decía Perón, es la realidad.

Gracias a ellos nos enteramos que existía una empresa pesquera llamada Conarpesa; un empresario asesinado llamado Raúl Espinosa y un juez chubutense (Meani) silenciado en su investigación por la Cámara de Casación que ordenó volver a fojas cero lo actuado por el magistrado.

No fue gratuito el despido de la ex Interventora de la Dirección Nacional de Pesca, Gélida Videla Sánchez, por orden del ex ministro de economía de Santa Cruz Edgardo Nieto, actual Subsecretario de Pesca de la Nación. El tema es seguido hasta la médula por el bloque de Senadores Nacionales que preside Mario Losada, al igual que el A.R.I. de Elisa Carrió.

Algo olía mal en Dinamarca… ¿Habremos transpolado el olfato?

Humberto Bonanata


Buenos Aires, Mayo 02 de 2004

 
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