Con
el correr de los años, el joven Dr. “K” adquirió
conocimientos específicos del derecho bancario, ya que al ser asesor
del ex Banco Regional Patagónico, creado por José Ber Geldbarg
y luego quebrado por conductas fraudulentas de sus ex directivos, él
supo dentro del banco quiénes debían a la entidad y solucionarles
el problema crediticio de manera revolucionaria. Combatió al capital,
aunque fuera estatal, como dice la marcha que supo cantar Hugo del Carril.
En
relación a “el pacto obliga”, a pesar de los conocimientos
adquiridos en la Universidad Católica Argentina por el ex alumno
del Colegio Nacional Mariano Moreno, Alberto “Rasputín”
Fernández, no debe haber recibido ningún asesoramiento acerca
de cómo cumplir con la República de Chile con el Protocolo
de Integridad Gasífera suscripto en 1995. En ese convenio binacional,
que se respetó estrictamente hasta el 2003, año de la fundación
de la nueva Argentina, “kirchnerlandia” corre el riesgo que
Chile, con todo derecho, lleve su planteo a la Organización Mundial
de Comercio (O.M.C.).
¿Cuáles
fueron las razones de nuestro incumplimiento? Desde que el ex bañero
autopresidente “salvó a la Nación” de la guerra
civil con su devaluación dirigida y pesificación asimétrica,
todo acto de gobierno de trascendencia fue “pateado” para
el futuro. Ese futuro que dentro de 23 días cumplirá un
año de “gestión” nada hizo por prolijar la relación
tarifas-inversión-dólar, a pesar de las tempranas advertencias
del vicepresidente Daniel Scioli, con las lógicas consecuencias
que comienzan a parecer. De país productor, autosuficiente e importador
de gas de Bolivia por razones fraternales, pasamos a ser dependientes
del fluido e incumplidores de los tratados internacionales.
¿Qué
obligará a Kirchner a respetar el tratado binacional si ya traicionó
su pacto electoral con Duhalde?
¿Cuánto
pueden importarle las declaraciones del Secretario Ejecutivo de la Comisión
de Energía de Chile, Luis Sánchez Castellón, quien
dentro del marco de la diplomacia marcada por Ricardo Lagos ante el eventual
desabastecimiento de gas del 40% de su territorio expresó: “Hasta
ahora las decisiones tomadas por Kirchner fueron contradictorias, ya que
por un lado responsabiliza a las empresas aunque decretos administrativos
las eximen de cumplir contratos con Chile”?
¿Cómo
será el incipiente invierno de Kirchner frente a la sociedad que
confió en sus palabras, sólo palabras? ¿Soportará
el aumento del precio del gas acompañado de su faltante? ¿Y
los cortes selectivos de electricidad que nos recuerden la década
del ’80? Como el racionamiento post guerra, el pueblo se sacrificará
para enterrar definitivamente la infame década del ’90, en
honor de la nueva Argentina.
La
batalla de Buenos Aires, en materia de coparticipación, también
está planteada. La “administración” Solá
sufrirá un descenso del 30% que percibe desde 1994 (Menem Presidente-Duhalde
gobernador) al 21,7% este año. Se estima que cada punto equivale
a 300 millones de pesos.
¿Nombrarán
en compensación a Arslanián como jefe de gabinete del otrora
Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la época
de Menem; le otorgarán facultades extraordinarias por la inseguridad
reinante y “licenciarán voluntariamente” a la legislatura
bonaerense? Todo es posible en “kirchnerlandia”.
Como
que el transformista Luis D’Elía se permita “derechizar”
las 4.293.553 firmas colectadas en memoria de Axel Blumberg. El aún
ministro “zapatitos” Béliz empleará sus traicioneras
armas para sepultar por saturación el racionalismo del estoico
padre.
Para
ello, al decir de Jorge Asís, cuenta con el periodismo prebendario.
Marcelo Ti Nelly, con su nueva radio “K” (MIL30), sumaría
el regreso del “progresista” quebrado de Jorge Lanaza de la
mano del jefe de gabinete. Todos los medios radiales y televisivos nacionales
se dedican al máximo por la inseguridad ciudadana o al “cubanismo
maratoniano”, pero nada dicen de la inseguridad republicana. Contadas
excepciones como “Cuento Chino”, “Urgente 24”
o “Brokers” nos informan la única verdad, que, como
decía Perón, es la realidad.
Gracias
a ellos nos enteramos que existía una empresa pesquera llamada
Conarpesa; un empresario asesinado llamado Raúl Espinosa y un juez
chubutense (Meani) silenciado en su investigación por la Cámara
de Casación que ordenó volver a fojas cero lo actuado por
el magistrado.
No
fue gratuito el despido de la ex Interventora de la Dirección Nacional
de Pesca, Gélida Videla Sánchez, por orden del ex ministro
de economía de Santa Cruz Edgardo Nieto, actual Subsecretario de
Pesca de la Nación. El tema es seguido hasta la médula por
el bloque de Senadores Nacionales que preside Mario Losada, al igual que
el A.R.I. de Elisa Carrió.
Algo
olía mal en Dinamarca… ¿Habremos transpolado el olfato?
Humberto
Bonanata
Buenos Aires, Mayo 02 de 2004
|