El
Gobierno español ha pasado en dos meses de no reconocer la crisis
a considerarla como la "más compleja que nunca hemos vivido".
Parece que la suspensión de pagos de la inmobiliaria Martinsa,
que es la mayor de la historia de España, ha hecho que el ministro
de Economía se sienta desbordado por "la cantidad de factores"
que han podido originarla.
En una entrevista a Punto Radio,
el vicepresidente económico, Pedro Solbes, ha reconocido la gravedad
de la situación después de que la inmobiliaria, Martinsa
Fadesa, se enfrentase a la suspensión de pagos por una deuda de
6.500 millones de euros.
Solbes cree que no se debe intervenir
en las empresas que se estrellen durante la crisis, porque estarían
obligadas a asumir los "excesivos" riesgos que corrieron cuando
todo parecía ir a mejor. Sin embargo, el ministro de Industria
y mano derecha del presidente del Gobierno, Miguel Sebastián, ha
propuesto comprar suelo a las constructoras e inmobiliarias para que no
se hundan las cotizaciones.
La opinión de Solbes no
parece la más extendida en el Ejecutivo. A Fernando Martín,
presidente de la inmobiliaria que acaba de hundirse, le prometieron que
podrían ayudarle en diciembre del año pasado. Por otro lado,
Martín estuvo negociando con la empresa pública del suelo,
SEPES, la venta de muchas de las parcelas edificables que tenía
la empresa hasta hace pocos días y el Instituto de Crédito
Oficial, que le iba a prestar 150 millones de euros a Martinsa, decidió
no prestárselos a última hora porque sólo pueden
conceder créditos para producir y no para pagar las facturas atrasadas.
"Martinsa Fadesa tenía
una deuda de, como mínimo, 5.100 millones de euros. Si el ICO se
lo pensó, cuando estaba claro que el dinero iba servir para financiar
lo que se debía, es porque cabía la posibilidad de que concediera
el crédito", afirma un economista consultado por Diario Exterior.
Solbes parece superado por el comienzo
de la crisisy para él es la "más compleja de las que
hemos vivido". La inflación se encuentra en el 5 por ciento,
este año España entrará en déficit después
de varios años de superávit, el consumo está retrocediendo
con fuerza, los precios de la vivienda se están hundiendo y el
precio del dinero en Europa está tan alto que deja cada vez menos
margen para exportar.
La
otra crisis: Spanair
La crisis financiera que empezó
el año pasado ha provocado que las empresas que querían
comprar otras corporaciones no pudieran acceder a los créditos
que les habían permitido hacerlo hasta la fecha. La compañía
escandinava, SAS, intentó vender Spanair pero nadie respondió
a la oferta.
La subida de los precios del petróleo
ha minado las cuentas de su matriz escandinava y Spanair se ha encontrado
con un expediente de regulación de empleo que afecta casi al 30
por ciento de su plantilla. Por otro lado, dejarán 15 aviones en
tierra entre septiembre y octubre.
La
aerolínea de origen español cancelará las rutas "deficitarias"
que procedan de Madrid y tengan los siguientes destinos: Múnich,
Gerona, San Sebastián, Granada y Oviedo. Por otro lado, suprimirá
los enlaces Barcelona - Zurich, Bilbao-Málaga y Bilbao-Jerez.
Fuente:
DiarioExterior.com (España)
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