Sydney.-
El Papa Benedicto XVI pidió este viernes a todas las religiones
que se unan contra el terrorismo y que resuelvan los conflictos de manera
pacífica, en un discurso ante los líderes islámicos
y judíos de Australia.
"En un mundo amenazado por
formas indiscriminadas y siniestras de violencia, la voz unida de la gente
religiosa insta a los países y comunidades a resolver los conflictos
a través de medios pacíficos y con respeto pleno a la dignidad
humana", dijo el Santo Padre.
El Sumo Pontífice también
dijo que la Iglesia Católica está abierta para aprender
de otras religiones, un comentario que se da en el contexto de los intentos
del Vaticano por mejorar sus relaciones con el mundo islámico,
informó Reuters.
"La iglesia busca con avidez
oportunidades para escuchar la experiencia espiritual de otras religiones",
dijo Benedicto XVI, quien se encuentra en Sydney para las celebraciones
del Día Mundial de la Juventud de la Iglesia Católica, entre
el 15 y 20 de julio.
Las relaciones entre católicos
y musulmanes se tensaron en el 2006, después de que el Santo Padre
pronunció un discurso en Regensburg, Alemania, en el que los mahometanos
consideraron que implicó que el Islam era violento e irracional.
Los musulmanes de todo el mundo
protestaron y el Papa buscó reparar el daño cuando visitó
la Mezquita Azul de Turquía y rezó en dirección a
La Meca junto a su imán.
Después de las consecuencias
del discurso de Regensburg, 138 eruditos y líderes musulmanes escribieron
al Santo Padre y otros líderes cristianos, expresando que "la
sobrevivencia del mundo en sí" podría depender del
diálogo entre ambos credos.
En marzo, el Vaticano y líderes
musulmanes accedieron a establecer una instancia de diálogo permanente,
conocida como "el Foro Católico Musulmán", para
mejorar las relaciones, que frecuentemente pasan por momentos difíciles.
Las relaciones entre la pequeña
comunidad musulmana de Australia y la mayoritaria población cristiana
han estado tensas desde los ataques del 11 de septiembre del 2001 en Estados
Unidos y la guerra en Irak, desde donde Canberra retiró sus tropas
recientemente.
En diciembre del 2005 se desataron
disturbios de carácter racial en la Playa Cronulla de Sídney,
cuando los residentes atacaron a cualquiera de apariencia árabe,
creyendo que los musulmanes intentaban hacerse con el control de la playa.
A fines del 2007, dos cabezas de
cerdo fueron clavadas en estacas de metal y entre ellas se colgó
una bandera australiana frente al sitio de construcción de una
escuela musulmana en las afueras de Sídney. Las protestas de miles
de residentes llevaron a descartar los planes de construcción del
recinto.
El
Papa dijo que reconocía el respeto de Australia a la libertad religiosa
y agregó que la fe era una fuerza de unidad, no de división.
Fuente:
El Universal (Venezuela)
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